Uruguay tendrá su Camino al Interior desde el 21 de marzo, cuando se inaugure el primer tramo del recorrido turístico-espiritual que impulsa Agó Páez, circuito con el que ganó un concurso del Ministerio de Turismo y que intentará emular el Camino a Santiago de Compostela. El proyecto supone la recorrida a pie de un trayecto de más de 800 kilómetros, entre Punta Ballena y Paysandú.
Páez, artista e hija del también pintor Carlos Páez Vilaró, comenzó a pensar en definir un camino en Uruguay luego de su experiencia en España, donde recorrió dos veces el Camino a Santiago. Esta peregrinación que cada año realizan miles de personas, religiosas o no, fue para Páez una búsqueda en su propio interior y sobre todo una apuesta a la espiritualidad. En el año 2000 partió para España acompañada por una mochila y lo que en ella entraba; durante un mes caminó sola a lo largo de 840 kilómetros por el norte del país. Al año siguiente volvió a recorrer el camino pero esta vez con un grupo de amigos.
El Camino a Santiago es recorrido todos los años por millones de personas, muchas de ellas religiosas que buscan caminar por los mismos lugares sobre los que pisó el apóstol Santiago; pero muchas otras lo hacen buscándose a sí mismas o hasta por deporte, en algunos casos.
La idea de recorrer el camino surgió con el hallazgo del sepulcro del primer apóstol mártir, Santiago el Mayor. Conscientes de la importancia que suponía el tener una reliquia como los restos de Santiago, las monarquías españolas colaboraron activamente en el éxito del camino santo. Por eso los soberanos de Aragón, Navarra y Castilla se esforzaron por atraer a sus dominios a gentes ricas y poderosas de otros países. El primer peregrino conocido fue Gotescalco, obispo de Puy, que recorrió el camino en el año 950.
"Cuando volví me puse a pensar por qué no podíamos hacer algo similar en Uruguay, un país con una hermosa naturaleza, tranquilo y con un buen clima para caminar durante todo el año, a diferencia de lo que pasa en España, donde en pleno verano o en pleno invierno es muy difícil transitar el Camino a Santiago", recordó Páez.
DESDE LA BALLENA. En España Páez hizo el recorrido como casi todos los peregrinos, con la concha de mar al cuello, que los identifica como caminantes, una mochila al hombro y una guía para parar en los diferentes lugares y albergues que se utilizan para pasar la noche.
Al volver siguió pensando en su experiencia y sobre todo siguió caminando, una práctica que realiza desde hace años y todos los días en la rambla. Sus ideas se plasmaron en la realidad cuando el Ministerio de Turismo llamó a un concurso de ideas para la implementación de circuitos turísticos que pudieran hacerse a pie. Ella presentó la suya, inspirada por su niñez, gran parte de la cual la pasó entre las rocas de Punta Ballena donde está la famosa Casapueblo construida por su padre, decidió que ese lugar fuera el kilómetro cero del camino que sugería.
El recorrido continúa por más de 800 kilómetros y termina en Paysandú, más precisamente en la Meseta de Artigas. Se estima que el circuito insumirá, a buen ritmo de caminante, casi un mes, pero Páez ideó una serie de tramos que permiten hacerlo en etapas más cortas y accesibles. A su vez el camino central –el que une Punta Ballena con Paysandú– es alcanzado por otros secundarios, de manera que se cubren casi todos los departamentos del país.
"La idea es recorrer Uruguay a pie y darle la oportunidad a uruguayos y turistas de que conozcan de verdad lo que tenemos. Así también podemos volver al origen, a lo que hacían nuestros antepasados, los indígenas que caminaban por todo el territorio nacional", dijo Páez.
"Siento que estamos viviendo en un momento en el que cada uno de nosotros busca algo interior profundo, más allá de religiones. En la medida en que nos acerquemos a ese silencio interno, a ese lugar interior, nos sentiremos cada vez mejor". sostuvo la artista.
Su conversación sobre paz y espiritualidad y su tono pausado y sereno, no logran esconder sin embargo las dotes organizativas de una emprendedora. El 21 de marzo partirá el primer grupo de caminantes –o peregrinos–, que Páez calcula serán un centenar.
El proyecto comenzó como un sueño, pero con el impulso del Ministerio de Turismo y la difusión, pronto se hizo conocido; desde hace semanas Agó Páez recibe llamadas de personas de todo el país, muchas interesadas en caminar pero otras que ofrecen sus estancias, posadas, almacenes de campo o cualquier otro servicio a lo largo del camino.
La primera etapa del circuito unirá Punta Ballena con Villa Serrana, en un recorrido que insumirá cerca de seis días. Los caminantes partirán el 21 de marzo de mañana, con una estrella al cuello que será el símbolo de quien recorra el Camino al Interior. El primer día, apenas abandonada la zona de Punta Ballena, el grupo se internará en el Arboretum Lussich y recorrerá los 18 kilómetros de bosque. "Será un baño de naturaleza para empezar con fuerza ", estima Páez.
Esa primera noche los excursionistas dormirán en el camping de Lussich para continuar el recorrido desde la mañana siguiente, con rumbo hacia San Carlos.
Los organizadores calculan que cada día se invertirán entre seis y ocho horas solo en caminar. Pero también habrá recompensa: comidas suculentas en los lugares que ya están programados y noches pacíficas en las que los caminantes tirarán sus sacos de dormir sobre colchones o donde se pueda. Las horas de caminata tampoco serán extenuantes porque se parará cada dos horas para descansar los pies y tomar agua o comer una fruta.
En cuanto a la preparación, Páez advierte que no se necesita un gran entrenamiento y que el camino está abierto para casi cualquier edad. Según su experiencia solo es necesario empezar a caminar con asiduidad un mes antes durante una hora por día, para entrenar los músculos y prepararse para el camino. Este atravesará sobre todo el campo, aunque en algunos casos también seguirá rutas secundarias.
El costo de esta aventura se estima que será accesible: unos 180 pesos por día. De cualquier modo, quienes prefieran hacer el camino solos y a su gusto, también podrán; solo deberán comprar el "pasaporte" inicial, que cuesta 350 pesos y acredita que son viajeros del Camino al Interior. Luego podrán seguir las flechas pintadas de amarillo que aparecerán en todo el recorrido. Ese pasaporte o credencial será luego sellado en cada uno de los lugares del recorrido, para que el caminante tenga un recuerdo escrito de su viaje.
Páez confía en que el Camino también acerque nuevas oportunidades a la gente del interior del país, que podrá ofrecer sus servicios y especialidades a los caminantes. "Desde una estancia hasta un galpón para poner los colchones. Podremos descubrir lugares insospechados, todo lo que nos relacione con nuestros orígenes".
El objetivo es luego promocionar el camino en la región y en el mundo, interesando a caminantes para que conozcan en Uruguay. Por lo pronto ya hay conexión con los organizadores de un circuito similar en Brasil
"El hecho de conectarnos con la naturaleza, algo que hacemos muy poco, nos conecta también con ese ser superior que nos enseña quiénes somos, de donde venimos y adonde vamos", señaló. Cuando Páez llegó a su destino, la catedral de Santiago de Compostela, se dio cuenta que había cumplido con su objetivo mucho antes: "Me había encontrado a mí misma". Ahora apuesta a que quienes sigan el Camino al Interior, entre los campos y ciudades uruguayas, también encontrarán sus propias metas.
Tras las huellas del apóstol Santiago
El referente más fuerte que tomó Agó Páez para idear su Camino al Interior fue el Camino a Santiago de Compostela, recorrido que ella misma realizó a pie dos veces. Este camino fue uno de los primeros elementos vertebradores del viejo continente.
Surgió con el hallazgo del sepulcro del primer apóstol mártir, Santiago el Mayor. Concientes de la importancia que suponía el tener una reliquia como los restos de Santiago, las monarquías españolas colaboraron activamente en el éxito del camino santo. Por eso los soberanos de Aragón, Navarra y Castilla se esforzaron por atraer a sus dominios a gentes ricas y poderosas de otros países.
La mayoría de los peregrinos llega a Santiago por el llamado Camino Francés, pero existen otras seis rutas históricas por las cuales se puede hacer el camino santo. La vía francesa atraviesa las comunidades autónomas de Aragón, Navarra, La Rioja Castilla y León y Galicia.
Una de las razones que llevó a un gran crecimiento en la cantidad de peregrinos fue la instauración de la institución del Jubileo, por parte del Papa Calixto II. En el año 1122 esto posibilitó que aquellos viajeros devotos que se pusieran en camino en Año Santo y cumpliesen los requisitos venturosos de la peregrinación, se verían liberados de casi todos sus pecados. Esto provocó que el número de peregrinos que realizó el camino en el siglo XII ascendiera a más de 200.000.
EL RECORRIDO
UNO. El Camino al Interior se inaugurará el 21 de marzo en Punta Ballena, desde donde partirán los caminantes portando una estrella de mar, símbolo de los viajeros del Camino al Interior. Desde Punta Ballena ingresarán al Arboretum Lussich, en el que recorrerán andando los 18 kilómetros del parque que exhibe cientos de especies de todo el mundo. La primera noche la pasarán en el camping de Lussich.
DOS. Al alba del 22 de marzo los caminantes emprenderán el viaje hacia San Carlos. Pasarán la noche en La Paulina, una pulpería muy antigua que se ubica en el Camino de los Ceibos, al lado de una antigua estación de AFE. La jornada terminará con una fiesta, en la que no faltarán los payadores y el folklore.
TRES. El tercer día el camino lleva hacia Pueblo Edén, donde los caminantes serán recibidos por Hugo Marrero, un cantor de folklore de ese lugar, que además tiene un viejo almacén llamado Mate Amargo. Allí se pasará la tercera noche del circuito, en el almacén o en carpas, dependiendo de la cantidad de gente.
CUATRO. El cuarto día los caminantes irán por la ruta 12 hasta San Francisco de las Sierras, un paraje ubicado al lado del Parque de la UTE. Allí comerán y pasarán la noche. Ese día quienes quieran podrán subir al Cerro del Verdún, para realizar el peregrinaje religioso.
CINCO. En el quinto día el grupo irá hacia el Salto del Penitente, un paraje en el que cae una gran cascada de agua y en el que ahora se esta levantando un complejo turístico.
SEIS. Desde el Penitente se tomará un camino interno hacia Villa Serrana, donde culminará la primera etapa. A lo largo de este año se irán lanzando las siguiente etapas hasta completar el Camino del Interior en Paysandú. Las estimaciones indican que el recorrido completo, una vez que se cumplan todas las etapas previstas por Páez, será de aproximadamente un mes, aunque está previsto que los caminantes lo hagan en diversas etapas, de acuerdo a sus gustos y posibilidades.