Goiania - El seleccionador de Portugal, Luiz Felipe Scolari volvió hoy a Brasil para cumplir una promesa hecha antes del Mundial de fútbol de 2002: caminar 18 kilómetros entre la ciudad de Goiania y un santuario, donde rezó y agradeció por la conquista del título al frente del equipo "canarinho".
La peregrinación de Scolari y su auxiliar técnico, Flávio Teixeira, "Murtosa", terminó en el municipio de Trindade, donde está el templo en que se venera al Divino Padre Eterno.
Scolari, que asumió este año el mando de la selección de Portugal, aseguró que no le han afectado las críticas de la prensa.
Recordó que cuando asumió el control de la selección absoluta de Brasil, el 12 de junio de 2001, los problemas eran mayores y, al final, impulsó una recuperación que consideró "espectacular", con la conquista del título mundial, el quinto del país.
"Esto es una demostración de que todo es posible. Que nada es imposible para alguien que tiene fe y trabaja", puntualizó el ex técnico del Gremio, el Palmeiras y el Cruzeiro. EFE