con los hijos

Terror nocturno o pesadilla, ¿cuál es la diferencia entre estos dos miedos que afectan el sueño?

En una nueva columna, Luciana Jinchuk explica sobre estas irrupciones que pueden alterar el sueño de los más pequeños

niño llorando
Foto: Archivo

Los terrores nocturnos y pesadillas son dos cosas bien diferentes desde varios puntos de vista, por eso lo separamos para entender mejor qué los ocasiona y cómo ayudar a los más pequeños para que los afecte lo menos posible.

Terrores nocturnos

Un terror nocturno no es un sueño técnicamente hablando sino que es una reacción súbita de miedo que se da en una fase de sueño muy profunda en la cual el cerebro está inactivo, o sea no se sueña.

Los síntomas son: sentarse súbitamente gritando o llorando muy fuerte, estar con los ojos cerrados o abiertos pero sin fijar mirada, o mantenerse acostado pero mostrarse muy asustados. Si no se calma al tomarlo es probable que sea eso lo que ocurre.

Suelen ocurrir entre 2 y 3 horas después que el niño se fue a dormir. No se recomienda tratar de despertarlos porque pueden hacerlo muy confundidos. Si bien es desesperante para los padres lo mejor es acompañarlos para asegurarse que no se lastimen pero esperar que pase y sigan durmiendo solitos (pueden tomarlos en brazos pero no sacarlos del ambiente). Duran desde segundos hasta 10 minutos aproximadamente.

Suceden por:

  • Sobrecansancio, enfermedad, estrés, fatiga
  • Nueva medicación
  • Nuevo entorno de sueño

Se pueden intentar evitar:

  • Reduciendo estrés
  • Tener buena rutina relajante
  • Asegurarse que duerman suficiente en cantidad y calidad de descanso
  • Acostarlos temprano

Si te pasa normalmente sabé que no están solos en esto y que con estas precauciones y con tiempo -también depende del desarrollo del SNC (Sistema Nervioso Central)- lo van a superar.

Pesadillas

Estas ocurren el la parte activa del dormir, o sea cuando estamos soñando. En general en la segunda mitad de la noche (después de la 1-2 am).

Nos damos cuenta que es esto porque el niño (suelen ocurrir a partir de los 2 años) se despierta asustado y nos cuenta qué estaba soñando con detalle. Se calma con nuestra presencia y contención y se vuelve a dormir una vez que se relaja.

Evitá las pantallas antes de acostarlo, especialmente cuando son cosas que los pueden asustar. Hablen sobre qué cosas los preocupan y dan miedo.

CONOCÉ A NUESTRA COLUMNISTA

Luciana Jinchuk

Luciana Jinchuk
Luciana Jinchuk

Consultora de Sueño Infantil por el Family Sleep Institute. Mamá de Eva y Felix. A través de su emprendimiento, Volver a Dormir, ha trabajado con más de mil familias en Latinoamérica.

Podés seguirla en Instagram y ver sus novedades en la página web de Volver a dormir.

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