VIOLENCIA EN EL FÚTBOL

¿De qué estaban hablando los barras de Peñarol en su charla telefónica?

"Coco" (que se encuentra en prisión) y su interlocutor usan palabras que puede hacer diíficl entender sus dichos. El juez Néstor Valetti explicó a que se referían.

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El clásico fue suspendido por incidentes entre la Policía e hinchas de Peñarol. Foto: Marcelo Bonjour

El pasado domingo se divulgó el audio de una conversación telefónica entre integrantes de la barrabrava de Peñarol, previa al día en que debió haberse jugado el suspendido partido clásico en el Estadio Centenario. A raíz de esta conversación, el fiscal Gilberto Rodríguez pidió el procesamiento con prisión por extorsión de cinco barras y por asociación para delinquir de cuatro de ellos, lo que fue concedido por el juez del caso, Néstor Valetti.

Sin embargo, la jerga utilizada por los interlocutores puede dificultar el entendimiento de los temas que se tratan, especialmente en algunos puntos del diálogo. Frases como "después al otro día vamos a una imprenta, hacemos fotocopias, le ponemos, pimba, pumba y pimba" no quedan del todo claras.

El juez Valetti confirmó este lunes en declaraciones al programa Las cosas en su sitio de radio Sarandí que el audio pertenece a una conversación telefónica entre Erwin Parentini Flores, alias “Coco”, uno de los procesados que ya se encontraba en prisión, y un integrante de la barrabrava en el exterior de la cárcel,que aún no fue identificado. Además, explicó varios de los términos contenidos en la grabación y cómo los interpretó a la hora de emitir su fallo. 

Si no puede escuchar el audio, haga click aquí.

El análisis de la conversación

Te mando comprar la moto, te mando comprar las cosas, te doy todas las posibilidades para que vos estés bien, ¿sacás? Lo que pasa, vos me conocés bien, ñeri, que hace cinco partidos que no agarro un sope, hermano. (...) Y toda la plata que tenía ahí se gastó toda, ¿sacás?

El juez Valetti explicó que ese fragmento "demuestra que, aún estando en la cárcel desde hace un par de años, seguía recibiendo beneficios económicos que Peñarol le brindaba a los barrabravas, a pesar de que no estaban desempeñando ninguna tarea afuera" de la prisión.

El magistrado dijo que "Coco" reconoció que participó de la conversación y que en ese momento "estaba empastillado".

Después vemos ahí. No querés dar las cosas, pasamos un coso con aquella y les tiramos guasca. Al Palacio.

Según el magistrado, "coso" en el léxico carcelario hace referencia a armas de fuego. "Le está diciendo que en forma intimidatoria hay que balear el Palacio Peñarol", manifestó.

No, esos son tremendos cobardes. Esto ya ahora… lo que pasa es que hay que ir ahora a la puerta de cada uno, ¿sacás ñeri? Bueno, Comisión de Seguridad, fulano, mengano y zutano. Ta. Vamo hasta la casita ahí, dirección, pim, pum, pam y sin decirle nada. ¿Sacás? Pasás y “rrrrr”. 

Según Valetti, "ahí está diciendo que individualicen los domicilios de todos los integrantes de la Comisión de Seguridad". El ruido final es claramente el sonido onomatopéyico de un disparo con una ametralladora. El juez dijo que "Coco" pide en el audio "que baleen la casa o a las personas, no sabemos eso".

Después al otro día vamos a una imprenta, hacemos fotocopias, le ponemos pimba, pumba y pimba y se las tiramos todas enfrente del Palacio, ¿sacás?

El magistrado explicó que la barrabrava tenía una "estrategia" para "tratar de restablecer los beneficios que la nueva Comisión de Seguridad les había cortado".

Valetti dijo que la escucha de la conversación entre los barras se produjo después de los incidentes del clásico y confirmó que la intención de los violentos era "hacer cesar a esta comisión, que la directiva de Peñarol diera marcha atrás en esta política y restableciera los beneficios económicos de los referentes".

Además, reveló este lunes en declaraciones al programa Desayunos informales de Teledoce que que los referentes de la barra, tanto los que se encuentran en prisión como los que no, recibían "dinero para fuegos artificiales y beneficios cada vez que Peñarol salía del país".

Con la asunción de las nuevas autoridades en la Comisión de Seguridad de peñarol, fue que "comenzó la presión" de la barrabrava. "Intentan primero con la comisión, luego van a los dirigentes, luego en un acto de intimidación intentan con los jugadores, un grupo con unas 30 personas que colocaron un auto en el lugar de ingreso de los jugadores en Los Aromos", contó el magistrado.

Valetti dijo que los barras pidieron a los jugadores "que consiguieran 400 entradas" en primer lugar y "que compraran fuegos artificiales" más adelante. Los jugadores no accedieron a ninguno de los pedidos.

"Ante esta situación, (los barrabravas) deciden atentar. Desde la cárcel, se da la orden de ir a los domicilios de los integrantes de la Comisión de Seguridad y atentar contra los mismos", aseguró.

El magistrado informó que la barrabrava aurinegra está integrada por "un núcleo fuerte de 50 personas, luego unas 300 o 400 personas que vienen a ser como el 'ejército' que manejan y una periferia de unas 2.000 personas, mayormente integrada por adolescentes".

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