Cada año, miles de niños uruguayos tienen la oportunidad de incorporar un nuevo idioma a su experiencia educativa. El proyecto “Introducción al idioma italiano”, promovido por la Asociación Trentini nel Mondo a través de la Embajada de Italia en Uruguay y financiado por el Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación Internacional de Italia y ANEP, permite que alumnos de quinto y sexto grado de escuelas públicas se acerquen de forma lúdica y accesible a la lengua y la cultura italianas.
La iniciativa comenzó el 11 de mayo y se extenderá hasta el final del curso escolar 2026. Está dirigida a niños de entre 10 y 12 años y, tras tres años bajo la gestión de la Asociación Trentini nel Mondo, continúa creciendo impulsada por el interés de estudiantes y docentes. En esta edición participan 14 escuelas y funcionan 57 cursos en Florida, Fray Bentos, Melo, Mercedes, Montevideo, Pando, Paysandú, Rivera, Salto, Tacuarembó y Trinidad.
El objetivo va más allá de aprender vocabulario o incorporar nuevas expresiones. A través del idioma, los estudiantes también descubren aspectos de la historia, las costumbres y la vida cotidiana de otro país, en una experiencia que busca ampliar su mirada y despertar la curiosidad por otras culturas.
Una nueva lengua para abrir horizontes
Para Roberto Paolazzi, responsable de la Asociación Trentini nel Mondo en Sudamérica, el crecimiento sostenido de la propuesta demuestra el valor de la cooperación entre instituciones de ambos países. “Estamos muy orgullosos de ver crecer este proyecto año tras año, fortaleciendo los vínculos entre las personas e instituciones y abriendo nuevas oportunidades”, señaló.
Paolazzi recurrió a una expresión popular italiana para explicar el espíritu de la iniciativa: “Da cosa, nasce cosa”, algo así como “de una cosa nace otra”. La idea refleja cómo una primera experiencia ―como, en este caso, estudiar italiano― puede generar, con el tiempo, nuevos resultados y oportunidades, algunos incluso inesperados.
Destacó especialmente el trabajo conjunto de las instituciones y personas que hacen posible el proyecto. “Los resultados justifican el esfuerzo y agradecemos la colaboración de todas las personas e instituciones que, de alguna u otra manera, han permitido y/o permiten que cada año podamos llevar adelante este proyecto”, afirmó.
La propuesta se desarrolla en colaboración con el Departamento de Segundas Lenguas de la Administración Nacional de Educación Pública. En abril de 2025, la Embajada italiana en Uruguay, la Asociación Trentini nel Mondo y las autoridades uruguayas formalizaron un acuerdo que continúa vigente y fortalece la cooperación educativa entre ambos países. El Circolo Trentino de Montevideo también participa de la iniciativa.
Aprender jugando, cantando y descubriendo
Los cursos corresponden a un nivel inicial de italiano, A1, y fueron diseñados para que los niños puedan comenzar a leer, escribir, escuchar y hablar el idioma de una manera sencilla, intuitiva y entretenida. Las clases utilizan el libro ¡Uno, dos, tres, estrella!, creado por Antonella Agostinis, ex dirigente escolar de la Embajada de Italia, y Angélica Klaus, profesora de la Asociación Trentini nel Mondo.
Además del aprendizaje lingüístico, el libro incorpora diferentes “ventanas culturales” que acercan a los estudiantes a las costumbres, la familia, la gastronomía, la escuela, las estaciones, la moda, el arte y personajes destacados de Italia. “Los niños se involucran con el idioma mediante juegos, canciones y otras actividades”, explicó Paolazzi. La propuesta busca que aprender una lengua no se convierta únicamente en un ejercicio académico, sino también en una experiencia de descubrimiento.
Las actividades digitales, por su parte, utilizan la plataforma CREA, proporcionada por las autoridades educativas uruguayas. A través de materiales multimedia y ejercicios interactivos, los estudiantes pueden continuar explorando tanto el idioma como diferentes aspectos de la cultura italiana.
Según los docentes, los alumnos viven esta experiencia “con mucho entusiasmo y curiosidad” y muestran un especial interés por conocer más sobre Italia. Entre los temas que más llaman su atención se encuentra, naturalmente, la gastronomía.
Un vínculo que atraviesa la historia de Uruguay
La conexión entre Uruguay e Italia tiene profundas raíces. La importante inmigración italiana que llegó al país durante los siglos XIX y XX dejó una huella que todavía puede observarse en la cultura, la arquitectura, el lenguaje y, especialmente, la gastronomía. “Por ejemplo, la pizza, la milanesa, la lasaña y el pan dulce llegaron con los inmigrantes y son italianos, aunque ahora sean parte íntegra de la comida uruguaya”, comentó Paolazzi.
También existen edificios, plazas y teatros con una marcada impronta italiana, mientras que ambos idiomas comparten un origen latino y numerosas expresiones que, con el paso del tiempo, se adaptaron al habla cotidiana de los uruguayos. En este contexto, aprender italiano puede representar para muchos niños un acercamiento a una cultura que, en cierta medida, ya forma parte de su propia historia familiar y nacional.
Pero el proyecto busca ir incluso más allá de ese vínculo particular. Para Paolazzi, uno de sus principales aportes consiste en ayudar a los estudiantes a mirar más allá de sus propios límites geográficos y culturales. “Abre sus horizontes hacia Italia, pero también hacia la existencia de otros países y culturas en general, permitiéndoles ganar un enfoque multicultural que es de suma importancia al día de hoy”, sostuvo.
En un contexto cada vez más conectado y globalizado, acercar a los niños a otros idiomas y culturas desde edades tempranas puede contribuir a despertar su curiosidad y ampliar sus perspectivas. Y, quizás, de una experiencia inicial puedan nacer muchas otras: da cosa, nasce cosa.