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El turismo es generador de empleo y de divisas. De acuerdo al ministro de Turismo Pedro Bordaberry, los puestos de trabajo directos generados por el turismo en la temporada pasada contribuyeron a bajar en dos puntos el índice de desempleo. Esto representa unas 25.000 personas trabajando.
Por su parte, el director del BPS Daniel Delgado Sicco indicó a El País que en el año 2003 la inscripción previsional registró 80.000 nuevos cotizantes entre agosto y diciembre, buena parte de ellos vinculados a servicios turísticos.
Punta del Este atrae a cientos de personas de todo el país que van a buscar trabajo. Los datos de actividad, en cierta medida, refuerzan este concepto.
En los 270 restaurantes que funcionan entre Punta Ballena y José Ignacio trabajarán más de 5.000 personas, indicó Nelson Viña de la Corporación Gastronómica de Punta del Este.
Los 102 hoteles de Punta del Este, con 12.500 camas emplean directamente a 3.500 personas este verano. El Conrad, entre casino y hotel tiene 1.800 empleados esta temporada.
CENTENARIO. En su temporada número 28, la agencia Enrique funciona en la parada 2. Enrique Barrios cuenta que es bisnieto de la fundadora de la agencia Manolo en Montevideo hace 100 años. Lleva en la sangre la tradición de la búsqueda y selección de personal doméstico.
Tiene agencias en dos barrios porteños, el Once y Belgrano, en Montevideo y en Punta del Este. Al lado de la oficina, en un quincho, unas 50 mujeres esperan que Enrique reparta trabajos.
Entre sus cuatro sucursales Enrique suma 12.000 fichas de uruguayas, argentinas, peruanas, paraguayas, bolivianas.
No hay para todas, advierte el empresario, "si hubiera 10 Punta del Este habría trabajo para todas".
Esto se traduce en decepciones, en gente que llega del interior a buscar trabajo y duerme a la intemperie tres noches hasta que se vuelve.
No fue el caso de Juan Olivera. En la playa La Olla, frente a Torres del Plata, Juan estaciona tempranito la camioneta con chapa de Colonia y empieza la descarga de sillas, sombrillas, reposeras y sandboards. "Vine a buscar laburo; estuve un día y medio, fui a todos lados. Llegué un día de mañana y al otro día estaba acá". Olivera no está solo. En el equipo de sombrilleros y playeros de Torres del Plata está Rolando Noria, Marcelo, maldonadense por adopción, y Junior. Otro coloniense, Ruben Schneider, trabaja con los clientes externos, con guardería. "No ponemos precio, si venís todos los años y nos das algo que no se quede corto...", apunta Schneider, "como la cerveza, que es santafesina y tengo un conocido en Santa Fe que me trae los packs".
"El 70% es gente que viene todos los años, nos conocemos todos, y los demás son los que alquilan", dice Olivera. Los playeros asisten a los veraneantes, les ayudan a clavar sus sombrillas y reaccionan rápido
El 11 de diciembre ya estaba Olivera en Punta del Este, después de otro invierno haciendo fletes, transportando leche de los tambos, colocando vidrios. Vino a dejar los bolsos, aunque este año no se queda en la pensión de Maldonado. Duerme en la camioneta.
EN TRANSITO. "Ahora la gente se las rebusca, no es como antes que trabajaban tres meses y hacían el año", dice Enrique Barrios. Hasta hace unos años se pagaba hasta US$ 1.000 mensuales a una mucama, ahora los sueldos están entre 12.000 y 15.000 pesos. Entre el 20% y el 30% son los honorarios de la agencia.
Los hoteles por lo general toman a las mismas personas todos los años por lo que la colocación se reduce a empleadas domésticas, cocineras y, en menor medida, a personal para restaurantes. "Niñera sólo no existe ya".
Enrique tiene clientes de las dos orillas y deja caer varios apellidos: Grondona, Neustadt, Mazza, Dotto, Repetto, Fortabat, Piñeyro. También nombres: Susana, Mirtha, Carlos.
El asesoramiento a las postulantes incluye consejos sobre comportamiento, indumentaria, maquillaje. También hay casos de discriminación por belleza, vetadas por señoras celosas de sus familias y de sus maridos, cuenta.
Enrique relata las anécdotas de clientes exigentes, muy bien recomendados, que pagaban mucho y resultaron estar vinculados a organizaciones oscuras que "tuvieron que viajar" y le enviaron a Enrique a una persona que canceló sueldos, comisiones, aguinaldo y licencia de unas 10 empleadas que habían trabajado para ellos.
Y de misterios no resueltos, como el caso, hace años, de la chica de Treinta y Tres que iba a trabajar a Punta del Este, desapareció y hasta hoy no se supo nada de ella. "Esa chica venía para mi agencia", afirma.
No se le exigen aportes al turista por contratar a una persona por 15 días, pero Barrios puntualiza que ese tema compete sólo a los empleadores. Si el BPS le pregunta, dice, él puede decir que mandó "tantas personas, a tal lado y tal día".
Las menores tienen que presentarse con la madre.
Llega a tener hasta 70 y 80 mujeres en el quincho al lado de su oficina, donde esperan . "En Nochebuena o Fin de Año, hago tres o cuatro corderos para todas, y de pronto viene alguna de las orquestas que representa Enrique y toca un rato para las muchachas".
RETIRADA. A Nelly Rivero la desanimaron unas cuantas cosas, así que este verano no está trabajando con la agencia que abrió en 1983, con la habilitación número 94. Por un lado acompañó a su esposo que desde junio está sometido a tratamiento médico. Por otro, la competencia desleal de porteros, encargados de edificios, jardineros e incluso inmobiliarias, menguó su actividad y le trae disgustos a ella y a las personas que ella representa. "La inmobiliaria está para alquilar, el jardinero para hacer el jardín y la agencia para colocar personal", establece.
Alicia Turcatti es de Bella Unión, trabajó varias temporadas en Punta del Este. En Montevideo se hizo policía, la agente de segunda Turcatti, pero este año pidió la baja para venir a hacer una temporada más a Punta del Este.
"Siempre consigo", dice. Aunque Nelly no está trabajando, Alicia ya tiene sus recomendaciones. Este verano va a trabajar en la casa de una familia uruguaya, antes estuvo empleada en casas de políticos, "muy buenos trabajos que Nelly me consiguió.
Me quiero ir del país porque está muy difícil, una buena temporada me da para irme. Estoy sacando el pasaporte italiano y creo que voy a ir a España".
Turcatti está en la casa que tiene Rivero en Maldonado, en Dodera y doctor Edye. Esa es la casa en la que Nelly alberga al personal que representa y, aunque no esté trabajando "se las doy a las señoras que viven como reinas, en una casa con baño y ducha y nunca les pediría un vintén".
Rivero tiene 74 años, empezó colocando gente "de pierna nomás" hasta que abrió la empresa en 1983. Siempre fue exigente con las empleadas. Las conoce por sus dos apellidos. Les pelea los sueldos y les garantiza condiciones dignas de trabajo. Le ha hecho la cruz a clientes que no se ajustaron a las normas de respeto que ella considera imprescindibles. "Hay gente maleducada, que da vergüenza cómo las tratan, a los gritos", apunta, y relata una vez que fue en su auto y de ruleros a rescatar a una empleada asustada en su primer día en una casa.
Más allá de esto, Nelly habla muy bien de sus clientes. Nombra a varios, pero no son tan conocidos como los que enumeró Enrique.
Si a Nelly le preguntan por qué las empleadas cobran tanto (entre $ 12.000 y $ 15.000) ella responde que son profesionales, muchas son maestras con formación específica para atender niños, que saben servir la mesa, cocinar, hacer postres y tienen las mejores referencias.
Un flautista también hace verano
Antonio Ciganda es flautista. Cuando se para a tocar en Gorlero elige lugar cerca de un murito donde pueda exponer su colección de instrumentos de viento sobre un lienzo amarillo. "Las piedras también las toco", dice, "no mentira, son para que no se vuele ese trapito". La temporada pasada ya había venido a Punta del Este. Tiene un permiso precario y revocable, sellado por la Intendencia, para "tocar flauta dulce y armónica en la rambla", la rambla del puerto y en Gorlero. Caduca cada mes y a veces le demoran en renovarlo. Junta las propinas en un tarro donde se ven monedas de varios países.
Antonio cuenta que tocaba en los ómnibus, en Montevideo, ya en la época de Fosforito. Después empezó a ir a Brasil, a San Pablo y el año pasado probó con Punta del Este. Le gustó, pasó tiempo en el balneario en baja temporada y ahora ya tienen ganas de quedarse. "Hay unos terrenos que si pagás la contribución durante un tiempo y lo usás, ya es tuyo. Vamos a ver, porque esta vida de nómade tiene sus cosas también".
n El Banco de Previsión Social reforzó su cuerpo inspectivo para operar en la zona Este, "en base a una realidad, el incremento de establecimientos de empresas en la zona", dijo a El País Daniel Delgado Sicco, miembro del directorio del BPS.
El BPS va pero no a vacacionar
Delgado Sicco indicó que el organismo se moviliza ante "signos importantes de evasión, con tres objetivos fundamentales: la defensa de los derechos del trabajador, el control de la evasión y la defensa de las empresas formalmente establecidas ante lo que se puede señalar de competencia desleal, empresas golondrina, que se instalan y lamentablemente desaparecen".
Pero lo más difícil, justamente, es identificar situaciones de ilegalidad. Las empresas formalmente establecidas también reciben inspecciones conjuntas de BPS y DGI que "a veces parecen allanamientos", expresó el presidente de la Asociación de Inmobiliarias de Punta del Este (Adipe), Alberto Prandi.
El designado subsecretario del Ministerio de Turismo para el próximo gobierno ha visto inspectores revisando papeleras frente a los clientes. Prandi tiene reparos respecto a la imagen que esto transmite.
Los aportes patronales y de los trabajadores son "fuente de recursos para que el BPS pueda cumplir las importantes asistencias y la cobertura que el banco tiene en todo el país", subrayó Delgado Sicco.
El jerarca dijo que desde fines de noviembre se está visitando empresas establecidas recientemente y por primera vez. "La primera visita es con ánimo de asesoramiento y de primer contacto formal", indicó, "para informar al propietario de sus obligaciones, ver cómo lleva el negocio desde el marco de la ley".
El empresario desde el primer día que trabaja debe tener en regla todas las habilitaciones: afiliación al banco y afiliación de sus trabajadores. El departamento de Higiene de la Intendencia de Maldonado funciona en buena medida de la misma manera, visitando a los restaurantes ya establecidos y haciendo inspecciones que inician la autorización bromatológica.