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ANEP envía cartas a más de 50.000 familias en el marco de un plan para mejorar la asistencia escolar

Una iniciativa inspirada en Estados Unidos tuvo buenos resultados cuando la aplicó Ceibal; ahora el máximo organismo educativo lo replicará en gran escala

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Inicio de clases
Escolares en primer día de clases, en 2024.
Foto: Francisco Flores

En un mundo inundado por imágenes y mensajes que se multiplican por segundo en las redes sociales, la carta papel tomó otro protagonismo luego de mostrar resultados positivos para revertir un problema "estructural" del Uruguay: la muy baja asistencia de los alumnos de la escuela pública.

El último Monitor Educativo de Inicial y Primaria arrojó que los escolares faltaron en promedio casi un mes a clases en 2023 —fueron, en promedio, 149,4 días de 176,5—, lo que significó una caída tras un leve repunte luego del covid-19. Además, los alumnos de contexto más vulnerable siguen acumulando muchas más faltas que el resto.

Con esta foto, ANEP resolvió tomar este año un plan piloto que tuvo resultados auspiciosos. Ceibal, la plataforma online de desarrollo del aprendizaje educativo de referencia nacional e internacional, probó en 2023 una particular iniciativa, desplegada antes en Estados Unidos, con apoyo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID)

El plan piloto, ideado por el Laboratorio de Perspectivas Comportamentales de Ceibal, implicó enviar tres cartas personalizadas a los domicilios de 27.354 familias de alumnos de 1° a 3° de escuela, de una muestra representativa de 210 escuelas, de los departamentos de Artigas, Canelones, Colonia, Montevideo, San José y Treinta y Tres, remarcando la importancia de que los niños vayan a clases.

El plan, que tuvo resultados auspiciosos, implicó una primera entrega de cartas en mayo, recordando las faltas del alumno el año pasado, considerando que es un buen predictor de las inasistencias que tendrá en años próximos; otra carta en agosto con las faltas acumuladas en el año lectivo y una tercera en octubre actualizando esa cantidad.

Por un lado, en las escuelas que atienden a la población más vulnerable (quintiles 1 a 3) lograron un "efecto significativo" de una caída de 2,2 faltas en el año, indicó un informe de Ceibal al que accedió El País. Mientras que también mejoró la asistencia escolar de 2,4 faltas en aquellos estudiantes con niveles medios de inasistencias. Es decir, no son los que más faltan, pero tampoco son los que menos lo hacen.

La tasa general de ausentes crónicos —con unas 18 faltas o más en el año, aproximadamente— pasó de 65% a 59% a nivel general en la muestra representativa. Mientras que ese porcentaje descendió de 75% a 68% entre los alumnos relevados que pertenecen a los quintiles 1 a 3, los más desfavorecidos.

El informe puntualizó, además, que este envío de cartas "favorece la asistencia en la mayor parte de los estudiantes, pero no cambia patrones de asistencia de quienes tienen pocas faltas (continúan con su óptimo comportamiento), ni genera modificaciones en aquellos que tienen niveles de ausentismo extremo".

Con estos resultados sobre la mesa, lo que fuera un plan piloto pasó a ser una nueva medida de ANEP, en el marco del Plan Asiste para mejorar los magros niveles de asistencia, con casi el doble del alcance original. Así, 50.719 familias, de alumnos de 1° a 3° de contexto vulnerable (quintiles 1 a 3) que acumularon 16 faltas o más en 2023, ya recibieron la primera carta entre fines de mayo y comienzos de junio; en agosto recibirán la segunda y en octubre la tercera.

"Las asistencias importan y tú puedes ayudar", comienza la carta enviada a los padres, en letras azules, toda escrita en mayúscula. "Los estudiantes no aprenden cuando faltan a la escuela, ya sea por razones justificadas o no justificadas. Familia, puedes ayudar a que (el niño) tenga menos faltas este año escolar", agrega la misiva, que está en conocimiento de docentes, directores e inspectores por posibles consultas.

El documento reitera enseguida la cantidad de faltas que tiene cada niño, y una barra de color que pasa de color amarillo a rojo cuando el alumno acumula 10% o más de inasistencias. A partir de este umbral, se ingresa a la inasistencia crítica, que en 2023 se ubicó en 64,4%, estable con 2022 (64,9%).

Carta de ejemplo que ANEP envía a familias, en el marco del Plan Asiste, para mejorar la asistencia escolar.
Carta de ejemplo que ANEP envía a familias, en el marco del Plan Asiste, para mejorar la asistencia escolar.
Foto: ANEP

Este año, además, se lanzó el plan piloto en alumnos de 4° a 6° grado con la entrega de unas 4.000 cartas más, de una muestra representativa de todo el país. De mostrar resultados similares, la intervención se aplicaría a nivel de todo Primaria desde 2025.

Herramienta tradicional, revalorizada

¿Por qué no elegir una opción más rápida y económica como un mensaje a través de un mail o una red social? "Encontramos un estudio en Estados Unidos, replicado varias veces, que tuvo resultados para reducir el ausentismo donde se habían entregado las cartas papel", indicó consultada por El País Irene González, gerenta de Datos y Ciencias Comportamentales de Ceibal.

La carta es un mensaje que busca "captar la atención de un fenómeno que muchas veces pasa invisibilizado". Durante la investigación del plan piloto, detectaron que los familias y docentes subestiman la cifra de inasistencias; que está invisibilizado el problema y existe una disociación entre faltas acumuladas y mensuales. Las respuestas incluyeron que faltar dos o tres veces al mes "está bien", acotó el informe.

A esto se suma un problema extra, que es que "la mayoría de los ausentes crónicos —18 faltas o más— no son detectados" por el sistema, porque las faltas son "salteadas" y no son detectadas por el sistema GURÍ, que lanza una alerta recién cuando hay tres inasistencias seguidas. El País informó que se trabaja en ANEP para cambiar este sistema para dar a los docentes y padres una dimensión más real del ausentismo.

"Los medios digitales son apropiados cuando se necesita una acción en el momento —anotarse a un curso, por ejemplo— pero cuando uno busca que una información llame la atención, la carta resuena más que un mensaje de WhatsApp o correos electrónicos, que recibimos todo el tiempo", explicó González.

La evidencia internacional, acotó, marcaba que el papel resultaba "parte fundamental" de la intervención para generar una "atención" o "notoriedad" dentro de una batería de comunicaciones digitales que se reciben a diario.

"Es un problema multicausal, hay que ir con una batería de soluciones. Una parte del fenómeno se puede atender desde la dimensión comportamental. Podrás bajar algunos puntos de ausentismo, pero no lo vas a resolver", dijo González sobre el ausentismo escolar.

La experta remarcó que la intervención con cartas a las familias es "efectiva" para reducir las faltas del "50% que está en el medio", que faltaron bastante, pero no excesivamente, para lo cual se recomienda abordarlo con otras intervenciones.

El último Monitor Educativomarcó que 0,8% de los escolares registró un “abandono intermitente”, esto se traduce en que fueron 70 días o menos a clases, o dicho de otro modo, faltaron más de 100 días, que se concentran en los quintiles más bajos.

Por otro lado, el piloto de Ceibal del año pasado incluyó el envío de mensajes de WhatsApp a un grupo de docentes con detalles de las inasistencias, pero "no tuvo efecto en la reducción de faltas", acotó González.

"Los mensajes enviados a docentes son efectivos para corregir sus percepciones pero por sí solos no impactan en la asistencia de sus estudiantes", puntualizó el informe.

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