JUICIO POR MALA PRAXIS

Caso Blanquita: ASSE apela el fallo y rechaza montos de indemnización

La Administración de los servicios de Salud del estado alega que no hubo diagnóstico tardío en el Hospital de Salto de una apendicitis sufrida en 2009.

Blanquita Filippini. Foto El País
La Justicia falló que hubo responsabilidad médica en atención de Blanquita Filippini. Foto: El País

Hace diez años que Blanquita Filippini espera justicia. Con tres años ingresó al Hospital de Salto. Un médico pediatra la revisó y la envío para la casa con un supuesto cuadro gripal al igual que sus hermanos.

Al otro día, la madre de Blanquita la llevó otra vez al hospital porque persistían los síntomas de fiebre y vómitos. También le dijo a su madre que había sufrido dolor abdominal. En esa ocasión la atendió una practicante que envió otra vez a la niña a la casa por una supuesta gripe, sin pedir una opinión a un médico de guardia.

Al tercer día regresó Blanquita al hospital. Otros médicos esta vez sí le diagnosticaron una sepsis generalizada por una apendicitis. La llevaron rápidamente al quirófano. Lograron salvarle la vida. Pero le amputaron las dos pierdas, el antebrazo izquierdo y dos dedos.

Después de un juicio civil que duró una década, la Justicia falló el 12 de febrero de este año que existió mala praxis en la atención médica. Y condenó a la Administración de los Servicios de Salud del Estado (ASSE) al pago de una indemnización a Blanquita y a su familia de US$ 157.200 por daño moral y daño emergente futuro.

Pero Blanquita y sus familiares deberán esperar para cobrar ese dinero. La apelación de ASSE ingresó a un tribunal en mayo pasado, después que se levantó la feria sanitaria.

Estos son los principales puntos de la apelación de ASSE y la réplica del abogado de Blanquita, Pablo Perna:

1

Diagnóstico tardío

ASSE: Alega que no existió un diagnóstico tardío culpable, en virtud de que cuando la madre de la niña consultó los días 27 y 28 de marzo de 2009, Blanquita no tenía apendicitis, sino que padecía una infección respiratoria alta de origen viral.

El abogado de Blanquita afirma que las pruebas presentadas en el Juzgado acreditan todo lo contrario a la afirmación de que no hubo diagnóstico tardío y revelan que los síntomas de una apendicitis ya se encontraban en la paciente desde el primer día de su consulta, el 27 de marzo.

2

Examen.

ASSE: Dice que dada la dificultad de la detección de apendicitis en niños, no es verdad que esta hubiese sido percibida por un médico especializado o con análisis más exhaustivos, en cuanto no había síntomas de esa enfermedad los días 27 y 28 de marzo.

Perna: Señala que el médico en el primer día de atención y la practicante en el segundo, jamás sospecharon de la enfermedad que padecía la niña a causa de sus “impericias”, “imprudencias” y “negligencias”, sin perjuicio de que “el mal funcionamiento” del servicio también ha jugado en su contra.

3

Infección.

ASSE expresa que la evolución desfavorable de la condición de Blanquita se debió a causas del estado de salud de la paciente, encontrándose ligada a una infección causada por “pseudomona aeruginosa”.

Perna afirma que quedó plenamente probado que al día sábado 28 de marzo, al momento que la atiende la practicante, la triada de Murphy (vómitos, dolores abdominales y fiebre) ya se encontraba completa, por lo que no puede compartirse de ninguna manera lo que sostiene ASSE de que no tenía apendicitis durante los días 27 y 28 de marzo.

4

Pérdida de chance.

ASSE: Expresa que no existe nexo causal entre lo sucedido el 27 y 28 de marzo de 2009 y los daños, por lo que no ha existido perdida de chance

El defensor cita las conclusiones de un perito que sostuvo que los daños se podrían haber reducido en un 90% de probabilidades si el personal médico y no médico, así como también el servicio hubiesen funcionado conforme a la lex artis (niveles de calidad exigibles a los servicios médicos profesionales).

5

Controversia.

El organismo cuestiona los daños y el monto a indemnizar; critica el porcentaje de un 30% de pérdida de chance, montos en el daño moral de los actores y daño patrimonial, entre ellos lucro cesante, gastos de tratamiento médicos y otros.

Perna está de acuerdo con la indemnización resuelta por la Justicia, pero cuestiona el porcentaje de 30% por pérdida de chance y reclama montos de los daños y rubros no comprendidos en el fallo.

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