Muere guerrillero cubano que se volvió anticastrista

 20121026 800x567

El ex comandante guerrillero y líder anticastrista Eloy Gutiérrez Menoyo, el único opositor cubano que dialogó con Fidel Castro, falleció ayer a los 77 años a causa de un aneurisma en un hospital de La Habana, según informaron disidentes y un `bloguero` oficialista.

"Menoyo venía muy enfermo desde hace algún tiempo y falleció en la madrugada (de ayer) según su familia", declaró a AFP el opositor Elizardo Sánchez, quien dirige la ilegal pero tolerada Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional.

El `bloguero` Yohandry, que difunde oficiosamente informaciones del Gobierno cubano, dijo en su cuenta de Twitter que Gutiérrez Menoyo -nacido en Madrid el 8 de diciembre de 1934 y que llegó a Cuba de niño con su familia de exiliados españoles republicanos- "estaba muy delicado de salud" y "falleció en el Hospital Clínico Quirúrgico Hermanos Ameijeiras" de La Habana.

Varios medios digitales de Miami informaron ayer que Gutiérrez Menoyo, quien estuvo 22 años preso en la isla (1964-1986), falleció a causa de un aneurisma. Estaba casi ciego y sordo, desde que regresó a Cuba en 2003 vivía en La Habana bajo tolerancia de las autoridades, que no lo molestaban pero tampoco le dieron espacio para sus proyectos opositores ni le otorgaron la residencia, según él mismo contó a AFP en 2011.

SU LEGADO. Delgado, de pulcra apariencia y vestido siempre en forma elegante, pasó sus últimos años sin actividad pública, pero hasta el final abogó por un cambio político en la isla y fue crítico del gobierno comunista.

"El Gobierno cubano no deja duda de su incapacidad de crear progreso (...). La Constitución no funciona. El sistema jurídico es una broma. La división de poderes no es siquiera una quimera. La sociedad civil es, como el progreso, un sueño pospuesto por medio siglo", escribió en su testamento político.

"Con el país hecho añicos, sin el socorro de la desaparecida esfera comunista, no le quedaba a Cuba otra salida que no fuera el cambio. Así se lo manifesté a Fidel Castro en nuestros encuentros que consideré breves pero sustantivos", agregó en su testamento, publicado en el digital de El País de Madrid.

Comandante de una organización guerrillera en la lucha contra la dictadura de Fulgencio Batista (1952-58), Gutiérrez Menoyo abandonó Cuba en 1961 por discrepancias con el rumbo marxista-leninista que adoptó la revolución y se exilió en Miami, donde se incorporó a grupos anticastristas.

En 1964 desembarcó al frente de un grupo armado en el este de la isla, pero fue apresado y condenado a 30 años de prisión, de los que cumplió 22. Excarcelado en 1986 por mediación del entonces presidente del Gobierno español, el socialista Felipe González, salió nuevamente al exilio y se estableció en Miami, donde fundó Cambio Cubano, un movimiento de oposición moderada al régimen comunista. Visitó en varias ocasiones la isla y se encontró algunas veces con Fidel Castro.

En 2003, durante unas vacaciones en la isla, Gutiérrez Menoyo sorprendió tanto al gobierno como a la oposición interna y al exilio al anunciar que no retornaría a Miami, lo que le valió críticas de anticastristas.

"Es verdaderamente lamentable (su deceso), fue una persona que hasta su muerte abogó en favor de la reconciliación nacional, que es también nuestra política", dijo ayer a AFP el economista Oscar Espinosa, también opositor al régimen de Castro. (AFP)

Eloy Gutiérrez Menoyo

Una de las historias de vida más emblemáticas de la revolución cubana terminó ayer con la muerte del comandante Eloy Gutiérrez Menoyo quien, primero, luchó contra la dictadura de Fulgencio Batista, luego cumplió 22 años en prisión por oponerse al régimen de Fidel Castro y finalmente volvió a La Habana co-mo disidente pacífico. En su último comentario sobre Cuba, dictado a su hija días antes de su muerte y publicado ayer por El País de Madrid, Gutiérrez Menoyo describió la revolución castrista como "agotada".

La ardua tarea de ser oposición en Cuba

En parte del testamento que dejó Eloy Gutiérrez Menoyo a su hija y que publicó ayer El País de Madrid, el excomandante escribió: "Me ha tocado vivir de cerca la ardua faena de intentar hacer oposición en este país. He sido firme en mi posición independentista y en mi llamado a marcar distancia de cualquier proyecto vinculado a otros gobiernos. Pero el gobierno cubano ha sido tenaz en su minuciosa labor de hacer invisible a la oposición, a la que se coacciona y cohíbe de movilizarse y no se le permite insertarse en las áreas importantes de las comunicaciones o la legislación.

¿Cómo indemnizar a un país a 50 años de disparates contra su ciudadanía? ¿Cómo se indemniza a un pueblo de tantos daños directos contra la colectividad y el ciudadano? El gobierno cubano no deja duda de su incapacidad de crear progreso. Como resultado de esta realidad el cubano deambula sus calles como un ciudadano disminuido, inquieto, triste e insolvente."

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar