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Con menos ventas y más ingresos, la industria del tabaco rediseña su negocio

Presentaron en foro mundial estrategias basadas en dispositivos de reducción de daños.

IQOS. El producto de tabaco calentado de Philip Morris, está presente en 41 mercados.
IQOS. El producto de tabaco calentado de Philip Morris, está presente en 41 mercados.

Konstantinos Farsalinos llega a la entrevista y coloca un cigarrillo electrónico arriba de la mesa. Mientras este cardiólogo e investigador griego se presenta, da un par de pitadas a su dispositivo y dice: «La gente sigue fumando, hablemos de realismo, no de lo ideal». Él, al igual que otros científicos independientes e investigadores de las compañías, insiste en un razonamiento: más allá de lo exitoso de las políticas antitabaco, los fumadores existen —son 1.000 millones según la Organización Mundial de la Salud, cifra que se mantendrá estable al menos hasta 2025— y, por lo tanto, su desafío es que los productos que consuman sean significativamente menos nocivos.

La reducción de daños fue el tema central del Global Forum Nicotine, que reunió en junio en Varsovia a expertos en regulación, tabacaleras y científicos de 60 países. Allí se presentaron alternativas de productos sin combustión que, según varios estudios divulgados, perjudican hasta 95% menos que el cigarrillo tradicional.

Los diversos actores que en el Forum defendieron esos productos —cuya importación y comercialización está prohibida en Uruguay (ver aparte)— argumentaron que están dirigidos a fumadores que no pueden abandonar ese vicio con terapias como chicles, medicación o con su voluntad.

David Levy. Científico y profesor de la Universidad de Georgetawn.
David Levy. Científico y profesor de la Universidad de Georgetown.

En el mercado mundial hay variedad de productos libres de humo, en dos formatos: con y sin tabaco. El primer grupo calienta el tabaco, en vez de quemarlo, mientras que el segundo contiene líquido con nicotina (los más reconocidos son los cigarrillos electrónicos).

David Sweanor, presidente de la Junta Asesora para el Centro de Derecho en la Salud de Canadá, sostuvo que quienes siguen fumando «tienen derecho» a conocer los nuevos productos disponibles.

Incluso, durante su ponencia el científico David Levy, de la Universidad de Georgetown, citó a Uruguay como un país líder en el combate del tabaco y con resultados «impresionantes» en la disminución de fumadores, pero a la vez cuestionó que, con alrededor de 20% de personas que fuman, el país no se «abra» a nuevas alternativas de reducción de daño.

«Si realmente quieren que el consumo de cigarrillos baje, los cigarrillos electrónicos pueden jugar un rol importante. Si le proporcionás a la gente un buen sustituto del cigarrillo, las políticas de control de tabaco, que Argentina y Uruguay han hecho de modo tan exitoso, pueden ser potencialmente más efectivas», opinó al ser consultado por El Empresario.

Transformación

El negocio de las tabacaleras está en franca transformación. El mercado global comercializó durante el año pasado 5,4 billones de cigarrillos y movió US$ 699.434 millones, según datos de Euromonitor. De acuerdo a la misma fuente, si bien cada vez se colocan menos cigarrillos —el volumen bajó 7% en los últimos 10 años—, eso no se ve reflejado en dólares: los ingresos aumentaron cerca de 34% entre 2007 y 2017.

El mercado global comercializó durante 2017 unos 5,4 billones de cigarrillos y movió US$ 699.434 millones, según Euromonitor. Y si bien cada vez se colocan menos cigarrillos —el volumen bajó 7% en los últimos 10 años—, eso no se ve reflejado en dólares: los ingresos aumentaron cerca de 34% entre 2007 y 2017

Desde Canadá, Sweanor sostuvo que había una percepción errónea de que «con el fin de la nicotina se terminaba el trabajo de las tabacaleras».

Lo que cambia es su enfoque: en el rediseño que realizan de su negocio, hay una fuerte apuesta a la investigación y el desarrollo. «Nuestra ambición es convencer a todos los fumadores actuales que tienen la intención de seguir fumando que se cambien a productos sin humo tan pronto como sea posible», sostuvo André Calantzopoulos, director general de Philip Morris International.

Uruguay no revisa prohibición

Uruguay «monitorea constantemente» las investigaciones científicas sobre productos libres de humo —entre ellos el cigarrillo electrónico— pero por ahora la decisión de prohibir su importación y comercialización no está en revisión, dijo a El Empresario Enrique Soto, responsable del Programa Nacional para el Control del Tabaco. En el país el cigarrillo electrónico tiene las mismas limitaciones de uso que el común. Soto sostuvo que Uruguay basa su postura en un informe de la Organización Mundial de la Salud que en 2016 recomendó que los dispositivos electrónicos se regularan hasta que no hubiera más evidencia científica. «Lo que se ha sostenido es que estos productos no son inocuos, tienen sustancias que pueden producir irritación del aparato respiratorio y algunos tienen nicotina, que mantiene la adicción», señaló el jerarca.
En el Global Forum Nicotine compañías y científicos coincidieron en que los gobiernos deberían brindar a sus ciudadanos información clara. «Los cigarrillos electrónicos entran en la categoría de productos libres de humo y existe un creciente consenso científico de que la principal causa del daño por fumar son los químicos dañinos producidos por la combustión. La FDA y la Unión Europea dieron pasos significativos al reconocer la necesidad de que estos productos sean tratados de manera diferente a los cigarrillos e incluir en su política a los nuevos productos sin humo, como complemento de políticas existentes y que diferencia los cigarrillos de los productos menos dañinos», valoró una fuente de Philip Morris International.

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