Uruguay planteó ayer formalmente en el Mercosur su molestia por diversas trabas que le impiden a la empresa Salus introducir en Brasil sus productos. A la imposibilidad de vender el agua mineral con gas, a pesar de gestiones comenzadas hace ya dos años, se suma ahora la detención desde el pasado 4 de agosto en la localidad brasileña de Yaguarón de un camión con aguas saborizadas (limonadas y bebidas en base a citrus).
Uruguay presentó formalmente su protesta ante Brasil en la reunión del Mercosur.
Por un lado, hace dos años que Salus no logra que su agua mineral con gas entre a Brasil. Y, por otro, a pesar de que el Ministerio de Agricultura de Brasil y la Agencia de Vigilancia Sanitaria habían dado su visto bueno inicial al ingreso de aguas sin gas saborizadas, el hecho es que el primer embarque de estos productos para Brasil está parado. En un primer momento, las autoridades brasileñas se mostraron dispuestas a dejar ingresar la limonada y no la bebida en base a citrus, argumentando que el porcentaje de pomelo que tiene no llega al mínimo necesario para que una bebida sea considerada refresco. Pero luego de varias idas y venidas, la veda se extendió en los hechos a las dos bebidas.
Fuentes del Ministerio de Industria dijeron a El País que se procuró infructuosamente un contacto con el embajador de Brasil en Uruguay, Eduardo do Santos y explicaron que para Salus resulta complicado realizar un trámite para reingresar a Uruguay la mercadería. El problema ha sido la divergencia de criterios que han mostrado en distintos momentos la Agencia de Vigilancia Sanitaria y el Ministerio de Agricultura. Además los funcionarios intervinientes en la aduana brasileña cambiaron y Salus debió acceder a que se realizara un análisis de la composición orgánica. "Esto desborda la imaginación, más si se considera que los productos de Salus son reconocidos y exportados, por ejemplo, a América del Norte", señalaron las fuentes.
Argentina no cumple
Otra traba que se convirtió en factor de irritación para Uruguay es el incumplimiento de Argentina en permitir el ingreso de neumáticos remoldeados.
Esta controversia fue resuelta favorablemente para Uruguay mediante el Tribunal Arbitral Ad Hoc, presidido por el juez Ricardo Becerra. Dos revisiones posteriores, realizadas a instancias de recursos presentados por Argentina, mantuvieron firme el laudo del 20 de diciembre de 2005.
Sin embargo, pese a las resoluciones de los organismos arbitrales del Mercosur, los neumáticos remoldeados uruguayos continúan sin poder ingresar a territorio argentino. También este tema fue agregado a la lista de reclamos que Uruguay viene planteando en el Mercosur a sus dos socios mayores.