MARÍA EUGENIA LIMA
Thomas, padre de la capilla de Aceguá, entra al único parador y pregunta al secretario de la Junta local: "¿Compraste mucho?" Los pobladores hablan de la instalación de free shops desde hace meses. Y el martes más aún, porque abrió el primero.
Antes de que el Neutral se instalara, el comentario entre los 1.600 habitantes de esta localidad de Cerro Largo era que estaban viviendo una experiencia similar a la de la película uruguaya El Baño del Papa, en relación a la expectativa sobre el movimiento que esperan genere la instalación de estos comercios en el pueblo fronterizo, atacado por la desocupación.
La decadencia económica de la localidad surgió por el cierre de los comercios en Aceguá Brasil -ubicado al otro lado de la avenida Internacional (igual que en Chuy)-, como consecuencia del fortalecimiento del real frente al peso uruguayo.
Desde que cerraron los negocios en Brasil "no hay trabajo. Los jóvenes se van a Montevideo. Ni a los `kileros` (contrabandistas de mercadería en moto y ómnibus) les `paga` la pena ir a comprar allá", explica en portuñol el vecino de Aceguá Uruguay, Gary Rodríguez.
El miércoles de mañana estaba parado en la esquina del Neutral. Contemplaba la nueva atracción del pueblo desde la esquina, como escondido, asomado desde atrás de una pared, con el termo abajo del brazo.
"Hoy está mejor que ayer el movimiento", dice mientras mira a los cerca de veinte autos con matrícula brasileña, estacionados frente al free shop. Ayer cerca de 300 vehículos estaban en el Neutral, cuenta Javier Rodríguez, secretario de la Junta Local de Aceguá.
"Antes había sólo gente de paso en Aceguá porque no había nada que llamara a la gente", afirma Gary, sin despegar el hombro de la pared y los ojos del free shop. Cree que "cuando abran los otros (free shops) va a ser mejor ainda (todavía)".
El Baño del Papa se sitúa en 1988 cuando los melenses se prepararon durante meses para la llegada del papa Juan Pablo II a la ciudad. Invirtieron en chorizos y bebidas para "hacerse la zafra" en la visita del pontífice.
Pero el protagonista prefirió instalar un baño frente a su casa para brindar un servicio distinto a quienes llegaran a Melo. Y, como era kilero, trajo lo necesario para construirlo desde Brasil en su bicicleta.
Antes del martes, los pobladores de Aceguá sintieron en carne propia lo que vivieron sus coterráneos hace veinte años. "La gente decía que estaba como El baño del Papa, no sabía si pintar sus negocios, si invertir o
no porque la instalación de free shops sólo era un anuncio", cuenta Gisel, esposa del secretario de la Junta local.
Juan Borba, dueño de la única lanchería (lugar de comida rápida) "Locamanía" que hay en Aceguá Uruguay, le dice a Javier y a Gisel que no tiene café para servirles. El martes, como a las 19 horas, la pareja quiso tomar algo caliente como merienda por el frío.
Borba les ofrece hacerles un café casero. "Pero se los sirvo en vaso. No tengo xícara (taza)", explica este brasileño, que vivió toda su vida del lado uruguayo.
Hace unos tres meses decidió pintar, arreglar y contratar a tres personas más para la lanchería y así poder atender mejor a quienes lleguen a Aceguá por el free shop. Reconoce que la compra de una máquina para hacer café está en el debe. Es que no quería arriesgarse del todo con la inversión, hasta no ver con sus propios ojos que abría el tan esperado y anunciado free shop.
SIN CONEXIÓN. La ansiedad de la gente se vio interrumpida, Neutral abrió un día antes. Estaba previsto que inaugurara en diciembre de 2007, luego el miércoles 17 de septiembre, pero lo hizo el martes 16, para probar el funcionamiento del sistema de computación y del cobro con tarjetas de crédito.
Rafael Parodi, gerente ejecutivo de Neutral, indicó que "no había tecnología inalámbrica en Aceguá. A la empresa le llevó seis meses de investigación para saber cómo conectarse". Al final lograron hacerlo "con un gasto en infraestructura que podrán usar otros free shops que se instalen", agregó. Esperan que hoy sea la apertura oficial con autoridades uruguayas y brasileñas, informó ayer el secretario de la Junta local.
En Aceguá tampoco hay saneamiento, la Intendencia de Cerro Largo trabaja en un plan de Ordenamiento Territorial para luego hacer la conexión, explicó Daniel Martínez, director de Arquitectura.
En julio, el municipio hizo ocho kioscos para vendedores ambulantes que sustituyeron a los precarios que había.
También mejoró el local de la terminal de ómnibus, que si bien tiene techo de planchada y paredes delgadas, es mejor que el que había que parecía de una "favela", dice el secretario de la Junta local.
Enfrente a estos kioscos, se hizo una plaza con luminarias, juegos infantiles, bancos y canteros con flores. En los kioscos, la terminal y la plaza la Intendencia invirtió $ 1.388.219.
EDUCATIVO. El free shop ya es toda una atracción. Desde el martes las maestras de la escuela llevan a los niños a recorrerlo. El miércoles fue el turno de los de quinto. Es una novedad y además sirve para enseñar a los escolares cómo funciona el tipo de cambio.
Aceguá tiene escuela, UTU, estadio (sólo la cancha), cuartel, una policlínica pública y otra privada, UTE, Antel y OSE.
La Intendencia tiene un merendero que brinda desayuno y merienda a 31 niños, y a 150 adultos el plato caliente en el invierno.
El martes de tarde, en la puerta del merendero estaban Orosil Villalba y Hugo Miranda.
Villalba cree que la instalación de free shops es "una buena cosa para la gente. Mi hijo consiguió trabajo en Neutral".
En el local de Aceguá, Neutral tiene cerca de 30 funcionarios. El 60% es de la misma localidad. El 30% de Melo y el 10% del pueblo de Noblía (Uruguay). Fueron preparados para el trabajo en la sucursal de la empresa en Río Branco, indicó Parodi, el gerente ejecutivo de Neutral.
MÁS INVERSIÓN. En Aceguá Uruguay no hay hoteles. Sólo uno del lado brasileño.
El hotel Texaco es de dos estrellas, la habitación cuesta 20 reales ($230). Pero la instalación de free shops atrae a otros comercios y empresas. En enero pasado, en Aceguá Brasil se instaló el restaurante "BR" con espeto corrido y buffet, especialmente para atender a quienes lleguen por el free shop.
"Conozco gente que va a instalar dos negocios más como éste en Aceguá Brasil", anuncia Paulinho, dueño de "BR".
"Tengo clientela buena, incluso desde antes de que se instalara el free shop, un 80% son camioneros, viajantes y el resto de Aceguá. Espero mejorar con la apertura de Neutral", indica.
El martes de tarde, en la lanchería de Borba, estaba Luiz Mario De Olivera Belleza, un brasileño de Bagé que llegó por la apertura del free shop. Cuenta que un amigo le comentó que "va a hacer una posada en Aceguá Brasil, a raíz del free shop. Él tiene varios inmuebles en Bagé (ciudad de Brasil a 67 kilómetros de Aceguá).
Jesús, del "Comercio Díaz" del lado uruguayo, anuncia que "hay gente buscando locales para alquilar e instalar tiendas". En relación a su negocio, espera que las "ventas se dupliquen los fines de semana con la apertura del free shop".
Para comprar en el Neutral hay que presentar cédula brasileña o extranjera, ya que no se le vende a uruguayos, como indica la ley. Pero algunos residentes de Aceguá Uruguay podrán hacer compras de perfumes, whisky o de electrodomésticos sin impuestos ya que poseen cédula brasileña y uruguaya por vivir en la frontera.
Esther Nauar, presidenta del Centro Comercial de Cerro Largo, no está "en desacuerdo con la apertura de los free shops", pero señaló que ese organismo solicitó "que la Aduana y el mismo free shop cumpla con la venta sólo a extranjeros". Denunció que en Río Branco "no se da eso. Y creo que es una forma de contrabando".
El padre Thomas salía el miércoles del free shop. El movimiento era un poco mayor que el día anterior. Había prensa brasileña, como el "Diario Popular" de Pelotas.
A diferencia de lo que cuenta El Baño del Papa, cuando en Melo esperaban una multitud y se quedaron con kilos y kilos de alimentos para vender, en Aceguá parece que las expectativas pueden colmarse: llegó el free shop, los compradores y el movimiento al pueblo.
Pasan 8 garrafas en moto
Los `kileros` forman parte del paisaje de Aceguá, en Cerro Largo.
En 1988 -como se ve en la película El Baño del Papa - los contrabandistas de comestibles, garrafas y electrodomésticos pasaban la frontera en bicicleta. Ahora usan motos. "Hay 30 motos sólo de Melo", aseguró Javier Rodríguez, secretario de la Junta local de Aceguá. "Hace poco falleció un kilero aplastado por garrafas", contó.