La Jefatura de Policía de Tacuarembó dio a conocer este sábado su versión oficial sobre el episodio en el que un perro fue baleado por un efectivo policial en Paso de los Toros, hecho que generó denuncias de grupos animalistas y una investigación en curso.
Según el comunicado de prensa, el hecho ocurrió próximo a la 01:00 del viernes 31 de enero, cuando personal de Comisaría Tercera recibió varias denuncias alertando que, en el parador municipal de Paso de los Toros, un hombre se encontraba con tres perros de gran porte que estarían atacando a personas que circulaban por el lugar.
Al llegar al sitio, los efectivos intentaron comunicarse con el propietario de los animales para que se hiciera cargo de la situación, sin obtener resultados positivos. De acuerdo a las primeras declaraciones de los policías actuantes, los canes avanzaron de forma agresiva hacia los funcionarios en reiteradas oportunidades, pese a los intentos por calmarlos.
🔴 Perro baleado en Paso de los Toros fue trasladado por la policía en la camioneta con muy poco cuidado. Organizaciones protectoras de animales cuestionaron operativo. pic.twitter.com/bTqcHXSwlD
— Diego Martini Lemos (@cabezamartini) January 31, 2026
Ante una amenaza que no cesaba y un ataque directo con mordidas, uno de los policías extrajo su arma de reglamento y efectuó un disparo contra el perro que presentaba mayor agresividad. El animal fue trasladado con vida en el móvil policial y luego atendido por una veterinaria, pero finalmente murió.
A raíz de lo ocurrido, la Jefatura dispuso la instrucción de una información de urgencia, a cargo del director de Seguridad. Según se informó, el procedimiento cuenta con filmaciones, indagatorias a testigos, declaraciones de los funcionarios actuantes y el testimonio de la profesional veterinaria que intervino.
Las primeras resultancias del procedimiento administrativo se conocerán el próximo lunes y, de corresponder, se adoptarán las medidas que indique el debido proceso, señala el comunicado.
Además, se informó que se están coordinando acciones con la Dirección Nacional de Seguridad Rural, el Instituto Nacional de Bienestar Animal (INBA) y protectoras de animales, especialmente en relación con procedimientos policiales que involucren animales agresivos.
El caso tomó estado público luego de que trascendiera una denuncia presentada por organizaciones animalistas, como Animales Sin Hogar, y la existencia de versiones contradictorias respecto a lo sucedido, situación que ahora es objeto de investigación administrativa.