Embajador de Israel busca que el gobierno entienda el "sesgo anti-israelí" de la ONU y que Uruguay revea postura

"Estaríamos mucho más satisfechos si la posición de Uruguay en Naciones Unidades fuera más equilibrada", dijo Eldad Hayet en entrevista con El País, en la que también destacó la "suma importancia" de las palabras de Orsi contra el antisemitismo.

Eldad Hayet, embajador de Israel en Uruguay.
Eldad Hayet, embajador de Israel en Uruguay.
Foto: Darwin Borrelli/El País.

-¿Cómo definiría en este momento la relación entre Israel y Uruguay?

-Tenemos desafíos, pero estoy seguro de que también tenemos muchas oportunidades de cooperación. Y eso es lo que planeo hacer desde que llegué aquí. La idea es encontrar todos los puntos de cooperación, tratar de estrechar los vínculos y profundizarlos, y no estar concentrados demasiado en polémicas que no promueven el bienestar de los uruguayos ni de los israelíes.

-¿En qué puntos ve oportunidades de mayor cooperación?

-Creo que tenemos muchas más posibilidades de aumentar nuestras relaciones comerciales. Pero aparte de eso, somos sociedades que tienen muchas similitudes, por lo que el diálogo puede ser muy abierto y de mucho entendimiento. Tenemos muchos temas en donde podemos aportar y donde podemos aprender.

-Recién hacía referencia a la necesidad de despejar polémicas: justamente le quería preguntar por el mensaje que transmitió la embajada a la Cancillería, semanas atrás, luego de unas declaraciones de la subsecretaria Valeria Csukasi acerca de que Uruguay debería detener a Benjamin Netanyahu en caso de que este decidiera visitar Uruguay, ya que había que cumplir con la Corte Penal Internacional. ¿En qué consistió esa comunicación?

-Nuestra inquietud fue por expresiones que atacan o que critican de una manera no cierta e incorrecta. Y le pasamos esa inquietud a la Cancillería. Yo creo que recibieron el mensaje, pero prefiero dejar estas cosas atrás, para poder avanzar con los temas que acabo de mencionar, que son los de cooperación.

-El presidente Yamandú Orsi zanjó esta situación tres días después. Dijo que “hablar de lo que no existe está de más”. ¿Le alcanzaron esas palabras?

-Espero que sí. Nosotros ya pasamos nuestras inquietudes y, como dije antes, es mejor no concentrarnos en esos temas.

-Orsi participó en estos días de un encuentro del Congreso Judío Latinoamericano -que se celebró en Montevideo- y allí manifestó su preocupación por el crecimiento del antisemitismo en Uruguay, además de que elogió a Israel, país que, dijo, le cambió la perspectiva desde un viaje que realizó en el año 2024, cuando era intendente de Canelones. ¿Ve a Orsi como un aliado de Israel, pese al posicionamiento profundamente crítico que tiene el Frente Amplio?

-Abordar el tema del antisemitismo es un asunto que tiene que preocuparnos a todos. Y es muy importante que el presidente se haya manifestado al respecto. Pero esto es algo que tiene importancia no solo a nivel de la comunidad judía e Israel -lo que es obvio-, sino también a nivel de la sociedad uruguaya y toda la comunidad internacional. El antisemitismo es malo y negativo de por sí; es una señal de una sociedad intolerante, de una sociedad que no lucha suficientemente contra la discriminación racial. Por eso es muy importante manifestarse al respecto y también luchar contra el antisemitismo. Así que estoy seguro de que esas palabras del presidente fueron de suma importancia.

-¿Le consta que en Uruguay esté habiendo un crecimiento del antisemitismo en este último tiempo?

-Eso es lo que me están diciendo, eso es lo que estoy escuchando. Pero me gustaría hacer aquí una aclaración, porque sé que mucha gente hoy suele decir: “No somos antisemitas, somos antisionistas”. Bueno, no hay una diferencia, no hay una distinción verdadera entre el antisemitismo y el antisionismo.

-¿Por qué?

-Porque cuando uno está a favor o piensa que el pueblo judío tiene el derecho natural, digamos, de tener su Estado nacional en la tierra -que es la tierra de Israel-, entonces uno no es antisionista. Ahora, si hay alguien que piensa que no tenemos ese derecho y somos los únicos en el mundo que no lo tenemos, entonces eso es antisemita. Y por eso es muy claro que uno no puede decir que es antisionista, pero no antisemita. Las cosas van juntas.

-¿Y por qué piensa que este antisemitismo puede haber crecido en el último tiempo? ¿Lo ve relacionado con lo que ocurrió desde el 7 de octubre de 2023 en adelante?

-Es muy obvio que hay una campaña muy fuerte contra Israel.

-¿Se refiere a lo que pasa en todo el mundo o a Uruguay específicamente?

-En diferentes lugares del mundo y también aquí en Uruguay. Y es muy importante luchar contra esta campaña. Podemos tener críticas, podemos tener diferencias y debemos tenerlas, pero eso tiene que estar basado en hechos y en un diálogo permanente. Cuando no hay diálogo, se distorsiona la verdad, y eso lleva a una situación donde crecen la intolerancia y el antisemitismo.

-Y en el caso de Uruguay, ¿de dónde cree que proviene esa supuesta campaña anti-israelí?

-No sabría decirlo y, además, hay que estudiar las cosas para siempre basarse en hechos. Es muy claro, a partir de lo que estoy escuchando y también por algunas encuestas que he visto, que este fenómeno está creciendo aquí. ¿Quién lo está promoviendo? No lo sé. Pero les puedo asegurar que a nivel mundial hay también una campaña, y se está infiltrando también acá. Y estoy seguro de que hay elementos locales que están promoviendo esta campaña. Pero no quiero hacer acusaciones directas cuando no tengo la manera de verificarlo. No sería correcto ir por ese camino.

-El Frente Amplio ha subrayado en sendas oportunidades que considera que lo que pasa en Gaza es un genocidio. ¿Piensa establecer alguna clase de diálogo con el partido de gobierno para tratar de esclarecer lo que, según consideran ustedes, ocurre en el territorio?

-Estoy dispuesto a dialogar con cualquiera que tenga la disposición a tener un diálogo abierto e intelectualmente honesto. Y espero tenerlo, porque uno de los problemas que tenemos es que mucha gente se expresa y hace declaraciones, pero no está dispuesta a escuchar y hablar con todos.

-A diferencia del FA, el gobierno no habla de genocidio. Sin embargo, el canciller Mario Lubetkin, en declaraciones a El País, subrayó este año que el posicionamiento que Uruguay ha tenido en Naciones Unidas “en relación con el tema palestino” ha sido muy claro. Y dijo: “Votamos a favor de la asistencia a los refugiados palestinos, a favor de los bienes de refugiados palestinos y las rentas que devengan de ellos, a favor de operaciones de organismos de obra pública y socorro para con los refugiados palestinos. Y votamos a favor, como otros tantos países, del rechazo a los asentamientos israelíes en territorio palestino”. ¿Hay una intención de Israel de que Uruguay revea en algún punto algunas de estas posiciones?

-Nosotros estaríamos mucho más satisfechos si la posición de Uruguay en las Naciones Unidas fuera más equilibrada y más alejada del sesgo anti-israelí que ha adoptado la organización. Una de las misiones que tengo aquí es tratar de que se comprenda mejor el carácter de ese sesgo en el que ha incurrido la ONU, porque creo que las resoluciones en los temas que tratan sobre Israel son totalmente desequilibradas.

-¿Espera que se reanude el acuerdo con la ANII y la Universidad Hebrea para instalar en Jerusalén una oficina de innovación?

-Una de mis preocupaciones y uno de mis objetivos aquí es estrechar los lazos entre las sociedades israelí y uruguaya en todos los ámbitos. Uno de ellos, que yo creo que es muy importante, es el ámbito académico. Por eso creo que sería un desperdicio no hacer ese intercambio, no solo de nuestra parte, sino de ambas. Y por eso voy a tratar de hacer todo lo que está en mi poder para mejorar los vínculos entre el mundo académico israelí y el mundo académico uruguayo, y espero que los obstáculos políticos no superen esos esfuerzos.

-¿Por qué el gobierno israelí sigue permitiendo la expansión de los asentamientos en Cisjordania?

-La situación que tenemos entre nosotros y los palestinos tiene diferentes aspectos, y uno de ellos es tratar de convivir juntos. Uno de los problemas que tenemos ahora es que, como siempre, hemos sido rechazados por los palestinos y por muchos países árabes, tanto en el pasado como en el presente, aunque cada vez menos. Y creo que cuando lleguemos a una situación donde ellos acepten en principio nuestro derecho a estar en nuestra tierra, vamos a poder tener un diálogo que lleve a la paz, como lo tuvimos en el pasado. Pero no podemos, ahora, hablar solo de un lugar y otro lugar, cuando hay una confrontación muy fuerte, cuando la organización terrorista Hamás -que hizo la masacre desde Gaza en los kibbutzín y en el sur de Israel (en los ataques perpetrados el 7 de octubre de 2023)- está haciendo lo máximo para ejecutar nuevos atentados terroristas en lugares de Judea y Samaria y otros sitios donde se encuentra la población israelí. Cuando nosotros podamos calmar la situación y la Autoridad Palestina deje de incitar al odio en su sistema educativo; cuando tengamos un verdadero socio para dialogar, como lo tuvimos en el pasado -aunque durante muy corto tiempo, porque también se cortó brutalmente con atentados terroristas-; cuando tengamos todo eso, estoy seguro de que la situación en todos los lugares donde hoy hay confrontaciones entre israelíes y palestinos va a bajar de una manera muy dramática.

-¿Y es viable en este momento la coexistencia de los dos Estados (uno israelí y otro palestino), teniendo en cuenta también que el Proyecto E1 comenzó a implementarse a través de la publicación de licitaciones para nuevas construcciones, y que muchos actores cuestionan que podría limitar considerablemente la contigüidad del territorio palestino?

-Hoy no estamos en una situación donde podamos dialogar sobre una resolución para el conflicto. Tenemos, primero que nada, que resolver el tema que mencioné antes: el conflicto en Gaza, que todavía no ha terminado, porque Hamás se sigue armando y sigue siendo una fuerza militar. Y lo hace también en los otros territorios donde viven los palestinos. Y estoy seguro de que cuando haya una confianza mayor entre las sociedades, se va a poder dialogar de nuevo. Pero en este tiempo, después de lo que pasó el 7 de octubre, hay que trabajar muy duro. Y estoy refiriéndome, primero que nada, al lado palestino. Hay que trabajar muy duro para obtener otra vez la confianza, pero espero que no sea algo que no se pueda conseguir. No sé si se podrá conseguir nuevamente, porque no sé si había tanta confianza en su momento, pero por lo menos tenemos que trabajar para que podamos sentarnos nuevamente a dialogar en búsqueda de una solución más pacífica.

-¿El gobierno israelí está haciendo esfuerzos suficientes para contener lo que la propia sociedad israelí ha denominado como “terrorismo judío” en Cisjordania, donde se han constatado desbordes de violencia de parte de colonos?

-Como ya dije, hay una situación que causa confrontaciones y causa conflicto. Nosotros estamos dispuestos a hacer mucho para bajar esas llamas, para llegar a una situación donde, digámoslo así, podamos convivir juntos. Y el Estado de Israel está dispuesto a hacerlo.

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