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Caso futbolistas de Peñarol: pelea entre mujeres generó que un vecino llamara al 911

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Lucas Viatri y Walter Gargano yendo a declarar. Foto: Leonardo Mainé.

DECLARARON GARGANO Y VIATRI

Lucas Viatri y Walter Gargano declararon que concurrieron al encuentro acompañados por sus parejas y que la trifulca fue protagonizada por algunas novias de otros jugadores.

Era de madrugada y la fiesta en el salón de Malvín estaba en su apogeo. Varios integrantes del plantel principal de Peñarolorganizaron el encuentro de camaradería porque habían ingresado nuevos integrantes al equipo, según declararon ayer los futbolistas Walter Gargano y Lucas Viatri a la jueza de Familia Especializada, Lilián Elhorriburu.

Un grupo de mujeres salió a pelear afuera del local. La trifulca, que generó griteríos de todo tipo y corridas, provocó que un vecino llamara a la Policía. Así se generó un parte policial del caso que impactó el ambiente futbolístico del país.

En la carátula del parte se nombraban a tres jugadores: Gargano, Viatri y Canobbio. Por un error de las mozas del bar o del vecino, se incluyó el nombre de Canobbio. Al haber sido denunciado en el parte policial, el jugador también iba a ser citado a declarar en el Juzgado Especializado de Familia, a cargo de la jueza Elhorriburu.

No obstante, al constatarse ayer que Canobbio vive en Brasil -el padre concurrió al Juzgado de Familia Especializada ubicado en Rondeau y Valparaiso-, su nombre será extraído de la carátula.

“Los únicos jugadores involucrados en el asunto son Viatri y Gargano”, advirtió ayer una fuente del caso a El País.

Ante la magistrada, ambos futbolistas declararon que concurrieron al encuentro acompañados por sus parejas y que la trifulca fue protagonizada por algunas novias de otros jugadores.

En su declaración, los deportistas negaron en todo momento cualquier concepto espurio del encuentro. “Fue una reunión de camaradería. Habíamos invitado a nuestras mujeres”, dijo uno de ellos, según la fuente.

El incidente generó roturas en el local bailable y consumos desmedidos por un costo de $ 70.000 que Gargano se hizo cargo tras una colecta con otros futbolistas que participaron del episodio.

Al momento de declarar ante la jueza Elhorriburu, las mozas, de 30 y 35 años, estaban muy angustiadas y asustadas, expresó la fuente.

Señalaron que les había llamado la atención que el episodio ocurrió el 8 de marzo y que recién ahora -tres meses más tarde- tomaba relevancia en la Fiscalía y en la Justicia.

En el Juzgado de Familia, ambas jóvenes relataron un caso de abuso sexual y de violencia. Una de ellas dijo que uno de los futbolistas la había amenazado cuando ella filmaba con su celular los incidentes.

Durante la trifulca, varias personas grabaron con sus celulares lo ocurrido. Las cámaras del local también estaban funcionando, según supo El País.

Juan Pablo Decia, abogado de los empresarios propietarios del salón de baile, dijo a El País este martes que las cámaras no muestran ninguna situación de abuso o de amenazas por parte de los futbolistas hacia las mozas que denunciaron abusos sexuales y amenazas en la Fiscalía este lunes. “Mis clientes no se enteraron de nada o hubieran hecho ellos la denuncia”, agregó Decia.

Ayer la Policía solicitó a los dueños del local una copia de las filmaciones. Decia aconsejó a los empresarios que no las entregaran hasta que la Policía no muestre una orden de la Justicia o de la Fiscalía.

Las medidas

Elhorriburu supo del incidente gracias al parte elaborado por la Policía en base a la denuncia del vecino y no por la Fiscalía, según relataron ayer fuentes del caso a El País.

Tras recibir la información policial, la jueza realizó las citaciones de rigor y ordenó pericias para los dos futbolistas y para las dos mozas del salón de fiestas.

“La jueza se enteró de lo ocurrido el lunes 13 por un llamado de la Policía donde se denunciaba a Gargano y a Viatri”, agregó una de las fuentes.

Además, la jueza Elhorriburu remitió al fiscal de Delitos Sexuales, Maximiliano Sosa -donde se investiga la denuncia de violencia sexual y amenazas-, una copia de los testimonios brindados en el Juzgado por los futbolistas y las trabajadoras del salón de fiestas. La resolución de la magistrada de ayer tiene tres puntos:

1) Derívase a las denunciantes -las mozas del salón- a la Comuna Mujer y/o su centro de salud a los equipos multidiciplinarios especializados en violencia doméstica.

2) Dispónese la prohibición de los denunciados -Gargano y Viatri- de acercarse a las denunciantes en un radio de 500 metros, así como de comunicarse hasta el día 30 de diciembre de 2022.

3) Practíquese en el día de hoy (por ayer) y atento a que la Sede (juzgado) se encuentra de turno, un diagnóstico de situación de los involucrados elaborado en forma interdisciplinaria teniendo por objeto determinar los daños físicos o psíquicos sufridos por las víctimas, evaluar situación de peligro o riesgo y el entorno social a los efectos de determinar la necesidad de colocación del dispositivo de localización electrónica (para los futbolistas).

Decia, el abogado de los dueños del local, señaló que en la próxima semana se hará una investigación interna para determinar qué pasó en realidad en la fiesta de los futbolistas ocurridas el 8 de marzo pasado. “Se hablará con todas las funcionarias”, explicó el penalista.

Desde Peñarol, se insistió en que el incidente en el local no tiene ninguna vinculación con el club.

“Este hecho no tuvo nada que ver con Peñarol. Es algo de la vida privada de los jugadores”, dijo a El País el presidente aurinegro, Ignacio Ruglio.

Y agregó que el club no puede ser relacionado con el episodio denunciado por dos trabajadoras de un local de fiestas de Malvín.

Una causa de alto impacto

Este miércoles declararon ante el fiscal de Delitos Sexuales, Maximiliano Sosa, los propietarios del local de fiestas donde dos jugadores de Peñarol habrían abusado sexualmente de dos trabajadoras, según se afirma en la denuncia presentada este lunes. El abogado Juan Pablo Decia, representante de los dueños del salón, dijo a El País que “en las filmaciones no se aprecia la existencia de una situación de violencia sexual o amenazas hacia las denunciantes”. La abogada que representa a las denunciantes, Valentina Díaz, dijo a Subrayado (Canal 10) que no se denuncia una violación “propiamente dicha”, pero sí un hecho que tiene “carácter de abuso sexual”. El episodio ocurrió en marzo de este año, en un evento en el que los futbolistas estuvieron presentes,. La denuncia fue radicada este lunes, explicó la abogada, por temas de agenda en Fiscalía. “Radicamos la denuncia apenas tuvimos la oportunidad, que fue ayer”, explicó.

Consultada sobre si hubo más mujeres involucradas en los hechos, Díaz señaló que la presentación se hizo “en base a dos víctimas, que eran mozas del salón y simplemente sobre lo que les pasó a ellas con ciertos futbolistas”. El director de Comunicación de Fiscalía, Javier Benech, informó que la solicitud de la agenda para presentar la denuncia fue realizada el 26 de abril y la denuncia se presentó el pasado lunes. “Hay una demora importante en dar hora para la agenda para presentar las denuncias pero no tres meses”, señaló.

El abogado de los futbolistas, Homero Méndez López, declinó brindar declaraciones a El País para esta nota.

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