La entrevista del domingo

Amorín: “El problema no es mío sino de las encuestas”

José Amorín Batlle, precandidato presidencial por Uruguay Batllista.

José Amorín Batlle. Foto: Darwin Borrelli
José Amorín Batlle. Foto: Darwin Borrelli

Viene rezagado en la interna del Partido Colorado, según las encuestas, pero eso no lo amilana. Lejos de hacerlo, José Amorín enarbola las tradiciones de la lista 15 y afirma que los que irán a votar en la elección interna son las personas que forman la estructura de los sectores. El precandidato lanza la idea de presentar un plan nacional de emergencia económica desde marzo de 2020 para impulsar el país.

-¿Cómo está viendo el inicio de la campaña electoral? ¿Nota diferencias con la campaña anterior? ¿Es una campaña sucia?

-Veo bien la campaña y veo bien al Partido Colorado. Creo que se maneja bien. Tenemos una interna mucho más interesante que las anteriores, donde Pedro Bordaberry sacó el 74% de los 150.000 votos obtenidos. Yo estoy muy conforme con lo que hace mi gente en todo el país. Hemos tenido un fuerte apoyo de los principales dirigentes de todos los departamentos. Al final la votación total en la interna va a ser parecida a la de la elección anterior. Hay un poco de incidencia de las redes, pero no veo que la campaña sea sucia. Ha habido alguna cosa, pero no es una campaña especialmente sucia. Me intereso por lo que sucede en mi partido y he dicho que me parece esencial que en el partido haya una campaña limpia.

-Su sector inaugura locales en distintos puntos de Montevideo o el interior. ¿Sirve hoy inaugurar locales o la política pasa más por otras vías como las redes sociales?

-Sirve todo, todo suma. En una elección interna el mano a mano con las personas es clave. Es importante recorrer el país, estar con los dirigentes, tomarle el pulso a la situación del Uruguay. Las redes son un elemento relativamente novedoso que también ayuda. Hay alguna gente que solo se mueve a través de las redes. La impresión que tengo es que quienes van a votar en la elección interna son más de estructura que gente de las redes.

-Se incorpora a su sector Raúl, el hijo de Jorge Batlle. ¿Qué relevancia le asigna a esta adhesión?

-Para mí es importante la presencia hasta desde el punto de vista espiritual. El Mono sabe la relación que tuve toda la vida con Jorge y decidió desde el primer día apoyarme. Hace algunas semanas me dijo que creía que no bastaba con decir que me apoyaba sino que iba a sacar y encabezar una lista a Diputados, la 156715 (el 67 es por el año en que se aprobó la llamada reforma naranja). Y que quería entrar en la batalla política. Para él, me dijo, esta elección es relevante porque quiere que la 15 marque como tenga que marcar votos.

-¿Tiene algún plan para tratar de mejorar en la interna? Todas las encuestas le dan tercero dentro del Partido Colorado. La última de la empresa Cifra le da 49% a Julio María Sanguinetti, 38% a Ernesto Talvi y 5% a usted.

-Ganar la interna. Yo estoy bien. Las que tienen que mejorar son las encuestas. El problema no es mío sino de las encuestas. Y otra vez, como ya me pasó en las dos elecciones anteriores, le voy a ganar por goleada a las encuestas.

-Si eso no sucede y fuera otro el candidato ganador en la interna, ¿es proclive a hacer un acuerdo con el que gane?

-Yo ya he dicho que si gano la interna mi candidato a vice será el que salga segundo. Y si no gano la interna voy a apoyar con entusiasmo a quien gane la interna porque va a ser el candidato presidencial del Partido Colorado. Así lo he hecho siempre y no tengo dudas que lo haré otra vez. Con mi sector político, la lista 15, digo hoy que voy a apoyar a quien gane la interna con entusiasmo para que el Partido Colorado haga una gran elección.

José Amorín Batlle. Foto: Darwin Borrelli
José Amorín Batlle. Foto: Darwin Borrelli

-Usted piensa que las mayorías parlamentarias son algo negativo. ¿Por qué?

-Eso es lo que nos ha ocurrido en los últimos 15 años, desde que gobierna el Frente Amplio con mayorías parlamentarias. El control que se puede ejercer es muy relativo. Las interpelaciones terminan todas absolutamente igual. Nos ha ocurrido que presentamos proyectos de ley que en cualquier otra legislatura serían lógicamente aprobados y el Frente no los vota. Así es muy difícil trabajar. En cambio cuando estuve en algún Parlamento donde no había mayorías parlamentarias, los partidos buscaban acuerdos, se negocian las leyes. Por eso digo que siempre es mejor. Es más fácil si uno gana el gobierno tener mayorías parlamentarias pero si uno no tiene mayorías se necesita habilidad, entendimiento, capacidad de acordar con otras bancadas y a la larga eso termina siendo beneficioso para el país.

-¿Está satisfecho con el acuerdo con Germán Coutinho? El senador está bastante dedicado a volver a ganar la intendencia de Salto y hace mucha campaña allá.

-Germán es un fenómeno en Salto pero además es un muy buen senador. Con Germán tenemos la escuela común que es la lista 15, el mismo origen político. Empezamos trabajando en la política con Jorge Batlle. Está haciendo un gran trabajo en el norte. Muchas decisiones las tomamos juntos.

-¿En qué consiste el plan nacional de emergencia económica que propone ?

-El país está en una situación fiscal complicada y eso nos acota posibilidades. Pero hay que entender que el país, luego de tres trimestres sin crecimiento, donde claramente la situación regional no ayuda, el desempleo crece y las fábricas cierran todos los días, necesita que se haga algo para echar a andar el país.

Nuestros economistas, al frente de quienes está Julio de Brun, nos dicen que es posible utilizar entre el 0,5 y el 0,7% del Producto Interno Bruto para impulsar al país. Entre otras medidas transitorias, a lo largo de un año o año y medio, deberíamos tener tarifas públicas de acuerdo con las tarifas internacionales.

No podemos seguir teniendo las tarifas públicas que tenemos. Deberíamos impulsar la economía. Por ejemplo con la suspensión de impuestos no vinculados a los resultados de las empresas públicas, aumentar la devolución de impuestos indirectos en los sectores exportadores de forma tal que para ellos parezca que el dólar está un poco más alto. Otra propuesta es simplificar los mecanismos de promoción de inversiones de forma de reducir la tasa de imposición a la renta de las empresas si estas inversiones van acompañadas por la generación de puestos de trabajo.

Y el plan incluye además otras medidas que tienen que ver con la generación de empleo, por ejemplo derogando el decreto sobre las ocupaciones. Soy partidario de la existencia de los consejos de salarios, pero deberíamos promover los acuerdos en pequeñas empresas que a veces se ven perjudicadas por los acuerdos de las grandes empresas. Y con ese impulso, más otras medidas de mediano y largo plazo, como la apuesta a una fuerte inserción internacional, podemos echar a andar al país.

-¿Comparte la iniciativa del precandidato nacionalista Luis Lacalle Pou de aplicar un shock de austeridad?

-Está bien, pero acá hay dos cosas distintas. Lo que proponemos son medidas inmediatas para impulsar la producción, y otra cosa son medidas más a mediano plazo pero que hay que empezar hoy, que es reducir el Estado. El Estado que tenía 230.000 empleados y que hoy tiene 300.000 seguramente no precisa tanto. Por ejemplo habría que crear una norma para impedir el ingreso en algunas funciones. El Estado debe gastar menos, ser mucho más austero y bajar costos.

-¿Qué piensa de personajes nuevos de la política como Juan Sartori, Ernesto Talvi o inclusive Guido Manini Ríos? ¿Está cambiando la política?

-No es que esté cambiando la política. Me parece bien. Por suerte estamos en una democracia bien abierta donde todos tienen derecho a participar. Después veremos cómo les va. Importa cómo los ve la gente.

-¿Qué piensa de las situaciones donde se afirma que hay precandidatos que ofrecen dinero por concurrir a actos? Se ha hablado de Sartori y de Talvi.

-No tengo idea. Si ofrecen dinero para concurrir a actos, se equivocan. La política se debe mover con los sentimientos de la gente, no con el bolsillo. La gente puede concurrir a un acto y después hace lo que quiere con su voto. No es sensato ni lógico. Nosotros no lo hicimos nunca y si tuviéramos algún dinero para gastar no haríamos eso, sino cosas mucho más efectivas.

“Presidencia no se debe manejar como boliche”

El senador José Amorín no comparte en absoluto la forma como el gobierno manejó todo lo relativo al Tribunal de Honor del Ejército. “Lo hizo muy mal, muy mal. Y el principal responsable es el presidente Vázquez. No debió haber homologado ese fallo y debió haber leído el expediente. Yo creo que el presidente conocía el contenido del expediente. Si no conocía el contenido como dice él, es de una irresponsabilidad mayúscula del presidente, firmando un fallo de la gravedad de un tribunal de honor donde hay declaraciones de José Gavazzo. Detrás de él está Miguel Toma, que lo tiene que haber leído y le debe haber informado al presidente. Y detrás hay abogados de Presidencia. La Presidencia no es un boliche, sino que históricamente ha sido una cosa seria en Uruguay. El presidente además tomó medidas que me parecen injustas. La más triste y lamentable fue la remoción del ministro de Defensa Jorge Menéndez, que había actuado correctamente y que todo el mundo sabía que estaba en los últimos días de su vida”, sostuvo.

El apellido que vuelve a las lides políticas

Es un hombre nuevo en política pero conocido en el ambiente. Raúl “Mono” Batlle anunciará el 10 de mayo el lanzamiento de su propia agrupación política en apoyo del senador y precandidato colorado José Amorín. Lo hará con su candidatura a la Cámara de Representantes por la lista 156715. Amorín está muy conforme con la decisión por razones políticas y afectivas. Raúl es hijo del expresidente Jorge Batlle. Como se sabe, ese apellido es parte fundamental de la historia política del Uruguay, dado que cuatro integrantes de esa familia llegaron a la Presidencia. Además de su padre Jorge, lo hicieron Lorenzo Batlle Pacheco, José Batlle y Ordóñez y Luis Batlle Berres. El número 67 en la lista se debe a la llamada reforma “naranja” vigente desde ese año: fue presentada por la mayoría del Partido Colorado y del Nacional. Proponía la sustitución del Consejo Nacional de Gobierno (el colegiado) por un Presidente con mandato de cinco años.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)