El Tribunal de Apelaciones de 1er Turno confirmó la sentencia de primera instancia que imputaba a Nelson Rosa, un exjuez de Paz que saltó a la palestra pública cuando asumió como uno de los abogados defensores del intendente de Soriano, Guillermo Besozzi, según surge de la sentencia a la que accedió El País.
La Fiscalía lo investiga por el delito de peculado y señala que Rosa, cuando era juez, se quedó durante un año con casi US$ 20 mil que habían sido depositados en una cuenta de su juzgado y a la que él tenía acceso por error.
El hecho denunciado ocurrió en Paysandú en noviembre de 2021, pero fue reportado ante la Suprema Corte de Justicia cerca de un año más tarde. Poco después, Rosa fue trasladado a Mercedes.
Los fiscales del departamento sanducero presentaron una nota conjunta pidiendo recusarse del caso y la investigación fue asignada a la Fiscalía de Salto que encabeza Gloria Nicolini, quien pidió —y logró— la imputación de Rosa en noviembre de 2025. En ese momento, la defensa de Rosa apeló. La semana pasada, el Tribunal de Apelaciones confirmó el fallo y dejó firme la imputación.
Antes de ser investigado por la Justicia penal, Rosa fue sometido a un sumario por parte de la Suprema Corte de Justicia y fue destituido, informó el semanario Búsqueda en marzo de 2025. Una vez que ese proceso terminó, la Corte denunció lo ocurrido ante Fiscalía. Rosa pidió que la sanción fuera anulada por el Tribunal de lo Contencioso Administrativo (TCA) y ese proceso se encuentra en trámite.
Al momento, el Registro de Profesionales del Poder Judicial muestra que Rosa está habilitado para ejercer la abogacía.
El juzgado de Paysandú que lo imputó ya comunicó su decisión a la Corte.
Los hechos que planteó Fiscalía
La Fiscalía sostiene que el 9 de marzo de 2021, Rosa, en el ejercicio de su función, ordenó la apertura de una cuenta en el Banco República para que fuera utilizada por el juzgado en una causa en particular. La persona sometida a esa causa debía depositar allí una suma de dinero. Pero el banco, producto de su sistema operativo, exige "que se vincule a una persona física, que en los casos de los juzgados se coloca como ordenatario al juez que solicita la apertura", transcribió el Tribunal tomando los argumentos de Nicolini.
"Una vez abierta la cuenta se lo retira (al juez como ordenatario), quedando la misma desvinculada de la persona, extremo que por error involuntario del funcionario del banco, no se llevó a cabo en este caso", agregó.
Como eso finalmente no pasó, Rosa podía ver en su cuenta de E-Brou tanto la suya personal como la del juzgado. Para la Fiscalía es imposible que se haya confundido porque ambas cuentas tienen números diferentes y "no se fusionan". Además, resaltó que Rosa no tenía cuenta en dólares propia y la del juzgado era en esta moneda.
El 8 de noviembre de 2021 ingresó a esa cuenta la suma de US$ 19.443 y una semana después, el 16 de noviembre, el exjuez se comunicó con el banco vía correo electrónico. En el mensaje, expresó: "A mi cuenta de dólares recibí una transferencia incorrecta. Quisiera saber si existe algún reclamo al respecto y en caso negativo, cuanto tiempo debo esperar para la utilización de la plata. Gracias".
Dos días después, sostiene Fiscalía, el banco le respondió con el procedimiento a seguir y adjuntó una planilla de reintegro, pero esto fue ignorado por el imputado que el 11 de abril de 2022 "comenzó a realizar pagos de servicios y transferencias, tanto a su cuenta personal" como a la de un pariente. Esto ocurrió hasta el 29 de julio de 2022.
Cuando el gerente del banco lo notó, le pidió la devolución de los fondos, la que se concretó el 2 de diciembre de 2022. "Por más de un año retuvo el dinero en su poder, lo utilizó y lo devolvió a instancias del gerente del banco, no por propia voluntad", insistió la Fiscalía.
"En el caso hay una grave lesión a la administración pública, se apropió de dinero ajeno al cual tuvo acceso únicamente por su calidad de magistrado, que al momento que el Juzgado ordenó realizar el pago la cuenta estaba vacía, utilizó dinero de la cuenta judicial depositado por los usuarios del sistema de justicia para su provecho o el de terceros, afectando así la confianza de la administración", resumió.
La defensa del exjuez
Rosa es defendido judicialmente por Pablo Vera, juntos, habían defendido al intendente Besozzi en la causa de corrupción por la que fue sobreseído. Vera insistió en que no se cometió ningún delito ni hubo voluntad de aprovecharse de un error.
Recordó que el depósito de E-Brou en la cuenta en cuestión llegó cuando su cliente ya no era juez de Paz de Paysandú, sino que ya hacía cuatro días que había sido trasladado a Mercedes. También destacó que Rosa tuvo intenciones de reportar el error y de hecho escribió un mail al banco diciendo que le había llegado una "transferencia incorrecta". A su juicio, el hecho de que Rosa se hubiera comunicado inmediatamente con el banco y las palabras que utilizó demuestran que él no sabía que se trataba de una cuenta judicial, que suelen tener algún dato diferenciador para poder identificarlas. "Evidencia el total desconocimiento de la situación y su buena fe de advertir al banco", indicó.
Por otra parte, argumentó que la Fiscalía "distorsiona los hechos" porque no se puede afirmar que él actuó en calidad de juez si no sabía que era una cuenta judicial. Vera sostuvo que lo que ocurrió fue un "aparente error que el banco tardó más de un año en solucionar", pero no de un delito. Resaltó que apenas supo de dónde venía el dinero y a quien devolverlo, lo hizo sin más. Incluso antes de que el caso llegara a la órbita penal.