EDUCACIÓN EN PANDEMIA

La educación volverá a la normalidad desde el próximo lunes

Mañana, en la reunión bipartita con los sindicatos, se sellará el nuevo documento que regirá a partir de la semana entrante.

Estudiantes ingresando a un salón de clases en liceo de Uruguay. Foto: Francisco Flores (Archivo)
Estudiantes ingresando a un salón de clases en liceo de Uruguay. Foto: Francisco Flores (Archivo)

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Todos los estudiantes a clase, todos los días, todo el horario. Esa será la consigna educativa a partir del próximo lunes. El Codicen resolvió ayer, en su sesión ordinaria, un cambio en el protocolo sanitario con el objetivo de que el 100% del alumnado ingrese a la vez en las aulas. Mañana, en la reunión bipartita con los sindicatos, se sellará el nuevo documento que regirá a partir de la semana entrante.

Hay quienes dicen que, tras esta emergencia sanitaria, “nada volverá a ser como antes”. Pero si existe algo cercano a la vieja normalidad, ese es el caso de la enseñanza obligatoria con los nuevos protocolos. Porque si bien seguirá rigiendo el uso de tapaboca, la limpieza y otras medidas que otrora parecían salidas de un texto de ciencia ficción, las autoridades educativas confían en que ya deje de hablarse de pérdida de presencialidad, de burbujas o subgrupos.

El presidente del Codicen, Robert Silva, le había consultado al Ministerio de Salud Pública (MSP) la posibilidad de que pudiera eliminarse la obligatoriedad de la distancia física dentro de los salones de clase. Es decir: el metro de separación que establece el protocolo (para el caso de liceales y UTU también es ese metraje cuando las condiciones epidemiológicas son de control, como ahora), seguirá siendo una recomendación, pero ya no será una obligación.

Como anunció ayer El País, el MSP permitió esa modificación bajo el concepto de que cada centro educativo gestione el riesgo: se privilegie la ventilación, se hagan lavados de manos, de los materiales y espacios, y se use tapaboca (obligatorio a partir de los ocho años y recomendado desde los seis si el niño lo tolera).

La nueva disposición también establecerá la incorporación de todos los funcionarios, docentes y no docentes, excepto los que estén enfermos y certificados por médico. Este cambio será uno de los más sensibles en la reunión de mañana, porque hay algunos matices entre la interpretaciones de los sindicatos y las de las autoridades del Codicen.

Los cambios tienen la aprobación sanitaria bajo tres argumentos: el alto porcentaje de la población vacunada, la mejora de la marcha epidemiológica y el nuevo paradigma de cómo se entiende la transmisión del SARS-CoV-2.

El ingeniero mecánico José Luis Jiménez, uno de los científicos que había firmado una carta que hizo cambiar la posición de la OMS al respecto, había explicado a El País que “las gotas que escupimos no importan. Salvo que alguien te tosa o escupa en la cara, es improbable que esas gotas contagien. Por su peso y gravedad, caen enseguida”. Para el caso del nuevo coronavirus, “si estás demasiado cerca de alguien, a menos de medio metro y sin mascarilla, es muy peligroso. Cuanto más distancia, mejor. Pero la clave está en la ventilación del ambiente, porque el virus va por el aire (por las pequeñas partículas de aerosoles)”.

El Centro para el Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos recomienda que “cuando no es posible mantener una distancia física de al menos un metro (…) es especialmente importante aplicar varias estrategias de prevención en capas, como uso de mascarilla en los salones y la ventilación”.

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