Publicidad

Si todo el tiempo sentís que te va mal en el amor, la clave puede estar en tu personalidad

Explorador, dependiente, pasivo agresivo o pesimista, algunos rasgos de tu forma de ser pueden derivar en relaciones conflictivas o difíciles.

Compartir esta noticia
Pareja

El Tiempo (GDA)
Por más que prevalezca el amor, siempre hay momentos incómodos y conflictos en lasrelaciones de pareja, que deben resolverse a través del diálogo. Sin embargo, cuando las peleas son más frecuentes que las expresiones de amor es evidente que algo no funciona, y es posible que se acerque una ruptura.

Algunos argumentan que el amor no es lo único importante en una relación. Otros aseguran que nada es para siempre y hay quienes simplemente se quedan en los errores del otro y no ven los propios. Independientemente de lo que se crea, , según el diario La Vanguardia, hay rasgos de la personalidad que hacen que una persona sea propensa a no tener una vida amorosa estable.

"Hay rasgos de personalidad que sin quererlo pueden crear obstáculos a la hora de generar un vínculo amoroso e incluso provocar problemas en una relación", explica. El medio español, enumera a qué personalidades puede irles mal en el amor, mirá su listado.

Exploradores: son personas impulsivas que siempre buscan experiencias nuevas y retadoras, muchas veces hacen las cosas sin que les importen las consecuencias, pues constantemente buscan sentirse vivos. Son propensos a ser infieles. 

Dependientes: las relaciones con una persona dependiente suelen terminarse por el desgaste, pues, por lo general, son individuos que no expresan sus emociones con tal de no afectar al otro y, además, tienden a priorizar los deseos de su pareja, algo que genera un poco de incomodidad. 

Pasivo agresivos: las personas con esta característica suelen ser tóxicas, pues no saben gestionar sus emociones y pueden reaccionar de forma agresiva, lo que termina escribiendo el punto final de una relación. 

Pesimistas: alguien pesimista suele aburrir. Son personas que siempre están viendo el lado negativo de las cosas y su energía suele contaminar a la del otro. Hablar constantemente de cosas malas y quejarse de cualquier situación, termina agotando a la pareja. 

Perfeccionistas: son muy exigentes, hasta el punto de hacer sentir inferior al otro. El buscar siempre la perfección hace que tiendan a ser mandones, un comportamiento que puede generar malestar, pero además, crea inseguridades. 

Románticos: ser demasiado romántico también es un problema. Se tiende a idealizar la relación de pareja, pensando que el amor es como en los libros o las películas, por lo que creen que la felicidad se debe perseguir. "A menudo incluso acaban convirtiéndose en montañas rusas de emociones", explica el medio español. 

Inseguros: las personas que son inseguras tienden a ser demasiado protectoras de sí mismos. El miedo a que puedan causarles daño los hace ser un poco cerrados, lo que deriva en que su pareja pierda el interés. Por otro lado, tienden a enamorarse de quienes les suban el ánimo y destaque lo buenas personas que pueden ser, pero esta situación los hace vulnerables a convertirse en dependientes emocionales.

¿Encontraste un error?

Reportar

Temas relacionados

amorGDApersonalidad

Te puede interesar

Publicidad

Publicidad