POLÍTICA ANTITABACO

Tras fallo judicial, habrá cajas de cigarros neutras

Desde enero el paquete tendrá el color “más feo del mundo”.

Nuevo formato que tendrán las cajas de cigarrillos. Foto: Captura
En un estilo similar al de Australia, así lucirán las cajillas de cigarrillos en Uruguay a partir del próximo enero. Foto: Captura

Cuando en los boliches uruguayos se podía fumar adentro, hace menos de 14 años atrás, un tercio de la población era adicta al cigarrillo. Ahora lo es menos del 20%. Según el cardiólogo Enrique Soto, “es el resultado de una batería de medidas que impulsó el país” y que han llevado al Poder Ejecutivo incluso al banquillo internacional de los acusados. Es que esta guerra contra el tabaco no estuvo exenta de obstáculos y polémica. Y la semana pasada el gobierno pasó una prueba más: ganó un juicio por el empaquetado único de las cajillas.

El juez Pablo Eguren desestimó la acción de amparo presentada por las tabacaleras Montepaz y La Republicana. Por tanto, el gobierno tiene vía libre para que desde enero de 2020 comience a regir la nueva presentación de la cajilla de cigarrillos, esa que lleva el color “más feo del mundo”.

El Pantone 448C con acabado mate “es un asco”. Así lo determinaron distintos estudios sobre la percepción humana de los colores. También “es fea” la tipografía Lucida Sans. Mucho más “horrendas” son las pictografías de dentaduras cariadas o de las consecuencias de los cánceres. Por eso el decreto 120/019 obliga a que todas las cajillas de tabaco sean con esas características: un 80% de la superficie con esos pictogramas horrendos, el envase único con ese color asqueroso y las marcas con esa letra fea. Ni siquiera podrá señalarse distintivos del tabaco: adiós al “light”.

Según la Organización Mundial de la Salud, existe suficiente evidencia de que la publicidad y el diseño de las cajillas de cigarrillos alientan el consumo de tabaco. Eso llevó a que Uruguay, además de aumentar los impuestos y de prohibir que se fume en los espacios cerrados de uso público, también impulse medidas que apunten al impacto visual. Se trata de una política que ya han iniciado otros países y que lidera Australia.

Pero las tabacaleras Montepaz y La Republicana entendían que esas medidas son “ilegítimas” y que “amenazan derechos reconocidos por la Constitución”. En concreto, el decreto del Ejecutivo “viola los derechos de propiedad e industria” porque se impide la colocación de logotipos y “viola el derecho a la salud” porque “dificulta a los consumidores identificar los productos que consumen”. Además, el cambio de envase les implica a las empresas un gasto en logística en “muy poco tiempo”. Por eso demandaron al Poder Ejecutivo.

El juez Eguren, sin embargo, entendió que el decreto es legítimo y que existió suficiente tiempo: “la industria ya tenía conocimiento” a partir de un decreto de 2018. “Es más, también tenía conocimiento del proyecto de ley del Poder Ejecutivo enviado al Poder Legislativo” y que se aprobó a fines del año pasado, dice la sentencia fechada el 24 de julio y que el gobierno publicitó ayer.

“La industria ya tenía conocimiento” a partir de un decreto de 2018. “Es más, también tenía conocimiento del proyecto de ley del Poder Ejecutivo enviado al Poder Legislativo” y que se aprobó a fines del año pasado, dice la sentencia fechada el 24 de julio y que el gobierno publicitó ayer.

“La Justicia, en esta instancia, falló a favor del proyecto de ley (…) En enero de 2020 todos los productos de tabaco que se comercialicen en el país tendrán una única presentación, tal cual fue establecido por la ley y el decreto reglamentario”, dijo el ministro de Salud, Jorge Basso, en conferencia de prensa. Y agregó: “Este fallo es una demostración más de la consistencia de las políticas antitabaco que desarrolla el país”.

Hace tres años -y luego de seis de litigio-, Uruguay le ganó un juicio internacional a la tabacalera Philip Morris. Aquel hito le dio impulso al gobierno uruguayo, bajo la batuta del oncólogo Tabaré Vázquez, que impondrá “más medidas contra el tabaco”.

Soto, quien es responsable del Programa Nacional Contra el Tabaco, dijo que hay tres prioridades: “Normatizar los aditivos, esos agregados al tabaco que mejoran su olor y sabor. Imponer la trazabilidad de los productos, para darles seguimiento y disminuir el mercado ilícito. Y aplicar licencias (pagas y renovables) para quienes trabajen en la producción, transporte y venta de tabaco”.

Esto último incrementará los costos en la cadena industrial y, con seguridad, se traslade en un nuevo aumento del precio de los cigarrillos.

Los hitos del combate al tabaco

El origen. Uruguay ratifica, en 2004, el convenio marco para el control del tabaco. Desde entonces alinea sus políticas con las sugerencias de la Organización Mundial de la Salud.

Sin humo. Un año después, se decreta la prohibición de fumar en espacios cerrados de uso público. Eso llevó a que, en 2007, Uruguay fuera el primer país “libre de humo”.

La caja. En 2008 se ataca a la publicidad “engañosa”, se incrementan los impuestos y se establece que los pictogramas sanitarios deban ocupar al menos la mitad de la superficie de las cajillas.

El control. Con la aprobación de la ley 18.256, de 2008, se prohibe la publicidad de marcas de cigarrillos, se limita la exhibición en los puntos de venta y es el adiós a las máquinas expendedoras. Ese mismo año aumentan los impuestos.

La imagen. En 2009 los pictogramas se elevan al 80% de la superficie.

Litigio. Philip Morris demanda a Uruguay en 2010. El juicio demora seis años y la Ciadi falla a favor del país.

Paquete. Tras otra suba de impuestos, en 2016 se avanza hacia el empaquetado neutro.

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