El directorio del Partido Nacional decidió este martes enviar a la Comisión de Ética la actuación de dos ediles montevideanos de la Lista 22 —liderada por el dirigente Santiago Caramés— que en la última votación en la Junta Departamental dieron su votos para que el gobierno capitalino tuviera una inyección de US$ 260 millones por fuera del presupuesto.
La decisión de la Lista 22 generó un cimbronazo dentro del Partido Nacional porque el resto de los ediles no siguió el mismo camino dado que solo apoyaron el proyecto de saneamiento —lo que era la posición oficial establecida por los blancos— y no, como los otros, los de veredas, calles y limpieza.
Los dos ediles nacionalistas que dieron sus votos son Nicolás Hernández y Joaquín Campos. A los que se les sumaron dos más de la coalición para que Mario Bergara alcanzara la mayoría: el colorado Federico Paganini y el independiente Guillermo Kruse.
Después de que se dio la votación en la Junta Departamental, la Lista 22 emitió un comunicado donde aseguran que no estaban “votando confianza” sino que estaban “votando capacidad de cambiar prioridades”.
La sesión del directorio, en un principio, era para tratar la polémica alrededor de la gestión en Administración de los Servicios de Salud del Estado (ASSE). Pero, ante un pedido de la comisión de asuntos políticos del partido, se dio lugar a la controversia por la votación de estos dos ediles y se resolvió enviar —sin entrar en la discusión de fondo— el tema a la comisión de ética partidaria.