LA NUEVA NORMALIDAD

Niños de 4 años vuelven a jardines públicos; baja asistencia en inicial preocupa a Primaria

Si bien la habilitación para el regreso a los jardines de infantes corre desde el 15 de junio, en la educación pública se prefirió un regreso paulatino y escalonado.

Más de 100 días después que el gobierno decretara la emergencia sanitaria los más chicos volverán a ser escolarizados. Foto: Reuters
Más de 100 días después que el gobierno decretara la emergencia sanitaria los más chicos volverán a ser escolarizados. Foto: Reuters

El lunes 29, más de 100 días después de que la emergencia sanitaria condujera al cierre de los centros educativos, retomarán la presencialidad las escuelas y liceos que faltaban. Y el Consejo de Educación Inicial y Primaria aprovechó para que ese día, también, regresen a las aulas los niños de cuatro años.

Si bien la habilitación para el regreso a los jardines de infantes corre desde el 15 de junio, en la educación pública se prefirió un regreso paulatino y escalonado, empezando por los alumnos de cinco años.

Ayer, sin embargo, la Inspección Técnica comunicó el retorno de los de cuatro años con el fin de mejorar el vínculo y los aprendizajes en uno de los niveles que quedó más rezagado.

Así las cosas, más de 37.000 niños de esa edad retomarían las clases.

Parte de la insistencia con este regreso está vinculada a la baja asistencia. En los jardines que ya regresaron con alumnos de nivel 5 (excluyendo las escuelas que tienen más niveles), nunca se superó el 40% de asistencia.

De hecho, los técnicos de Primaria bromean que con solo mirar los porcentajes de asistencia de los niños de inicial podrían descifrar qué días hubo tormenta o alerta meteorológica porque, esos días, la concurrencia no alcanzó siquiera al 20% de quienes debían decir presente.

“Es importante generar experiencias educativas que amplíen las posibilidades de los niños a desarrollar habilidades, destrezas, para que tengan contacto con sus pares, para que jueguen con sus maestras, para que accedan a herramientas…”, cuenta Selva Pérez Stábile, inspectora Técnica.

Según las revisiones científicas que manejan desde Primaria, en los primeros seis años de vida es cuando se desarrollan las redes neuronales. Por eso, dice la inspectora, “tiene que haber un mayor cuidado de las propuestas educativas y estéticas integrales”.

El Sistema Nacional de Emergencias ya había habilitado el reinicio de las clases para esa población. Sin embargo, el propio escalonamiento de Primaria fue lo que retrasó dos semanas ese retorno.

Los pediatras han insistido que a esa edad no es aconsejable el uso de tapabocas, pero sí es importante el lavado continuo de manos y, en la medida de lo posible, el mantenimiento de la distancia física.

Pese a que el SARS-CoV-2 es un recién llegado para las pesquisas científicas, estudios preliminares parecen confirmar que la incidencia y la transmisibilidad de la infección en niños es más baja que en adultos.

Tras el brote en el departamento de Treinta y Tres, unos 27 niños fueron puestos en cuarentena. El estudio de esos casos, podría arrojar nueva evidencia científica sobre la transmisibilidad del virus en esas franjas etarias.

Uno de los desafíos de la vuelta a clases en inicial será constatar, con las herramientas que cuentan los docentes, el estado de situación de los niños. Las pruebas del Inventario de Desarrollo Infantil (INDI) que se aplica cada abril en conjunto con la Facultad de Psicología no pudieron llevarse a cabo por la pandemia.

En años anteriores, estas pruebas constataron que hay un 4% con problemas severos, pero que dos tercios de ellos ni siquiera cuentan con un diagnóstico médico previo.

A diferencia de quienes tienen dificultades moderadas -muchas de ellas como un efecto arrastre de la falta de estímulos en sus hogares- entre quienes padecen riesgos “severos” no incide tanto el contexto socioeconómico. De ahí que, según los psicólogos, es de esperar que haya ese mismo porcentaje de niños con falencias en jardines privados. Respecto a las falencias más moderadas, allí sí incide el contexto (en especial la estimulación temprana en el hogar) y la falta de presencialidad podría agudizar esa brecha.

Pero al hablar de INDI, otra vez vuelve al tapete el asunto del ausentismo. Varios niños no pueden ser evaluados porque faltan. De hecho, en promedio, el ausentismo en Inicial casi que duplica al promedio de faltas escolares.

En concreto, esos que todavía no están en edad escolar faltaron a clase, en promedio, un mes y medio, unos 40 días lectivos.

La vuelta a clases del lunes será la más masiva de Montevideo, no así a nivel país (fue el 15 de junio). Las escuelas rurales, por su parte, aumentaron la asistencia y superaron ya la mitad de quienes debían concurrir.

El martes definirán vacaciones

Pese a la suspensión de las clases presenciales en Treinta y Tres, las autoridades de la enseñanza manejan una “entusiasta cautela” para que las vacaciones de invierno puedan realizarse en la segunda quincena de julio. De ser así, coincidirían con las mesas de exámenes de Secundaria y UTU. El martes el Codicen tomará una decisión. Un día antes, el lunes, se habrían sumado a la reapertura todos los centros educativos, aunque en la sesión de ayer, en la sede central de la ANEP, los representantes de Secundaria manifestaron que podría haber “algún retraso” en unos liceos de Montevideo y Canelones.

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