CON LOS HIJOS
Aunque suelen ocurrir sin razón aparente, expertos indican que una rutina estable y relajante para ir a dormir ayuda a que los niños se sientan tranquilos
Las pesadillas son una experiencia normal y es común que los niños las tengan de vez en cuando.
Se tratan de un subgrupo específico de sueños que se producen en la fase del sueño REM, y se llaman así porque se presentan con una intensa carga emocional negativa como miedo y angustia. Aunque que no sea raro que ocurran, se deben vigilar para descartar su relación con los terrores nocturnos.
De acuerdo con el equipo investigador del Hospital Sant Joan de Deu, los terrores nocturnos son episodios recurrentes de un despertar brusco con terror y que pueden mezclarse con gritos de pánico, además de dilatación de las pupilas, taquicardia, respiración acelerada y sudoración.
De acuerdo con el equipo médico, los terrores nocturnos no tienen lugar en la etapa de sueño REM, y son más frecuentes en la infancia que en la adolescencia, tampoco es posible recordarlos. El trastorno por pesadillas, en cambio, abarca sueños tristes, irritables o angustiosos, largos y que se repiten y podrían tener una relación con alguna situación traumática del niño.
Aunque no se conocen formas para evitar las pesadillas, y la mayoría suele ocurrir sin razón aparente, el equipo médico brinda estas recomendaciones para tener un sueño saludable:
- Todo infante debe tener un horario regular para acostarse y levantarse, todos los días de la semana.
- Crear una rutina estable y relajante para ir a dormir, eso le ayuda a sentirse tranquilo y seguro.
- Tener un espacio acogedor y confortable, con ropa de cama, almohada y colchón confortables, donde se pueda sentir en paz y relajado. Alejado de ruidos y luces. Sin dispositivos electrónicos.
-Evitar historias de miedo antes de dormir.
-Remarcarle que las pesadillas solo son sueños y no están en auténtico peligro.
¿Y si hay pesadillas qué?
- El equipo de Saint Joan recomienda tranquilizar al infante. El adulto debe mostrarse tranquilo y transmitir esa seguridad.
- Explicar lo que pasa para que comprenda que una pesadilla no es real.
Si tiene miedo es importante darle consuelo y no reprochar. El miedo es normal.
- Volver a dormirlo con cariño y consuelo para que concilie un sueño tranquilo.
- La mayoría de niños tiene pesadillas de vez en cuando y no suele ser un tema de preocupación.