INCAUTACIÓN RÉCORD 

Fallas en controles y nuevos grupos explican más tráfico de cocaína

Las incautaciones de cocaína alcanzaron un récord durante 2019: 12.000 kilogramos. En 2018 se decomisaron 754 kilos.

Medida: la Policía intensificó los controles en las rutas para poder disuadir a los narcotraficantes que transportan drogas en camiones provenientes de la frontera con Brasil y con Argentina, según una fuente. Foto: Fernando Ponzetto
La Policía intensificó los controles en las rutas para poder disuadir a los narcotraficantes que transportan drogas en camiones, según una fuente. Foto: Fernando Ponzetto

Al enterarse de las primeras incautaciones de cocaína en Uruguay, un veterano cronista policial vaticinó: “Cuando se encuentra una cucaracha, es porque hay un nido cerca”.

El correr de las semanas le dio la razón. A mediados de abril de 2019, aduaneros de Hamburgo, Alemania, decomisaron 440 kilos de cocaína disimulados en una carga de arroz uruguayo. El destino de la droga era Sierra Leona, África. Y de ahí sería distribuida a varios países europeos.

El 25 de mayo de 2019, los uruguayos se sorprendieron con la noticia de que un jet con 600 kilos de cocaína proveniente de Uruguay había sido detenido en Francia. Otro golpe ocurrió un mes más tarde. En el puerto de Hamburgo (Alemania), fueron incautados 4.500 kilos de cocaína disimulados en una carga de soja uruguaya. Se trató de una incautación récord en la terminal portuaria germana.

La gran pureza de la droga permitió avaluar su costo de reventa en la calle en cerca de 1.000 millones de euros (unos 1.100 millones de dólares).

En Uruguay, las incautaciones de cocaína también continuaron creciendo. Ochocientos cincuenta y cuatro kilos de esta sustancia fueron decomisados por la Brigada Antidrogas en una casa de Parque del Plata a principios de agosto de 2019, lo cual fue un récord en ese momento. El 20 de noviembre pasado, ese récord cayó al decomisarse 3.000 kilos de cocaína que llevaba un contenedor con arroz paraguayo que iba a ser cargado en un buque en el puerto de Montevideo. La carga tenía como destino África.

El récord histórico fue alcanzado el pasado jueves 26 y el viernes 27 en el puerto de Montevideo y en un establecimiento agrícola de Soriano. La Brigada Antidrogas y la División de Inteligencia de la Prefectura encontraron 6.000 kilos de cocaína en dos contenedores que contenían harina de soja y dentro de una tolva ubicada en el establecimiento rural.

Las siguientes son dos preguntas que surgen de la coyuntura actual:

1) ¿Por qué se alcanzaron estas incautaciones récord?

Según investigadores policiales, se debieron a que hubo un incremento de la producción de cocaína en Colombia, lo cual obliga a los narcotraficantes a buscar nuevas rutas para sacar la droga procesada.

Agregaron que no solo los puertos uruguayos sienten la “presión” de estos grupos delictivos, sino también las terminales argentinas (Buenos Aires y Zárate) y de Brasil (Santos).

Con el afán de bajar los costos, disminuyeron los controles de las exportaciones de Uruguay. A eso se le suma que en el puerto de Montevideo hay un solo escáner y que solo trabaja en horario diurno. Es evidente que las organizaciones criminales conocen al dedillo las falencias del sistema de control uruguayo.

Leonardo Couto, un despachante de Aduana que participó de las reuniones que buscan mejorar todo el sistema de control de exportaciones, admitió una parte de responsabilidad. “Todos en la cadena fuimos omisos al no prestarle atención a este fenómeno, por ese afán de bajar y bajar costos, empezamos a relegar controles. No solo el Estado. Todos”, dijo el despachante, según consignó el diario Clarín en un informe sobre el fenómeno del tráfico de drogas que enfrenta Uruguay.

En una entrevista concedida a la radio Océano FM, el fiscal de Corte, Jorge Díaz, dijo: “Desde 2009 no existe un plan de combate al narcotráfico” en Uruguay.

El 27 de agosto de 2017, el ministro del Interior paraguayo, Ernesto Villamayor, dijo a El País que Uruguay era una nueva ruta de la cocaína con destino a Europa porque se habían incrementado los controles en el Norte de América del Sur y en el Caribe. “Por un lado las organizaciones tienen que sacar esa droga”, dijo.

En la otra punta de la “cadena productiva” (Colombia), un informe señala que, entre 2015 y 2018, el narcotráfico mantuvo equilibrada la generación de divisas de ese país latinoamericano pese a la caída de los valores de los hidrocarburos.

El informe, titulado “Cocaína, ¿estabilizador macroeconómico colombiano 2015-2018?” elaborado por Andrés Felipe Arias, concluye que creció la producción de esa droga en Colombia.

“En cualquier caso, y al margen de los volúmenes de cocaína que finalmente llegan a los mercados externos, la tendencia de los niveles de producción de cocaína colombiana a partir de 2015 es suficientemente marcada”, advierte el informe.

2) Cómo ingresa la cocaína a Uruguay.

Las investigaciones realizadas por la fiscal especializada en Estupefacientes, Mónica Ferrero, y la Brigada Antidrogas, establecen que la cocaína no solo proviene de Colombia sino también de Bolivia. En este segundo caso, la droga pasa por territorio paraguayo.

Según una alta fuente policial, la “coca” entra desde Bolivia por el Norte argentino. En la frontera, es adquirida por traficantes locales que la trasladan hasta Buenos Aires, donde es depositada. Ese grupo es responsable de derivar parte del cargamento a Mar del Plata, un centro de consumo, y otra parte hacia Uruguay. La droga es ingresada al territorio nacional por agua (Río Uruguay), por puentes o en avioneta.

En Uruguay, la cocaína es adquirida por otra organización que tiene un aceitado mecanismo que le permite colocarla en el puerto de Montevideo, trasladarla en contenedores hacia África y de ahí, por diversas vías, a Europa, donde el kilo de cocaína puede valer 45 veces el valor de origen (US$ 45.000), dijo la fuente.

“Ya no se trata de grandes carteles que conocíamos en el pasado. Ahora son pequeñas organizaciones integradas por familiares y amigos”, explicó.

Por ejemplo, la Policía cree que los 854 kilos incautados en una casa de Parque del Plata provenían de Bolivia.

Los procesos penales solicitados por la Fiscalía a la Justicia muestran que la cocaína también entra a Uruguay disimulada en cargas de camiones provenientes de Paraguay o de Brasil.

En uno de los casos, ocurrido en febrero del año pasado, la Brigada Antidrogas detuvo un auto que oficiaba de “puntero” y un camión marca Ford que trasladaba 111 kilos de cocaína que había ingresado a Uruguay presumiblemente por la frontera Rivera-Livramento.

Según la fuente, los grupos también utilizan “mulas que llevan cargamentos de drogas por vía aérea desde Uruguay a España, e inclusive utilizan el sistema postal.

Cocaína a Europa por correo

A principios de octubre de 2019, la Guardia Civil de España desarticuló un grupo criminal dedicado a la introducción de grandes cantidades de cocaína a la isla de Tenerife, procedente de Uruguay.

La investigación descubrió a fines de mayo pasado, un primer envío postal conteniendo cinco kilos de cocaína. En el mes de agosto y septiembre pasado se detectaron dos envíos más, también desde Uruguay. La Policía española detuvo a cinco personas, dos de ellas uruguayas.

Medio alemán: Uruguay carece de recursos
Los imputados se dirigían por rutas de Río Negro en dos vehículos. En uno de ellos había más de 400 kilos de cocaína. Foto: AFP

El 6 de agosto de 2019, el portal alemán Deutsche Welle publicó un artículo en su sitio web que se titula “Uruguay: el nuevo centro mundial de narcotráfico”.

La nota alude a la incautación en el puerto de Hamburgo, Alemania, de 4.500 kilos de cocaína ocultas en un contenedor proveniente de Uruguay.

“Al carecer de recursos y organización, las autoridades de Uruguay están luchando para combatir el narcotráfico mundial. Como resultado, el país se ha convertido en un centro cada vez más importante para los traficantes de drogas”, dice el artículo del medio alemán, según publicó la web Montevideo.com.

“Uruguay, junto con países como Costa Rica y Chile, históricamente ha sido considerado un país bastante estable y seguro, una reputación que ya no refleja la realidad de hoy”, dijo Chris Dalby, editor gerente de InSight Crime, una red de periodistas que se especializa en investigar el crimen organizado en América Latina.

“A diferencia de otros países de la región, Uruguay no tiene un problema agudo de violencia”, dijo Dalby. Y agregó que esto “hizo que las autoridades sean más complacientes y que los controles sean insuficientes en comparación con otros países” de la región.

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