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Portones cambió su imagen y busca mejorar la experiencia del cliente

Bajo el eslogan "Momentos felices", el shopping apuesta a un acercamiento mayor al visitante

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Puertas. Cambiaron su estructura y añadieron columnas blancas laterales. Foto: Ariel Colmegna.

Nuevo logo y cartelería. El cambio en la imagen corporativa que están apreciando en estos días los visitantes de Portones Shopping se enmarca en un proyecto más ambicioso, que busca posicionar al centro comercial por la experiencia de compra que ofrece.

«Momentos felices» es el eslogan que encabeza esta nueva estrategia. «Tenemos planes de intervenciones en el mall para sorprender a la gente. Un ejemplo de lo que intentamos hacer es Portones Kids, que ofrece un servicio de guardería temporal y genera un momento feliz para la mamá que hace las compras y el niño que se queda jugando», graficó Nelson Barreto, gerente general de Portones Shopping.

Ese nuevo servicio es relevante, ya que un 80% de los visitantes son mujeres. Hasta el momento, «la respuesta del público es buena», si se considera que «un domingo alrededor de 200 o 220 niños visitan los juegos», afirmó Barreto.

En contraste con los augurios de un enlentecimiento de la actividad económica, los números del shopping han tenido un buen desempeño. «Este año fue un poco mejor de lo que se vaticinaba. Terminamos con los mismos niveles de venta del año pasado», dijo el gerente.

«En esta etapa estamos muy jugados al vínculo y a generar un acercamiento mayor con el público, más afectivo, más importante. Queremos que las experiencias en el shopping, de compra y visita, sean realmente satisfactorias», añadió Barreto. En esa línea, adelantó que la semana próxima comenzarán a emitirse una serie de 12 spots publicitarios, realizados por la agencia Cámara TBWA, que se basan en «historias que nos han contado los visitantes o comentarios que dejan en redes sociales».

Nueva imagen

El centro comercial comenzó hace un año a trabajar en un cambio que se apoyará en dos pilares: «Por un lado, algo tangible que se puede ver a través de una nueva imagen corporativa, pero también un desarrollo importante en mejorar la propuesta», explicó Barreto. Para ello, la empresa invirtió «más de US$ 400.000», lo que incluye una nueva estructura de las puertas de ingreso al shopping.

El desarrollo de la nueva identidad de marca fue confiado al estudio del diseñador Nicolás Branca. Se hicieron algunos grupos de discusión para obtener la opinión de los consumidores y también mediciones a la interna. El proceso insumió ocho meses y derivó en un consenso en torno a la nueva imagen de marca, con un cambio en isotipo y gama de colores.

La letra «P» se mantuvo, pero pasó de una versión «muy señorial y rígida» a una nueva «bien desestructurada, con movimiento», resaltó Barreto. «En estos tiempos necesitábamos algo más flexible, más cercano, que pueda ajustarse a lo que queremos transmitir», agregó. Si se gira la «P» en un sentido, se destaca la forma de un corazón, mientras que al hacerlo en el sentido opuesto, se asemeja a una persona con las manos levantadas. «Tratamos de que el isotipo nos permita expresar otras cosas», observó el ejecutivo.

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