Hace más de 10 años, The Chemist Look salió a un mercado «dominado por los grandes», recordó su directora, Florencia Jinchuk. Las marcas internacionales de cosmética lideraban el sector que hoy tiene más firmas locales.
Hoy la empresa tiene cerca de 20 productos, y un equipo interno de investigación y desarrollo (I+D) que trabaja con tres laboratorios: uno en Uruguay y dos en Argentina. Su foco es comprender el funcionamiento de la piel y crear productos que lo acompañen. Vende a través de la web, en centros de estética y farmacias a nivel local, también en Argentina y exporta a Chile. Para este año lanzará más de seis productos y ve su mercado más allá de fronteras, indicó Jinchuk.
La marca uruguaya aká combina dermocosmética con una dimensión sensorial y un ritual del autocuidado, dijo Felipe Sena, su cofundador, quién explicó que la firma nació en 2023 con una visión regional: «Latinoamerica es uno de los principales motores de crecimiento global en belleza», indicó.
El corazón de sus fórmulas es la yerba mate, ingrediente con alto poder antioxidante, reconocido por su concentración de polifenoles bioactivos, que se combina con activos como el ácido hialurónico 4D, vitamina C, niacinamida y cafeína. El desarrollo se hace localmente bajo la dirección de la doctora Anellia Kutscher, médica dermatóloga especializada en cosmetología médica. Su portafolio está compuesto por un limpiador facial hidratante, un sérum iluminador, una crema facial hidratante y un contorno de ojos. La rutina completa se ofrece en formato «bundle» (o pack) a US$ 99. Para este año el plan es lanzar cinco nuevos productos de suncare, suplementación y maquillaje híbrido, informó Sena.
Apuesta a emprender
La llegada al público es uno de los elementos más importantes en un escenario en el que lo digital es fundamental para vender. Por ello, aká cuenta con un laboratorio físico y otro digital en Montevideo donde se crean contenidos para interactuar con sus clientes.
Alma Cosmética también entendió esto. Mejorar su comunicación en redes sociales impulsó sus ventas, llegando a US$ 1,5 millones a cuatro años de su apertura. La grifa tiene una producción 100% uruguaya, aunque su I+D se desarrolla en España, donde una de sus fundadoras, Alfonsina Laca, investiga tendencias en activos para nuevos productos. Algunos no están en Uruguay e importarlos suele ser desafiante, comentó la cofundadora Lucrecia Claveri, por los mínimos de compra exigidos. Claveri también confesó que emprender en este rurbo suele conllevar retos, sobre todo a nivel burocrático, como las habilitaciones del Ministerio de Salud Pública (MSP), con un costo de US$ 1.500 por producto y «llevan bastante tiempo de espera», dijo.
Según la emprendedora, esto hace que lanzar productos sea «una apuesta muy grande», pero el impulso por el cuidado personal hace que el negocio sea interesante. Alma ofrece un sérum antioxidante, otro exfoliante, una crema hidratante, un limpiador y un aceite multifunción, y ya trabaja para su próximo lanzamiento: un protector solar.
El poder de lo natural
En cosmética, las propiedades de ingredientes naturales muchas veces son destacadas. Levid es ejemplo de ello: es la primera marca de enocosmética del país con una línea de siete productos derivados del orujo de uva.
Betiana Otaiza Rodríguez y Victoria Viroga Bracco, sus creadoras, investigan en Uruguay y producen en el laboratorio Dermagroup.
Actualmente vende en Haven en Punta Carretas y en la bodega Bracco Bosca. Su propuesta incluye una mascarilla de polvo de orujo y arcilla; un contorno de ojos con aceite de semilla de uva, extracto de orujo y vitamina E; un sérum facial; una crema hidratante con manteca de carité y aloe vera; una crema corporal; y la línea Resveraluxe (sérum y crema facial).
El siguiente paso para Levid es la investigación en nutricosmética para elaborar productos como suplementos, informó Viroga.
En 2011 el emprendimiento familiar Olivares Salteños tuvo su primera cosecha y en 2013, Mariana Oroño, integrante de la familia que estudiaba fitocosmética, decidió aprovechar los beneficios del aceite de oliva (antioxidante natural, con polifenoles y vitamina E que ayudan a proteger la piel contra el envejecimiento y el daño oxidativo; hidratante; ingrediente nutritivo con propiedades regeneradoras y suaviantes) y crear cosméticos con la marca Dermoliva.
El desarrollo de las fórmulas y la producción son uruguayas y se realizan en un laboratorio especializado en cosmética, contó la responsable de la marca y química farmacéutica. Sus productos se venden en Ruta 3 km 498 (donde están los olivares), en su web y en Farmacia Pigalle.
Otra firma que nació del sueño de desarrollar una cosmética natural es Kentta. Creada en 2018 por Natalia Kirchmeier y Jonathan Bacci, busca revalorizar las propiedades del agua termal y plantas como romero o caléndula.
Kirchmeier es química, especializada en cosmética y Bacci trabajador en el sector forestal, y crean sus productos para «ayudar a la gente, llevando las propiedades de nuestra naturaleza. El agua termal tiene propiedades regenerativas y cicatrizantes», contó la cofundadora. Para crear Kentta hicieron pruebas con aguas termales gracias al apoyo de la Intendencia de Paysandú. Luego comenzaron a formular con plantas, consiguieron las habilitaciones del MSP. Hoy preparan la materia prima en su chacra y producen en un laboratorio en Montevideo.
La marca (cuyo nombre significa «campo» en Finlandés) cuenta con un gel de limpieza, un tónico, una crema regenerativa y un spray termal; y próximamente sumarán un sérum facial. La línea de productos que ya se encuentra en el mercado está desarrollada solo con agua del centro termal de Almirón, mientras que ya se hicieron pruebas para lanzar otros desarrollos con agua del centro termal de Guaviyú.
Sus cosméticos se venden en Farmashop, en Tienda Farma, de Tienda Inglesa, y en Pigalle, además de algunos hoteles.
«Emprender en este rubro no ha sido fácil, implicó varios retos y aprendizajes, desde encontrar un laboratorio en Uruguay que compartiera mi visión, hasta los envases, activos y fórmulas para lograr un producto natural de alta calidad, vegano, cruelty free, libre de fragancias, alcohol y colorantes. Buscamos potenciar productos locales y diferenciados en un mercado con competencia internacional»
«Uruguay siempre tiene el desafío de ser un mercado pequeño, con poca escala. Al mismo tiempo, tiene beneficios: es un país que te permite experimentar con menos riesgo, es excelente. También es un país muy caro para producir, y eso es una desventaja. A nivel de competencia, creo que los retos siempre son buenos, porque es la única manera de empujarte a hacer las cosas mejor».
«La gran dificultad de las marcas independientes en Uruguay es el acceso a las materias primas. Hoy nuestra decisión es seguir produciendo en el país y para eso es importante tener laboratorios aliados. Para mejorar (la producción) sería importante que el MSP contara con una ventanilla única para emprendedores, no solo por el tiempo sino también por la asesoría necesaria».
«La industria de la cosmética es tan grande que siempre es bueno encontrar socios. Al ser tan grande y estar tan a la vanguardia, sin duda que necesitas un equipo grande, y estamos construyendo y buscando un equipo más grande para poder crecer. Le tenemos mucha fe al emprendimiento y sentimos que venimos creciendo paso a paso»
«Siempre está ese desafío de que (los clientes) elijan algo nacional. Creo que es por esa idea que hay de que lo de afuera es mejor, pero es por desconocimiento de cómo se investiga y se produce acá, no por una intención de no consumir local. Cuando la gente se entera de la marca y la conoce, luego se re anima a usarla, y los productos son muy bien aceptados cuando se prueban».
«Emprender en belleza en Uruguay es desafiante y estimulante. Si bien es un mercado pequeño, funciona como espacio ideal de testeo y validación antes de expansión regional. Además, la limitación de recursos obliga a pensar mejor, optimizar y crear con inteligencia estratégica. Combinar criterio, creatividad y cercanía con el consumidor hace una sólida base para crear marcas con identidad real».
-
Dejó la banca para emprender, venció el "síndrome del impostor" y hoy su marca cosmética factura US$ 1,5 millones
Emprendimientos uruguayos de cosmética toman impulso en el mercado
La cosmética uruguaya The Chemist Look llegó a Chile y apronta expansión
Dos uruguayas crean Levid, la primera marca enocosmética hecha con orujo de uva