Nuevo negocio para el Real Madrid: asientos del estadio Santiago Bernabéu van de la grada al hogar

Tras un proceso de remodelación, el club español creó el proyecto Memorabilia del Real Madrid junto a una empresa de diseño industrial e impresión 3D llamada Nagami

Estadio Santiago Bernabeu
MADRID, SPAIN - OCTOBER 22: General view inside Stadium Santiago Bernabeu during the UEFA Champions League 2025/26 League Phase MD3 match between Real Madrid C.F. and Juventus at Estadio Santiago Bernabeu on October 22, 2025 in Madrid, Spain. (Photo by David S. Bustamante/Real Madrid via Getty Images) vista general de Estadio de Real Madrid, Estadio Santiago Bernabeu
David S. Bustamante

Tras el inicio de la remodelación del Estadio Santiago Bernabéu de Madrid en el año 2019, 80.000 asientos originales quedaron huérfanos de afición de los socios que durante décadas los habían acompañado.

Pero aquellas numerosas piezas de plástico, testigo de tantas emociones y algunos incluso con chicles pegados, fueron retiradas y transformadas en el proyecto de Memorabilia del Real Madrid.

El club blanco le encargó a Nagami, una empresa de diseño e impresión 3D de gran formato con sede en Ávila (a unos 100 kilómetros de la capital española), la misión de darles una segunda vida.

El cofundador de la compañía, el arquitecto Manuel Jiménez, cuenta la historia de este encargo, en gran parte responsable de su expansión: «Seguramente sin los asientos no hubiéramos hecho este crecimiento tan desmesurado».

Según explica el empresario, este proyecto les permitió «crecer y multiplicar» por cuatro su capacidad. En la actualidad cuentan con tres robots dedicados en exclusiva a fabricar las bases de los asientos en una planta a la que internamente llaman la del Real Madrid, ya que la crearon específicamente para su fabricación. El reto era transformar un asiento pensado para la grada en hormigón y convertirlo en una pieza funcional.

«Cuando te llevas el asiento a casa, realmente no lo puedes utilizar. Para utilizarlo necesitas hacerle una peana. Para tenerlo como una pieza de arte, pero también como una silla o un taburete (…) ahí es donde entramos nosotros», señala Jiménez.

«Yo diseñé los asientos y el concepto de diseño lo tenía claro desde el principio, porque era además un objeto que había visto mucho porque pasaba mucho tiempo en el Bernabéu», cuenta Jiménez, que se define hincha del Real Madrid «hasta la muerte».

Detalla que, una vez seleccionados los asientos, los analizaron e hicieron «varios tipos de diseño para que (...) llegase al suelo de una manera escultórica». Hay distintos modelos y colores, que varían en función del tipo de asiento original, como si era plegable o fijo.

487508844_18345225460 (21407183).jpg

Cuestión de logística

El verdadero reto comenzó por identificar cada asiento. Para ello, desarrollaron un sistema con inteligencia artificial (IA) capaz de identificar qué asiento pertenecía a cada socio «para que llegase de nuevo el asiento específico de esta persona y estuviera traqueado (registrado)», explica. De esta manera, al escanear el holograma, el socio puede saber el sector, fila y número de ese asiento en específico.

Para todo el público

En una primera fase, los asientos podían ser adquiridos por socios del Real Madrid y hace poco abrieron una segunda fase abierta a todo el público.

Jiménez no pone reparos si alguien quiere llevarse «40.000 (…) porque quiere hacer una ciudad del Real Madrid; todo se puede hablar», responde con humor.

Los asientos, cuyo precio oscila entre € 275 y € 895 (entre US$_326 y US$ 1.061), pueden comprarse en la página web de Memorabilia del Real Madrid y también visitarse en el showroom de Nagami en Madrid, ubicado en el callejón de Jorge Juan, en pleno barrio de Salamanca (uno de los más exclusivos de la capital española), que le recuerda a sus años trabajando en Londres.

«A nosotros nos gusta mucho el mundo del deporte», cuenta Jiménez, que también ha trabajado con Porsche para hacer unas sillas de diseño, zapatillas con suela reciclada para Adidas o los trofeos o los banquillos de los jugadores de la Hexagon Cup.

«Plastic is fanstastic», resume con diversión Jiménez sobre las posibilidades de este material que usan reciclado en la impresión 3D, gracias «tanto al progreso tecnológico» como a la «aceptación social».

Paula Yue
EFE

¿Encontraste un error?

Reportar

Temas relacionados

EFE

Te puede interesar