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Por Joaquín Silva
Se sabía el mismo día en que el mundo les cambió para siempre: el 23 de mayo de 2021, mientras despedían el cuerpo de Jorge Larrañaga, la historiadora Ana Ribeiro comentó en voz alta, allí en el cementerio de Paysandú: “Nos quedamos huerfanitos”.
Lo que sabían entonces los dirigentes de Alianza Nacional era que este sector, de pasado “glorioso” dentro del Partido Nacional -supo ser mayoría y luego una de las dos grandes corrientes- era que ya no iba a ser lo mismo sin su principal caudillo, y que probablemente fuera a ocurrir lo que sucede por estos días -y desde hace meses-: un paulatino desgajamiento producto de la voluntad de cada vez más dirigentes que eligen seguir un camino propio, en muchos casos apuntando ya al apoyo de la muy probable candidatura del secretario de Presidencia, Álvaro Delgado.
La frase de que “Alianza Nacional nació y murió con Jorge”, un cliché entre los blancos desde hace tiempo, empezó a pronunciarse dentro de este sector con cierta naturalidad -o aceptación-, aunque el juicio no sea unánime y aún haya quienes entienden que la “herencia” de Larrañaga y la estructura montada en todo el país es un “capital” a proteger y aun a potenciar.
Todos se apresuran a aclarar que las relaciones personales no están en juego, que no hay rencores y que incluso es hasta “normal” lo que ha venido sucediendo, como sostiene por ejemplo el intendente de Soriano, Guillermo Besozzi: “No critico para nada esta situación que es parte de la política; razones tendrán” quienes ven horizontes en otros lares, indicó el jefe comunal en diálogo con El País.
Ana Ribeiro, subsecretaria de Educación y Cultura -y que ya ha asumido que “sin Larrañaga no sabría seguir en política”-, hace un diagnóstico similar: “Alianza se encuentra en tiempos de definiciones, de búsqueda de cosas, pero eso no significa que haya ruptura ni enemistad con compañeros con los que se compartió décadas de militancia”.
Lo cierto es que en las últimas semanas hubo señales que dan cuenta de que la agrupación terminó dividiéndose en dos grupos en función de criterios distintos sobre cómo procesar las discusiones sobre candidaturas. En concreto, están quienes ya asumen que es momento de encolumnarse con Delgado y los que razonan que es apresurado inclinarse ahora por una eventual candidatura -que en rigor no existe- cuando puede haber otras -como la de Laura Raffo- a analizar en su momento.
En este último grupo están el senador Carlos Camy, Besozzi y el presidente del INAU, Pablo Abdala. Aquí confían en la salud del sector y en la lealtad de los dirigentes con votos propios -como el de legisladores nacionales y departamentales- capaces de altas convocatorias, como el encuentro que se hizo el 19 de noviembre pasado en San José.
Del otro lado, se remiten a una foto, tomada el 15 de diciembre y subida a la red social Twitter por Gustavo Delgado -vicepresidente de Ursec- que implicó un fuerte mensaje a la interna, según consignó días atrás El Observador. Allí, en torno al secretario de Presidencia, posaron: Luis Calabria -exdirector general de Secretaría del Ministerio del Interior, todavía formalmente en Alianza-; Santiago González, director de Convivencia de la cartera de seguridad; Juan Romero -director de comunicación de Interior- y Washington Ribeiro -uno de los directores del Banco Central-, entre varios otros.
Se trata del “entorno de la secretaría de Jorge”, resumió un dirigente de Alianza.
“Larrañaga es nuestro capital político”
Ana Ribeiro es de las más enfáticas al señalar el impacto que ha supuesto la muerte de Jorge Larrañaga para Alianza Nacional, pero al mismo tiempo recuerda que su legado es un distintivo fuerte del sector. “Sabemos que tenemos un capital político, una herencia que está en nosotros, que es parte del valor de Alianza”, dijo la subsecretaria de Educación y Cultura, que concluyó: “Son cientos de dirigentes que siguen en contacto y que saben bien cómo llevar eso y hacerlo de manera ponderada”.
Futuro
El último en anunciar la decisión de abrirse fue González, que en entrevista con El País este sábado dijo que “al día de hoy” ya no forma parte del proyecto iniciado en 1999. “Hay sí un equipo de mujeres y hombres que trabajamos toda la vida con Jorge, con los que dialogamos y coincidimos en muchos puntos de análisis al futuro. Veremos lo que hacemos cuando sean tiempos electorales”, adelantó.
Pero antes fueron otros, como el intendente de Paysandú, Nicolás Olivera, que se alejó en agosto del año pasado y este domingo aseguró que ve a su antiguo sector como en “modo de sobrevivencia”, y que en su visión “hay un solo lugar parar agarrar y es para adelante”.
¿Desaparecerá Alianza del mapa? Depende con quién se hable -si con los que se fueron o piensan hacerlo o con los que se han quedado-, porque las visiones son contrapuestas
Así, algunos creen que puede ocurrir lo mismo que con el fallecimiento de Wilson Ferreira Aldunate: puede sobrevivir el nombre -como sobrevivió el lema Por la Patria, que hoy lidera Jorge Gandini- pero no la pujanza o la dimensión que supo tener. Otros, que no hay por qué pensar una muerte próxima: que la estructura de nivel nacional “es respetable” y que con esa base es viable integrarse a espacios más amplios ya pensando en 2024.
“Estamos trabajando en forma muy comprometida, hicimos un gran año y en febrero voy a hacer una gira como presidente de Alianza”. Tal es el optimismo de Camy, que adelantó también que las próximas sesiones de la agrupación de gobierno ampliada se harán en los 19 departamentos.
Besozzi: “Llama la atención la salida de dirigentes con cargos”
El intendente Guillermo Besozzi, que suele ser uno de los voceros oficiales de Alianza Nacional, ve natural que haya dirigentes que busquen otros horizontes al no llenarse de ninguna forma el vacío que dejó la muerte de Jorge Larrañaga, y por el hecho asumido de que este sector no tendrá una candidatura propia. “Al no estar el líder hay algunos que buscan desprenderse. A veces puede llamar la atención porque son dirigentes que ocupan cargos en el gobierno por Alianza, pero es bastante normal”, dijo el jefe comunal, que prefiere no aventurar qué cree que ocurrirá con el sector en el futuro, aunque es de los optimistas. “Que va a seguir, va a seguir; aunque veremos con qué nombre”, señaló uno de los que no comparte que ya se tomen definiciones electorales. “El año recién empieza. La de Delgado es una opción válida, no digo que no, pero puede haber otras”, dijo y remarcó no olvidar esto: “Tendremos que compartir el camino con otros grupos para hacer fuerte un ala del partido”.