CASAS FRENTE AL MAR

Demolerán Poseidón, un emblema de Punta

Genera polémica el anuncio de la construcción de un gran complejo edilicio sobre Laguna del Diario.

Poseidón es una de las construcciones icónicas del este uruguayo. FOTOGALERÍA
La construcción que diseñó el arquitecto uruguayo Samuel Flores Flores podrá admirarse de lejos por poco tiempo más. Foto: Ricardo Figueredo
Poseidón: como obra arquitectónica que cuida el paisaje y lo integra, es magnífica. Foto: Ricardo Figueredo
Foto: R. Figueredo

Poseidón, uno de los íconos arquitectónicos de Punta del Este, será demolido y en su lugar se construirán tres edificios de apartamentos de cinco pisos cada uno. La emblemática residencia construida por el recientemente fallecido arquitecto compatriota Samuel Flores Flores, fue rodeada, semanas atrás, de grandes letreros que anuncian el nuevo emprendimiento que se denominará Poseidón Laguna. Si bien la noticia había trascendido años atrás, el proyecto no se había concretado.

El diseño está a cargo del estudio de los argentinos Mario Roberto Álvarez y asociados y Julio Plottier. Álvarez es un profesional que incursionó hace ya muchos años en Punta del Este. Curiosamente su primera obra de envergadura la concretó en 1979, un año más tarde que Poseidón fuese inaugurada. Se trató del primer edificio de la serie Tiburón; tres torres ubicadas sobre la playa Brava, en la desembocadura de la avenida Roosevelt, en el antiguo balneario Lobos. Hoy, a las construcciones iniciales se debe sumar, entre otras, Tiburón Terrazas, varios edificios de menor altura situados antes de cruzar el puente de la Barra.

Poseidón fue construida por Flores Flores a pedido de una familia argentina. El arquitecto uruguayo ya se había consagrado en Buenos Aires, (donde se radicó a poco de recibirse), con sus edificaciones de líneas  curvas. En su haber y desde 1968 estaba también el revolucionario y exitoso proyecto de Las Grutas, y sumaban decenas las casas que había construido en Punta del Este. La inauguración de Poseidón se produjo en 1978 y desde entonces se convirtió en una de las postales más representativas de la entrada y o salida de una península que crecía y se desarrollaba a la velocidad del viento.

El nacimiento de Poseidón sucedió en los tiempos de la plata dulce que cruzaba de Argentina a Uruguay. Fueron los años en que Punta del Este comenzó a cambiar de forma acelerada. Tiempo en que desaparecieron los chalets de tejas coloradas para ser reemplazados por enormes torres de apartamentos que, no siempre con criterio y buen gusto, cambiaron su fisonomía. La otrora villa había dejado de ser el lugar apacible y sereno en que todos se conocían, para transformarse en un balneario internacional. Quizá Poseidón fue la excepción en aquellos años en que se demolieron fincas de extraordinaria belleza y sencillez, o una de las excepciones.

Estilos y reglas.

La casa, edificada en tres niveles, erigida en un terreno de varios miles de metros cuadrados de cara a la Laguna del Diario y perfilada hacia el mar, es una de las más importantes y conocidas obras que diseñó Flores.

"Poseidón sintetiza muchos años de sueños y de trabajos, es una casa de turismo", sostuvo su mentor muchos años atrás, en una entrevista realizada por el periodista Jorge Traverso en Canal 10.

El proyecto que la desplazará está integrado por tres edificios de cinco pisos cada uno, con apartamentos de dos y tres dormitorios. Contará con todos los servicios que los edificios de lujo hoy ofrecen, según se puede leer en el sitio Web del emprendimiento.

En el segundo mandato del intendente frenteamplista de Maldonado, Óscar de los Santos, se aprobó una nueva reglamentación que autorizó la construcción de edificios de hasta cinco pisos en la rambla de la Mansa y de la Brava. Esto tuvo como consecuencia que en poco tiempo los chalets que aún quedaban de cara al mar fueran demolidos y en su lugar se construyeran edificios de baja altura. Fue el segundo cambio más importante que sufrió la costa de Punta del Este.

Las nuevas normas hicieron que desaparecieran casas magníficas, al tiempo que fueron un dinamizador muy importante de la economía departamental, generando varios miles de puestos de trabajo. Flores fue uno de los que se opuso radicalmente al cambio de la normativa. Consideraba una afrenta al medio ambiente, que tanto defendió desde que estrenó su título en 1963 y en tiempos que el tema no estaba en la cabeza y menos en la agenda de los arquitectos.

Fuentes vinculadas al emprendimiento dijeron a El País que, motivados por la nueva reglamentación, inversores argentinos y uruguayos compraron en 2012 Poseidón a un ciudadano europeo. Luego se produjo una fuerte retracción en la economía argentina que obligó a postergar el proyecto.

Poseidón será la segunda obra más conocida de Flores Flores que desaparecerá. La primera fue Torres Blancas, en la parada 27 de la Brava. Paradójicamente y después de su demolición la maqueta y el proyecto Torres Blancas fue seleccionado y expuesto en el Museo de Arte Moderno de Nueva York. Es sabido que la especulación inmobiliaria y el arte son incompatibles.

El enojo de Poseidón.

Samuel Flores Flores fue entrevistado por última vez por El País, en enero de 2017, en su estudio de Punta del Este, diez meses antes de su repentina muerte, sucedida el 27 de noviembre pasado. En aquella oportunidad comentó que cuando se hizo pública la venta de Poseidón y su demolición recibió muchísimos mensajes de solidaridad y agregó: "Nadie me llamó cuando la terminé en 1978, pero el día que se supo que sería demolida mi teléfono no paró de sonar. A los uruguayos les encanta ir a los velorios y entierros y muy poco a los bautismos". Flores agregó a manera de conclusión y advertencia: "Poseidón es un dios muy poderoso y está enojado".

Un naufragio.

Magdalena Flores Arocena es la hija del arquitecto Flores Flores. Vive desde hace muchos años en Pensilvania, Estados Unidos. Desde allí maneja los asuntos del estudio de su padre y trabaja para que su obra y los proyectos que desarrolló o estaban en curso no caigan en el olvido. En diálogo con El País comentó que, hace unos años, cuando se enteró de que Poseidón iba a ser demolida, mantuvo contactos con la Facultad de Ingeniería e intentó reunirse con los inversores, pero solo logró hacerlo con los agentes inmobiliarios que manejaban el proyecto.

"Estuve moviéndome con gente en Montevideo para contactar a los inversores y darles el apoyo total y gratuito del estudio Flores Flores para que mantengan en pie la casa, construyendo a su alrededor. Incluso ofrecí el último diseño ya terminado de mi padre de casa de apartamentos llamado Pétalos", expresó.

"La idea nuestra no es parar la edificación masiva porque es imposible, pero sí lograr una solución que contemple los deseos y valores culturales de la comunidad, dejando a Poseidón como sello e incluso como herramienta de marketing".

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