Fuera de discurso, publicado por Sudamericana, nació de pedirle al sistema político cuentos; es decir, ficción; es decir, mentiras. Y aunque el resultado de este trabajo impulsado por el exsenador y exministro Juan Carlos Raffo tiene muchas anécdotas autobiográficas, también tiene creaciones ficticias de los políticos más conocidos de nuestro país.
Una de ellas es la que escribió el expresidente Luis Lacalle Pou, titulada “Guapo, el japonesito”. Es un cuento de cinco carillas que El Observador había publicado previamente en 2012. Narra la historia de Juan Enrique Yangvan, hijo de padre japonés y de madre criolla, que es el “hazmerreír” de un liceo en Pando.
Su trayectoria cambia cuando le parte la nariz, de una piña, al “más malo del grado”. Lo echan del liceo, pasa meses vagando y tomando cerveza por la ciudad hasta que lo descubre un entrenador de boxeo. Las descripciones que hace Lacalle Pou, con menciones al clinch y al cross, reflejan un interés particular por este deporte. A diferencia de otros textos del libro, su personaje tiene un arco narrativo definido.
Este es un fragmento del cuento:
Su intercambio imaginario de guantes se cortó abruptamente cuando vio a aquel japonesito sacudiendo la bolsa con un gancho impresionante. “El gurí tiene mano pesada”, pensó el Churrinche mientras le pedía al Tito, quien iba al volante, que se tirara a la banquina. Los saludos fueron escuetos. El Churrinche casi no podía hacerse entender después de aquel cross en la tráquea recibido hacía más de una década. Y Rompeñatas Yangvan habló poco de puro desconfiado nomás.
En cambio, el texto del actual presidente Yamandú Orsi, titulado “Cosas de campaña”, no es en esencia un cuento. Es una anécdota corta sobre el "fútbol chacarero" que vio en su juventud.
Recuerda con cariño cómo los hinchas rivales “se enredaban en trifulcas varias, así como también afirmaban el codo en el mismo mostrador”.
Termina así:
Y desde ese momento me quedó claro que el Pocho, el carnicero del barrio, tenía un envidiable estado atlético. Alguien podría equivocadamente pensar que fue sólo instinto de supervivencia; estoy seguro de que fue rapidez mental y física a la vez. Llegó a subirse a tiempo, no me acuerdo si le dio para bañarse. Había que ser guapo y rápido a la vez. Era el juez del partido.
La exvicepresidenta Lucía Topolansky fue clave para que Raffo recibiera un texto por parte de Orsi. Además, ella misma participó del libro con una pieza llamada “Mansavillagra”.
Allí rememora sus inicios en la lectura y su primer intento de escribir un cuento. La reacción de su madre al leerlo hace que decida canalizar su energía creativa hacia otro medio: “(...) lo mío iba a ser por el lado del pincel, las crayolas, los lápices, la carbonilla”, concluye Topolansky.
El expresidente Luis Alberto Lacalle Herrera incluyó un pequeño texto, de dos páginas, titulado “Mañana”. Lacalle, en cuya presidencia Raffo fue ministro de Transporte y Obras Públicas, ya había publicado este cuento en otro libro. Trata sobre un hombre que acompañó a Aparicio Saravia en sus revoluciones de 1897 y 1904, pero que años después, lejos de esa épica, tiene que ir a pedir sobras a una parrillada.
Por otro lado, Julio María Sanguinetti recuerda una anécdota personal de una de sus presidencias. Durante una ceremonia militar, rompe el protocolo, le da un beso en la mejilla a un marinero y sigue. Sorprendido, un edecán le pregunta al presidente quién era ese hombre y él le responde: “Era mi hermano”.
En el texto “Hermanos de leche”, explica que su madre y una empleada que trabajaba en su casa quedaron embarazadas en simultáneo. Cuando nacieron los bebés, como la mujer no podía dar leche, la madre de Sanguinetti le daba la teta a los dos.
Más allá de los presidentes
Algunos de los políticos que sí aportaron cuentos propiamente dichos fueron Alejo Umpiérrez, Pedro Bordaberry y Daniel Salinas.
El intendente de Rocha, que es un autor ya publicado, incluyó su cuento policial "Desenlaces", uno de los más largos de la colección. Del senador colorado está "El enlazador de lobos", que había salido en un libro de historias de José Ignacio décadas atrás. Finalmente, el exministro de Salud Pública escribió el cuento "Eguzkilore", que tiene uno de los mejores comienzos dentro de la colección de textos.
La creación del exjerarca tiene buenos párrafos como el siguiente:
Todo en el pueblo de Estella daba la impresión de estar detenido en el tiempo, y sin embargo, moviéndose a la vez. Eran fragmentos congelados en diferentes momentos, conviviendo en este día específico, un domingo nublado de fines de invierno.
En Fuera de discurso hay textos de alrededor de 30 políticos, entre los que se encuentran Guido Manini Ríos, Pablo Mieres, Graciela Bianchi, Sebastián Da Silva, Tabaré Viera, Luis Alberto Heber, Eduardo Lust, Washington Abdala y el propio Raffo.
El libro se presentará en la Feria del Libro en la Intendencia de Montevideo el próximo lunes a las 19:00.
“Me la hicieron fácil”
El libro durgió a partir de un concurso de cuentos que convocó Juan Carlos Raffo a través de su cuenta de X. Se presentaron varios políticos y eso despertó preguntas en el exsenador.
“¿Puede, quien vive de la palabra pública, de la palabra estratégica, de la palabra que convence o que confronta, animarse a la palabra que simplemente narra? ¿Puede soltar, aunque sea por unas páginas, el partido, la postura, el rol? Este libro es la respuesta. Y la respuesta es sí”, plantea en el prólogo.
A partir de los cuentos que había recibido en el concurso, Raffo, que también es escritor, fue a buscar a políticos de distintos partidos para confeccionar este libro.
Algunos cuentos habían sido publicados décadas atrás, otros fueron escritos expresamente para la ocasión. El trabajo de edición varió en cada caso. Había políticos con experiencia en la narrativa y otros que entregaron textos que había que mejorar.
De todas formas, Raffo celebró la buena disposición del sistema político. “Les planteé que esto iba a ser un punto de encuentro que no tiene que ver con la política. Es un punto de encuentro cultural y literario”, explicó en diálogo con El País. “Todo el mundo entendió el concepto”.