JUDICIALES
Un joven había sido herido en una persecución en 2020 y, pese a que se recuperó, tiene algunas secuelas.
La Fiscalía dispuso el sobreseimiento de dos de los tres efectivos policiales que se encontraban procesados debido a una persecución policial que ocurrió en octubre de 2020 en la ciudad de Artigas, luego de que cinco hombres se dieron a la fuga en un vehículo. En determinado momento, uno de los policías disparó su arma e hirió en el tórax a un joven de 16 años que estaba en el auto. El chico fue hospitalizado y, pese a que se recuperó, tiene algunas secuelas. El tercer efectivo, quien disparó el arma, fue condenado por lesiones graves mediante un proceso de acuerdo abreviado.
“Corresponde hacer lugar al sobreseimiento peticionado y disponer en su mérito, la clausura de la presente causa”, señala el documento de sobreseimiento que fue determinado por las fiscales adscriptas de 1° turno de la Fiscalía de Artigas, y se determina la libertad y el cese de todas las medidas cautelares hacia los dos policías.
El abogado de los policías, Andrés Ojeda, dijo a El País: “Aplaudimos enfáticamente la decisión de la nueva fiscalía de desechar la imputación por abuso de funciones, reconforta ver que nuestra fuerte militancia en este tema ha dado frutos. Lamentamos profundamente todos los perjuicios que tuvieron que soportar estos trabajadores policiales y no descartamos tomar acciones al respecto”. En tanto, El País contactó a las fiscales, pero no quisieron hacer declaraciones.
Luego de la audiencia de formalización de los tres policías, en junio de 2021, el fiscal de Artigas, Hermés Antúnez, -a cargo de la investigación inicialmente- dijo en rueda de prensa que los tres efectivos fueron imputados por un delito de abuso de funciones y uno de ellos se le agregó un delito por lesiones graves. La medida cautelar que se le impuso fue la de fijación de domicilio dado que los policías “colaboraron en todo momento con la investigación”.
“Es una conducta notoriamente abusiva la resolución de los policías por cuanto no se justifica una detención a disparos de una persona que, si bien es claro que actuó de forma imprudente y no se detuvo ante la voz de alto de la Policía, ello no amerita que la Policía utilice el arma de fuego en este sentido.” Recordó, asimismo, que la utilización del arma de fuego es una medida excepcional de última ratio y sólo se justifica si hubiera habido “una situación equivalente”.
La abogada del Sindicato Policial, Yenifer Izquierdo, se posicionó de forma contraria a lo dicho por el fiscal Antúnez y expresó ese mismo día: “Hubo una persecución cinematográfica, fuera de serie, que en realidad fue por toda la ciudad de Artigas, donde nuestros policías actuaron en cumplimiento del deber, actuaron legítimamente, respetando las normas de procedimiento policial”. Agregó, también en rueda de prensa afuera del juzgado, que “ellos actuaron en cumplimiento de función y actuaron para evitar un mal mayor”.
Los policías “brindaron su apoyo en el control de tránsito” -según mantuvo Izquierdo- porque los ocupantes del auto evadieron ese control y se dieron a la fuga.
Por otro lado, se les impuso un sumario a los tres efectivos y fueron suspendidos de sus funciones por tres meses, lapso durante el cual su salario se redujo a la mitad. Adolfo Cuello, jefe de Policía de Artigas, fue consultado por El País a cerca de los dos sobreseimientos, a lo que respondió: “Son cosas que tiene que aclarar la Fiscalía”.
Huyeron por varias cuadras y a contramano
Cinco personas viajaban en un auto por la ciudad de Artigas y dispararon a un control, según narró el jefe de Policía del departamento. Acto seguido, las personas no frenaron al oír la voz de alto y se dieron a la fuga.
Esto produjo una persecución policial por varias calles de la ciudad e incluso el vehículo circuló a contramano en ciertos tramos. Este hecho ocurrió en la noche del 10 de octubre de 2020 y, tras varias cuadras, uno de los policías comenzó a disparar contra el auto.
Uno de los pasajeros, un joven de 16 años, resultó herido en el tórax y fue hospitalizado. Durante una rueda de prensa, Adolfo Cuello indicó que la situación fue “muy grave” y sostuvo que los policías que intervinieron estaban cumpliendo tareas de garantía a los inspectores de tránsito.