ANDRÉS LÓPEZ REILLY
Por primera vez un legislador departamental presentó una propuesta para crear un nuevo impuesto en Montevideo. El edil Pablo González, del Frente Amplio, propone gravar a las viviendas desocupadas que están en condiciones de ser habitadas.
La iniciativa del legislador oficialista apunta a combatir el "déficit habitacional" que existe en la capital y la problemática de las viviendas desocupadas, una situación que la administración municipal y la oposición coinciden es preocupante.
Según los últimos datos disponibles, hay en Montevideo 55.000 viviendas vacías -5.000 de las cuales estarían en un estado "ruinoso"- y unas 210 mil personas viviendo en asentamientos irregulares sin contar con servicios básicos.
La Cátedra de Sociología Urbana de la Facultad de Arquitectura identificó la existencia de 133 hectáreas de suelo vacante en 26 barrios "intermedios" como ser Cordón, Aguada, Goes, La Comercial, Brazo Oriental, Arroyo Seco, Bella Vista y Capurro, entre otros.
Esto indica que se podrían reubicar a 32.500 personas en zonas con todos los servicios y equipamientos urbanos, situación que evitaría, además, que la ciudad continúe expandiéndose horizontalmente, con la inversión que eso conlleva por el acondicionamiento de nuevos terrenos.
Para combatir este "déficit habitacional", el edil Pablo González propone crear un tributo que grave a las viviendas vacías aptas para ser ocupadas, "cuya edificación no significa peligro alguno ni se encuentra deteriorada y que cuente con los permisos de construcción reglamentarios o las habilitaciones correspondientes".
El edil entiende que estos casos -en los que el propietario no ocupa ni arrienda la propiedad- colaboran "al alza de los precios de los arrendamientos y a la falta de viviendas que solucionen las necesidades locativas de los habitantes de Montevideo".
"Sería bueno abarcar también en esta norma edificaciones o construcciones como galpones o depósitos que no son utilizados y permanecen vacíos por años", apuntó González.
Según el edil, el gravamen a las viviendas desocupadas puede definirse como un tributo autónomo o como un impuesto adicional a la Contribución Inmobiliaria. "También podría agregarse un ítem al impuesto que se cobra a las viviendas inapropiadas", dijo González, pero esta vía -desde su punto de vista- no sería la adecuada, porque el concepto jurídico que la norma señala para definir este tipo de propiedades (las inapropiadas) no coincide con la definición que se pretende dar a la vivienda desocupada.
En Montevideo deben pagar un impuesto las viviendas ruinosas o inapropiadas que se encuentran deshabitadas, no así las que no son utilizadas pero se encuentran en buenas condiciones.
"POLICÍA MUNICIPAL". ¿Cómo definir cuáles viviendas están en condiciones de ser habitadas? Para el edil del FA, eso forma parte de la reglamentación de la iniciativa que debería hacer el Ejecutivo municipal. Sin embargo, González advierte que es necesario conformar una "policía municipal" para atender los reclamos que generan las viviendas desocupadas y conocer cuál es su realidad.
La propuesta de creación de un nuevo impuesto será estudiada por la Comisión de Hacienda y Cuentas de la Junta Departamental. Según supo El País, González pretendía introducir la discusión del tema en el debate de Presupuesto Quinquenal de Montevideo -ya concluido y aprobado- aunque desde la administración de la intendenta Ana Olivera se le advirtió que "no había tiempo" para abordar la iniciativa. Aunque la respuesta de la Intendencia no fue un "no" a su idea, se postergó su análisis.
Fuentes de la oposición consultadas por El País indicaron que "se reconoce la valentía del legislador oficialista que plantea una propuesta que entraña la creación de un impuesto", lo cual "merece un análisis a fondo" en comisión. De todos modos, las mismas fuentes vaticinaron que "seguramente (González) se va a dar contra una pared cuando este planteo llegue a la Intendencia".
Si bien el edil del oficialismo dijo que la creación del impuesto es una "idea personal", también aclaró que para su desarrollo contó con la elaboración de la Comisión del Programa Compromiso Frenteamplista y de la Unidad Temática de Vivienda del Frente Amplio, en particular de su coordinador, Benjamín Nahoum.
Por otra parte, González señaló a El País que considera que la administración "ya escuchó su reclamo" al conformar una comisión -en la órbita del Ejecutivo departamental- para atender la "emergencia habitacional" y algunos casos de propiedades "emblemáticas" abandonadas, como el edificio de 18 de Julio y Andes, que se encuentra ocupado por intrusos desde hace años.
Respaldo constitucional
Las intendencias departamentales tienen potestades para crear impuestos sobre la propiedad inmueble, según establece el artículo 297 numeral 1º de la Constitución de la República. Así lo hizo notar el edil Pablo González en la Junta Departamental.
La creación y administración por parte de los gobiernos departamentales de los impuestos a los terrenos baldíos y la edificación inapropiada están previstas en el numeral 2º del mismo artículo. Sin embargo, no se prevé en forma taxativa un impuesto de las características que propone el edil del Frente Amplio.
"No es discutible que las intendencias tienen la potestad de crear y administrar impuestos sobre los baldíos y la edificación inapropiada, pero lo que sí ha dado lugar a arduas discusiones es el numeral 1º del artículo 297 de la Constitución, cuando hace referencia a que las intendencias tienen la potestad de crear impuestos sobre la propiedad inmueble urbana y suburbana, porque en estos casos algunos autores y jurisprudencia han entendido que este numeral solo refiere a la Contribución Inmobiliaria y opinan que las intendencias no tienen potestades de crear un impuesto fuera de la Contribución, los terrenos baldíos y la edificación inapropiada", apuntó el legislador departamental.