INFORME FORENSE

El cruel final de Eduardo Bleier: manos atadas y casi desnudo

En el juzgado 23, los cuatro hijos de Eduardo Bleier se enteraron ayer los motivos de muerte de su padre, desaparecido en la última dictadura. Los forenses constataron que Bleier estaba con las manos atadas y su cuerpo casi desnudo.

Eduardo Bleier. Foto: Archivo El País
Además de tocar el violín y ver a Nacional, disfrutaba de veranear con sus cuatro hijos. Aquí con su hijo Carlos. Foto: Archivo El País

"Los hombres somos esencialmente instinto de supervivencia y necesidad de satisfacción de deseos, pero, si somos solo eso, no somos nada”. El hombre que pronunció estas palabras, y que su hijo Gerardo inmortalizó en unos apuntes, estuvo silenciado, bajo tierra, por más de 40 años. Pero el lunes en la tardecita, en un sobre cerrado que recibió una jueza uruguaya, su nombre volvió a resonar: Eduardo Bleier.

“El Ruso”, como le decían en el barrio por sus ojos claros y su ascendencia judía, o “Enrique” según su alias en la militancia comunista, murió “por causas violentas”. Sus huesos, esos que fueron encontrados el martes 27 de agosto en el predio del exbatallón 13, no denotaban golpes o lesiones. Pero la posición de sus manos, como maniatadas hacia delante, y el contexto llevaron a que los forenses fueran contundentes: fue “una muerte producida por terceros en un marco de torturas y de apremios físicos”.

“Con 99,9% de certeza, los restos son de Bleier”, decía el informe genético que los expertos argentinos le enviaron a la jueza Isaura Tórtora. La calidad del ADN extraído del fémur hizo innecesario el estudio de la segunda muestra. Así se confirmó el segundo hallazgo en el batallón 13 del cuerpo de un desaparecido durante la última dictadura.

El anterior caso había sido el de Fernando Miranda, padre del hoy presidente del Frente Amplio, encontrado en 2005. Ambos, Miranda y Bleier, estaban a menos de 100 metros de distancia, con cal cubriendo sus huesos y, según surge de la nueva pesquisa, con muy poca ropa -lo que incrementa la hipótesis de tortura previa al asesinato.

Pero las coincidencias no acaban allí: Miranda y Bleier fueron detenidos y desaparecidos en fechas cercanas, como parte de la llamada “Operación Morgan”, y los técnicos estiman que “es de esperar” que puedan encontrarse otros restos de exmilitantes comunistas en el 15% del predio que aún no fue excavado.

Gerardo Bleier, al centro de esta foto, confirmó que el de su padre se trató de un fallecimiento violento, fruto de las torturas. Foto: Fernando Ponzetto
Gerardo Bleier, al centro de esta foto, confirmó que el de su padre se trató de un fallecimiento violento, fruto de las torturas. Foto: Fernando Ponzetto

Los testimonios siguen llegando en cuenta gotas. Desde que apareció el cuerpo de Bleier hasta ayer, los técnicos de Presidencia recibieron siete nuevos relatos, no todos vinculados al batallón 13.

Ninguno era contundente, más bien “una vez escuché” o “me dijeron”, pero todos coinciden en que en ese predio pueden haber más restos de desaparecidos.

Despedida.

La “casi totalidad” del esqueleto de Bleier (porque unos pocos huesos no pudieron ser encontrados por la proximidad con el arroyo Miguelete) serán entregados a sus cuatro hijos una vez que la jueza corrobore que no existe otra causa judicial.

En “agradecimiento al apoyo de toda la sociedad”, dijo su hijo Gerardo, “habrá una despedida pública”. La Universidad de la República ofreció su paraninfo y, todo hace suponer, allí será el último adiós colectivo a Eduardo Bleier.

Los Bleier recibieron el saludo de políticos de distintos partidos. Entre esos mensajes, estaban los de casi todos los candidatos a la Presidencia.

El oficialista Daniel Martínez se reunió en la tardecita de ayer con el grupo de familiares de desaparecidos. A la salida del encuentro dijo que “se habló sobre lo que es verdad y justicia y continuar en lo que es para nosotros una máxima, de que una democracia no se cimiente en la falta de verdad sino en la verdad y la justicia. Lo que uno siente al pensar que un cuerpo sea de un familiar es de las cosas más conmovedoras del planeta. Los familiares hicieron críticas y también reconocimiento como corresponde”.

Daniel Martínez se reunió este martes con Madres y Familiares de Detenidos Desaparecidos. Foto: Fernando Ponzetto
Daniel Martínez se reunió este martes con Madres y Familiares de Detenidos Desaparecidos. Foto: Fernando Ponzetto

Las críticas de los familiares estuvieron centradas, mayormente, en la falta de financiamiento para las excavaciones y en la lentitud de los procesos.

De hecho, el hallazgo de Bleier podría haberse efectuado hace 14 años si los técnicos del momento hubiesen continuado con las excavaciones tras el encuentro de Miranda en el batallón 13.

El presidente Tabaré Vázquez, quien no había podido asistir al predio del batallón 13 cuando se encontró a Bleier, en agosto, sí llamó a sus familiares.

Luis Lacalle Pou prefirió enviarle un mensaje de voz directo a Gerardo Bleier. “Fue con mucho afecto”, dijo Gerardo a El País.

Por su parte, la candidata a vicepresidente del Partido Nacional, Beatriz Argimón, dijo en las redes sociales: “La aparición de los restos de Eduardo Bleier, víctima del terrorismo de Estado, es un paso más hacia la verdad que es posible. Saludo a la familia Bleier”.

El colorado Ernesto Talvi también prefirió las redes sociales: “La responsabilidad del Estado no habrá de terminar hasta que la última familia de los detenidos desaparecidos haya podido hacer su duelo. Hoy pudo hacerlo la familia de Eduardo Bleier. Hoy somos como sociedad un poco mejores por ello”.

Pablo Mieres, del Partido Independiente, le envió su “saludo más sentido” a los Bleier y a los familiares de desaparecidos.

Por su lado, Guido Manini Ríos, de Cabildo Abierto, declinó hablar del tema. El ex comandante en jefe del Ejército, que tiene un pedido de procesmiento acusado de no haber informado de las declaraciones de José Gavazzo ante el Tribunal de Honor Militar sobre el caso del tupamaro Roberto Gomensoro, expresó en un acto en San José que “no” hay que mezclar “en nada” a Cabildo Abierto “con hechos lamentables del pasado”.

Según Manini, la búsqueda de desaparecidos de la última dictadura (1973-1985) “tiene toda la prioridad que corresponde, que nosotros la hemos manifestado en su momento”. Señaló que anoche se encontraba en un cierre de campaña política de Cabildo Abierto en San José, lo “que no tiene nada que ver con ese tema”.

Consultado sobre cuál será la postura de Cabildo Abierto en materia de la búsqueda de desaparecidos durante la dictadura, Manini enfatizó a la insistencia de los periodistas: “Ya lo hemos dicho una y mil veces, ¿cuántas veces quiere que se lo repita?. Ya lo hemos dicho que vamos a seguir en la búsqueda de los desaparecidos y tratar de cerrar esa fractura que tanto mal nos ha hecho a los uruguayos”.

Son 194 los uruguayos desaparecidos en la última dictadura. De ellos se estiman que 22 fueron enterrados en territorio nacional y cerca de la mitad podría estar en el batallón 13 en que fueron encontrados Bleier y Miranda.

En el informe preliminar de la Comisión para la Paz, en 2002, se decía que Bleier había sido cremado y sus cenizas arrojadas al Río de la Plata. La confirmación de que esto no fue así hizo reaccionar a los familiares de desaparecidos. Ignacio Errandonea dijo en canal 10 que “esto no es una mentira del pasado, es una mentira que se mantiene al día de hoy. Los mandos militares son los que tienen la verdad. Ellos hicieron desaparecer a nuestros familiares”.

Una semana clave en otro de los batallones

Hoy miércoles, a la diez de la mañana, los arqueólogos de Presidencia entrarán otra vez al Batallón 14. En un galpón de allí, o mejor dicho debajo de ese galpón, hay indicios de remoción de tierra y un relato “muy verosímil” de que podría haberse enterrado a un desaparecido de la dictadura. Como el lugar es techado, permite trabajar incluso bajo la lluvia que se pronostica para los próximos días. Y como su longitud máxima no pasa los cinco metros, es de esperar que en una semana se haya rastrillado todo el sitio. En el Batallón 14 habían sido encontrados los restos de Julio Castro (2011) y Ricardo Blanco (2012).

la vida de Eduardo Bleier

“Doble paliza: por bolche y por judío”

“El Ruso” Bleier no era ruso. Había nacido en Montevideo, el 12 de noviembre de 1927. Ni siquiera sus padres eran rusos. Eran judíos húngaros, religiosos, radicados en la calle Río Negro y Canelones y que soñaban con que su único hijo varón fuese rabino. Y hasta la adolescencia parecía que el pequeño iba a concretar sus deseos: seguía las tradiciones, estudiaba y hasta tocaba música klezmer con su violín -los antropólogos detectaron cierta hendidura en los huesos de su hombro izquierdo como consecuencia de ese temprano hobby.

Eduardo Bleier. Foto: Archivo El País
Eduardo Bleier. Foto: Archivo El País

Pero cuando estaba terminando el liceo sintió que su camino iba por otro lado. Los estragos que causó el fascismo en Europa lo llevaron a reflexionar sobre qué hacer. Fue entonces que se afilió al Partido Comunista. Militó en la Seccional Estudiantil en donde lo apodaron “El Ruso Grande”, porque “El Ruso Chico” era Mauricio Rosencof. Allí integraba la pareja de back del equipo de fútbol y, de a poco, fue creciendo en su partido político hasta ser candidato a diputado y luego ocupándose de la Secretaría Financiera.

“Mi padre decidió dar su vida. No dar su vida en el sentido de morirse, sino de entregar todo… entregarse a la causa uruguaya. Era miembro del Partido Comunista, era militante, ciento por ciento; ese era el centro de su vida”, recordaba en el libro (Des)aparecido su hija mayor Irene, la única de su primer matrimonio.

Pero el 29 de octubre de 1975, ya en la clandestinidad por la dictadura, Eduardo tenía que asistir a una reunión de su partido a la que nunca llegó. Cuando estaba solo, en la calle, lo detuvieron. Luego quedan solo testimonios. “En el período en que estuve vendado (en el centro de detención clandestino llamado “El Infierno”) puedo atestiguar que escuché al Dr. Eduardo Bleier”, había dicho José Wolman, compañero de partido de Bleier, su paciente en la clínica odontológica y quien como Bleier “había recibido doble paliza: por bolche y por judío”.

Ahora, tras 44 años de búsqueda, apareció el cuerpo de Eduardo Bleier.

Los otros cinco desaparecidos cuyos restos fueron encontrados e identificados

PARTIDO COMUNISTA
Ubagésner Cháves Sosa. Foto: Archivo El País
Ubagésner Cháves Sosa

Ubagésner Cháves Sosa era sindicalista. Desapareció en 1976. Sus restos se hallaron en noviembre de 2005 en un predio da la Fuerza Aérea en Pando. Tenía 38 años.

PARTIDO COMUNISTA
Fernando Miranda. Foto: Archivo El País
Fernando Miranda

Fernando Miranda era docente e integrante de la Junta Electoral de Montevideo. Secuestrado en 1975. Sus restos se hallaron en diciembre de 2005 en el Batallón 13. Tenía 56 años.

FRENTE AMPLIO
Julio Castro. Foto: archivo El País
Julio Castro

Julio Castro, maestro, docente de filosofía y escritor, fue detenido en agosto de 1977. Sus restos fueron hallados en octubre de 2011 en los predios del Batallón 14. Tenía 67 años.

PARTIDO COMUNISTA REVOLUCIONARIO
Ricardo Blanco. Foto: Archivo El País
Ricardo Blanco

Ricardo Blanco fue sindicalista de UTE en Soriano. Lo secuestraron en enero de 1978. Sus restos fueron hallados en marzo de 2012 en el Batallón 14. Tenía 40 años.

MLN - tUPAMAROS
Roberto Gomensoro. Foto: Archivo El País
Roberto Gomensoro

Roberto Gomensoro era estudiante de Agronomía. Desapareció en 1973. Su cráneo, encontrado en la represa de Rincón del Bonete, fue identificado en 2002. Tenía 24 años.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados