Uruguay registró 312 homicidios entre enero y setiembre de 2026, según los datos del Ministerio del Interior. La cifra se distribuye en 97 asesinatos durante el primer trimestre, 104 en el segundo y 111 en el tercero, lo que marca un incremento consecutivo entre los tres períodos. Con respecto a los primeros nueve meses de 2025, es un aumento de 13%. Y es la cifra más alta de los últimos seis años.
Además, los datos muestran el 73,4% de los homicidios fueron cometidos con armas de fuego, la proporción más elevada de la serie estadística que comienza en 2013.
Los números estuvieron publicados durante la jornada del lunes en el Observatorio de la cartera, que permite analizar las características de las víctimas, los motivos de los crímenes y su nivel de esclarecimiento. Desde el ministerio, no obstante, señalaron que las cifras todavía estaban sujetas a revisión. Y que si bien todos los datos trimestrales de delitos iban a ser divulgados este lunes, un error con la página web llevó a postergarlo hasta el martes.
El tercer trimestre, comprendido entre julio y setiembre, concentró el 35,6% de los asesinatos registrados durante los primeros nueve meses del año. La cifra supone un aumento de 6,7% respecto al trimestre anterior y de 14,4% frente a los primeros tres meses de 2026.
El incremento de los homicidios ya había sido reconocido por el ministro del Interior, Carlos Negro, quien el jueves 15 de octubre adelantó que las estadísticas correspondientes al tercer trimestre mostrarían un aumento de los asesinatos. Sin embargo, sostuvo que en los demás delitos se mantenía la “tendencia descendente”.
Con respecto a los primeros nueve meses de años anteriores, en 2025 hubo 277; 279 en 2024; 275 en 2023; 285 en 2022; 218 en 2021; y 261 en 2020.
“Sabemos ya que va a haber un incremento de los homicidios”, había dicho el jerarca.
Un día después, el secretario de Presidencia, Alejandro Sánchez, reconoció que los resultados en materia de homicidios preocupan al Poder Ejecutivo. “Tenemos que reprimir con mucha más dureza el delito”, afirmó.
Sánchez admitió que el gobierno no está conforme con la situación y sostuvo que se requiere mayor esfuerzo, recursos, inteligencia y capacidad de respuesta. “Han bajado el resto de los delitos pero no los homicidios, son un problema serio”, señaló.
Por su parte, el gerente de AECA, Diego Sanjurjo, había advertido que Uruguay probablemente terminará 2026 con más homicidios que en 2025. El jerarca sostuvo que julio y agosto habían sido meses “particularmente negativos”, mientras que setiembre presentó una mejora.
Casi tres de cada cuatro homicidios, con armas de fuego
Uno de los elementos más significativos de las nuevas estadísticas es la participación de las armas de fuego en los asesinatos.
De los 312 homicidios registrados entre enero y setiembre, aproximadamente 229 fueron cometidos mediante disparos. Esto representa el 73,4% del total, por encima de todos los porcentajes anuales registrados desde 2013, aunque la cifra de 2026 corresponde únicamente a nueve meses.
El máximo anterior de la serie se había registrado en 2018, cuando el 70,7% de los homicidios fueron cometidos con armas de fuego. En 2025, la proporción había sido del 67,8%.
La presencia de armas también se refleja en el tipo de conflictos que terminan en homicidio. Según la clasificación del Ministerio del Interior, el 53,8% de los asesinatos cometidos durante los primeros nueve meses de 2026 respondió a ajustes de cuentas o conflictos entre criminales.
Esta categoría comprende aproximadamente 168 homicidios y constituye la principal circunstancia identificada por las autoridades.
En segundo lugar aparecen los “altercados espontáneos y conflictos diversos”, que representan el 8,3% del total, seguidos por los homicidios vinculados a violencia doméstica y situaciones asociadas, con el 8%.
Por otra parte, los asesinatos ocurridos en el marco de rapiñas, hurtos o copamientos representan el 4,2%.
En el 16% de los casos todavía no se pudo determinar el motivo del crimen o este figura como desconocido.
Víctimas con antecedentes penales y casos sin aclarar
Las estadísticas también muestran cambios en el perfil de las personas asesinadas. Entre enero y setiembre de este año, el 56,1% de las víctimas tenía antecedentes penales, mientras que el 43,9% restante no registraba antecedentes o se carecía de información sobre este indicador.
La proporción de víctimas con antecedentes casi se duplicó respecto a 2013, cuando se ubicaba en el 30,6%.
Desde entonces, el indicador se mantuvo generalmente con una tendencia ascendente. Superó por primera vez el 50% en 2020 y alcanzó su máximo en 2024, con el 57,7%. En 2025 había descendido levemente, hasta el 55,6%.
Al analizar el tipo de antecedentes de las víctimas de 2026, el 27% tenía registros exclusivamente por delitos no violentos, el 22% por delitos violentos y no violentos y el 7% únicamente por delitos violentos.
Estos datos no permiten concluir que todos los asesinatos de personas con antecedentes estén relacionados con actividades criminales, pero constituyen un elemento relevante para caracterizar la violencia letal en Uruguay.
Otro indicador que surge de los registros oficiales es el nivel de esclarecimiento de los homicidios.
De acuerdo con los datos correspondientes a los primeros nueve meses de 2026, el 58% de los asesinatos fue aclarado, mientras que el 42% restante continúa sin esclarecer.
El porcentaje de esclarecimiento se encuentra por debajo del 68,3% registrado para 2025. Sin embargo, el propio Ministerio advierte que las cifras más recientes deben interpretarse con cautela, dado que los casos tuvieron menos tiempo de investigación y pueden resolverse posteriormente.
En cuanto a las características demográficas de las víctimas, el 88% fueron hombres y el 12% mujeres. La mayor concentración se registra en personas de entre 29 y 38 años, con el 37,5% de los asesinatos, seguida por la franja de 18 a 28 años, con el 31,1%.
En conjunto, casi siete de cada diez personas asesinadas tenían entre 18 y 38 años.
Entre las mujeres víctimas de homicidio, 12 fueron asesinadas por parejas o exparejas, cinco por familiares y ocho por amigos o conocidos. En otros diez casos, el vínculo con el agresor permanece sin determinar.
Respecto a los lugares donde ocurrieron los hechos, el 63,1% de los homicidios se produjo en la vía pública u otros espacios abiertos, mientras que el 29,5% ocurrió en residencias.
En cuanto a los horarios, el 40,7% de los asesinatos con hora registrada ocurrió entre las 22:00 y las 05:59. Otro 39,1% se produjo entre las 14:00 y las 21:59, mientras que el 20,2% restante tuvo lugar entre las 06:00 y las 13:59.