SUSTENTABILIDAD

Hermanos en la trinchera del medio ambiente

Gonzalo Muñoz, cofundador de Sistema B, y Juan Carlos Muñoz, ministro de Transportes en Chile, son dos "hijos de la sustentabilidad" que impulsan la nueva gobernanza medioambiental

Gonzalo y Juan Carlos Muñoz. Foto: El Mercurio / GDA
Gonzalo Muñoz (Sistema B) y Juan Carlos Muñoz (ministro de Transportes de Chile). Foto: El Mercurio / GDA

Hora del almuerzo. A la entrevista, primero llega Juan Carlos Muñoz, el flamante ministro de Transportes de Chile. Un paso más atrás (como si se tratara de algún protocolo inexplicable) Gonzalo, su hermano, exchairman de la COP (Conferencias de las Partes, encuentros centrados en el medio ambiente).

En el Palacio, el clima es de relativa solemnidad. Pese a ello, Juan Carlos, el ministro, ordena una pizza vegetariana. «Estoy influido por mi hija vegana, aunque la verdad, sigo comiendo carne», dice.

Gonzalo, su hermano, complementa: «Yo soy flexitariano. A veces vegetariano. A veces no. Ahora también pediré una pizza». «Yo también», digo para no ser menos. Mala idea. En cuanto pruebo el primer bocado, pienso que haberles seguido la corriente a los hermanos M&M fue un error. A la pizza le sobra diseño, incluso arquitectura, pero le falta sabor. Cierto: las comparaciones son odiosas, pero, de un modo u otro, esta conversación se trata justamente de eso. ¿Cómo es que estos dos hermanos, tan exitosos, lograron avanzar, en caminos paralelos, pero parecidos?

Para iniciar la conversación, tiro una pregunta que había pensado en casa. Esta info sirve de base: Gonzalo fue el hombre de confianza del expresidente chileno Sebastián Piñera en la COP. Juan Carlos es uno de los pocos masters seniors en el efebo círculo de ministros del actual mandatario, Gabriel Boric.

-¿Gonzalo es más de derecha y Juan Carlos, más de izquierda?

-Juan Carlos (JC): Siempre me consideré de centroizquierda.

-Gonzalo (G): Yo, en cambio, soy radical de centro y me molesta mucho la lógica lineal que obliga a ponerte en un extremo u otro. Creo que somos multidimensionales. Puedo funcionar muy bien con alguien de derecha o de izquierda.

Juan Carlos (51) estuvo siempre orientado a la academia. Primero, como profesor del Departamento de Ingeniería de Transporte y Logística de la Católica. Luego, como director del Centro de Desarrollo Urbano Sustentable (Cedeus).

Gonzalo (50) tiene un perfil más emprendedor. Creó TriCiclos (que da soluciones en tratamiento de residuos y reciclaje), el proyecto vitivinícola Polkura y la oficina de asesorías de triple impacto Manuia. Fue cofundador de Sistema B y High Level Climate Action Champion para la COP25.

Los Muñoz nacieron en Viña. Años después, se los llevaron a Santiago. En su casa ya en los 80 se reciclaban papeles y cartones. No llegaban cartoneros, sino recicladores de base. La explicación está en la familia. Juan Carlos padre fue uno de los fundadores de Contigo, el primer banco de microcrédito de Chile. Un laico, católico, ligado a Schoenstatt. Ximena Abogabir, la madre, es una empresaria y activista ambiental, fundadora junto a Sara Larraín y Adriana Hoffmann de la Fundación Casa de la Paz.

«De niños estuvimos muy expuestos a todos esos temas. Y nos sirvió para ser más conscientes de nuestro entorno. El Craighouse era un colegio bien duro. Y había que estar bien parado para que el mundo no fuera agresivo contigo. No era un lugar fácil para débiles», cuenta Juan Carlos.

Gonzalo Muñoz (Sistema B) y Juan Carlos Muñoz (ministro de Transportes de Chile). Foto: El Mercurio / GDA
Gonzalo Muñoz (Sistema B) y Juan Carlos Muñoz (ministro de Transportes de Chile). Foto: El Mercurio / GDA

-Los Muñoz ¿eran los «progres» del colegio Craighouse?

-G: Creo que teníamos una visión política un poco más amplia. Estamos hablando de la época del plebiscito. Un momento muy politizado y las tensiones se hacían explícitas.

-JC: En nuestra casa había una mirada del régimen mucho más crítica de la que tenía cualquiera de nuestros compañeros. Regularmente nos llegaban los cassettes de Teleanálisis que mostraban lo que no veías en televisión.

Cuando tenían 11 y 10 años sus padres se separaron. Tiempo después, su madre se emparejó con Sergio Vergara Larraín, quien fuera subsecretario en el gobierno de Eduardo Frei (1994-2000).

-Abogabir militó en dos mundos: creó la agencia de publicidad Porta y sentó las bases del ambientalismo chileno. ¿Cómo los conjugó?

-JC: En los años 80 Porta fue una agencia que lideró la creatividad. En un momento tuvieron que hacer el comercial de una marca de jugos en polvo que ganó muchos premios. Eso la marcó. Recuerdo que, en un momento, dijo: «dedico toda mi creatividad a generar ciertos mensajes y, sin embargo, soy consciente de que prefiero que mis hijos no consuman jugos en polvo. Lo que hago no es coherente con el tipo de sociedad que quiero construir». Luego, renunció.

-Ustedes han debatido sobre el problema medioambiental... ¿Lo soluciona la propuesta constitucional?

-JC: Me parece muy atractivo que la Constitución se haga cargo de esa problemática que es una de las principales crisis que enfrentamos. Creo que la Constitución recogió el problema de buena manera.

-G: No tengo ninguna duda de que Chile necesita una Constitución que incorpore la crisis climática y la biodiversidad y nos comprometamos con el bienestar de los ecosistemas. Ahora, en cuanto a las soluciones, hay temas que me preocupan porque limitan. Por ejemplo, cuando se habla de los derechos de todos los seres vivientes, no sé cómo vamos a acabar con las plagas. Tampoco queda claro lo de la participación ciudadana. Ni eso de limitar ciertos bienes y servicios que vamos a necesitar, incluso para solucionar la crisis climática.

Una meta es que en 2040 todos los vehículos nuevos sean eléctricos"

Gonzalo Muñoz (Sistema B) y Juan Carlos Muñoz (ministro de Transportes de Chile). Foto: El Mercurio / GDA
Juan Carlos Muñoz Ministro de Transportes y Telecomunicaciones de Chile

-¿Metas en el ministerio?

-JC: Una de ellas es que, al 2035, todos los buses sean eléctricos. Y que, al 2040, todos los vehículos nuevos sean eléctricos. También construir 2.000 kilómetros más de ciclovías. Actualmente hay 2.000, el aumento sería tremendo.

-En este mundo pospandemia, ¿no será mejor crear el Ministerio de No Transporte que incentive a la gente a quedarse en casa?

-JC: (Ríen ambos.) Es curioso porque, en el fondo, cuando no me transporto me telecomunico. Y esa es una buena justificación de por qué Transportes y Telecomunicaciones están en una misma cartera. Se trata de que la gente pueda conectarse, que es una de las razones por las que vivimos.

-G: Producto de la pandemia, hubo cambios de paradigma y espero que muchos se queden. No solo en cómo transportarnos, sino en cómo habitar territorios que sean más sostenibles. Ahí está, por ejemplo, la expectativa de lo que se llama las «ciudades de 15 minutos», donde todo no queda a más de 15 minutos de distancia. Que la ciudad sea amigable para niños de 8 años y adultos de 80. En definitiva, un entorno más cariñoso para todos.

Preguntas para el ministro

Gonzalo Muñoz (Sistema B) y Juan Carlos Muñoz (ministro de Transportes de Chile). Foto: El Mercurio / GDA
Gonzalo Muñoz (Sistema B) y Juan Carlos Muñoz (ministro de Transportes de Chile). Foto: El Mercurio / GDA

-Ardió Twitter cuando se supo que usted, ministro, la persona con mayor patrimonio en el gabinete, tenía acciones en una compañía de combustibles fósiles.

-JC: Como familia participamos en una sociedad en la que yo no tengo ningún control y Gonzalo tampoco. Dentro de los distintos ámbitos en los que se invirtió hay una pequeña parte que, efectivamente, es de combustibles fósiles. Con los recursos que sí disponemos, hemos tratado de invertir en iniciativas que tengan que ver con la sustentabilidad. Inversiones que sean consistentes con el mundo que queremos ver.

-¿Qué es eso del «Doble cero» (cero precio, cero emisiones) que desarrollará en forma experimental el ministerio? Suena a...

-JC: ¿Bilz y Pap? (N. de R.: una idea irreal o de fantasía).

-Suena a que no ocurrirá.

-JC: Todo comenzó con una columna que coescribimos con Lorenzo Cerda y que parte con una pregunta: ¿Qué pasaría con el transporte público (considerando la alta evasión que hay en Santiago) si eliminas el cobro y dejas de contaminar? Se trata de evaluar la idea, porque tiene un alto costo. Por lo mismo, el piloto no lo haremos en Santiago. La idea es saber: ¿cuánto se ahorraría en congestión?, ¿serían más rápidos?, ¿dejaría la gente el auto?

-¿Hay algo así en el mundo?

-JC: En varias ciudades, como Tallin, la capital de Estonia. Ahí el transporte público es gratuito y hay estudios que indican que tiene impactos positivos que se podrían explorar.

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