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Uruguayos por el mundo

Es uruguayo, lideró grandes proyectos en Bombardier y dejó todo para emprender en energía solar

Andrés Friedman se radicó en Canadá y creó Solfium en 2021; este año la startup captó una inversión de US$ 3,1 millones

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Andres Friedman, CEO de Solfium.jpg
Friedman vive en Canadá desde 1998. Luego de una destacada carrera en Bombardier se lanzó como emprendedor.

Hacer una exitosa carrera en una empresa de la talla de Bombardier, el fabricante canadiense de aviones, no es fácil. Pero lograrlo y dejar todo por emprender, tampoco.

Esa es la historia del uruguayo Andrés Friedman (44 años) radicado en Canadá desde 1998, quien logró estar en puestos relevantes de la compañía de aeronaves, pero en 2021 decidió dejar la comodidad y seguridad del mundo corporativo para pasarse al emprendedurismo con su startup, Solfium. Su meta es impulsar la energía solar en Latinoamérica. Con oficinas en Canadá, el proyecto comenzó en México en 2021. Ese año facturó US$ 100.000, en 2022 pasó a US$ 1,6 millones y estima cerrar 2023 en US$ 10 millones.

Despegar en Canadá

Friedman vivió en Montevideo y, según contó desde Canadá, no tenía pensado emigrar. Hijo de Jorge y Mara Friedman, siempre pensó que su carrera se desplegaría en la empresa familiar, Jorge Friedman y Asociados, una consultora de RR.HH. «Trabajaba con mi padre desde chico. El plan de vida estaba como predefinido», explicó. Mientras terminaba secundaria inició la carrera de Analista de Marketing en Universidad ORT y le comenzó a «picar el ‘bichito’ de salir del país».

Procuró una pasantía en el instituto Ceres, y al buscar el teléfono del centro en la guía, se encontró al lado el número del Centro de Estudios Uruguay-Canadá y se enteró de la beca de estudio en ese país. No tenía lo tenía en su radar pero se presentó y fue seleccionado para estudiar economía y administración de empresas en McGill University, en Montreal.

Partió en 1998 solo, con dos valijas y una lista de albergues para llamar en busca de alojamiento. Fue tan caótica su llegada que la primera noche durmió en el techo de un refugio, recordó. Su plan era volver a Uruguay pero al graduarse, en 2003, se quedó en Canadá debido a la crisis económica que se vivía en la región.

Y no se fue más. Primero trabajó en la universidad hasta que en 2003 aplicó a un programa de General Electric. «Entré como analista en crédito de riesgo y fue interesante porque mi padre había sido gerente en General Electric Uruguay», reveló. Ahí estuvo casi dos años hasta que apareció una oportunidad en Bombardier. «No cumplía ningún requisito para el cargo, (pero) me contrataron y me quedé 17 años. Ahí me di cuenta que finanzas no era lo mío, me gustaba más el contacto con la gente, colaborar con proyectos, trabajar en equipo. Me contrató un exprofesor para un armar el plan de negocios de un nuevo producto, pero luego de unos años decidieron pausarlo y me ofrecieron liderar la estrategia para mercados emergentes».

Presentación. El Bombardier CSeries formó parte de la conferencia de prensa realizada en octubre en la que se anunció la alianza entre Airbus y Bombardier.
FILE PHOTO: A Bombardier CSeries aircraft is pictured during a news conference to announce a partnership between Airbus and Bombardier on the C Series aircraft programme, in Colomiers near Toulouse, France, October 17, 2017. REUTERS/Regis Duvignau/File Photo BOMBARDIER-AIRBUS/CSERIES
Regis Duvignau/REUTERS

Ese fue el inició su vertiginosa carrera en la compañía. «Al inicio, el foco era China pero México comienza a crecer y en 2012 me dieron la gerencia de la fábrica (de Bombardier) en ese país. Ahí estuve dos años y luego pasé a la planta de jets privados en Canadá como director del programa de desarrollo del avión privado más importante de la empresa. Estuve hasta 2017 y me pidieron liderar el lanzamiento de un avión con Rolls-Royce. Me mudé a Berlín y trabajaba la mitad del tiempo en Reino Unido», relató.

Faceta emprendedora

Pero en 2019 comenzó a sentir que había cumplido un ciclo y que los últimos años habían sido muy exigentes en materia de equilibrio vida-trabajo. Se tomó licencia de seis meses por estrés y comenzó a pensar qué hacer. Y como en Londres asesoró startups le picó «otro bichito»: el emprendedor. Buscando hacer algo con impacto recordó un proyecto de paneles solares que le había comentado Juan Osuna, un amigo que conoció en México. «En diciembre de 2019 me reuní con él y al volver a Montreal armé el plan de negocio. En junio 2020 renuncié a Bombardier y juntos creamos Solfium», comentó.

El proyecto atrajo como primer inversor a Michael McAdoo, exvicepresidente de Bombardier, jefe de Richard Florizone, quien contrató a Friedman en Bombardier. En el consejo asesor de Solfium hoy están Françoise Lavertu, exdirectora de Tesla para México y suroeste de EE.UU., Dan Park, exdirector general de Uber Eats Canadá y Catherine McKenna, exministra de Medioambiente de Canadá. Además, este año cerró una ronda de inversión por US$ 3,1 millones para su expansión en Latinoamérica. Colombia, Brasil y Chile son sus próximos mercados.

Me siento muy a gusto emprendiendo. Siento que los roles que más disfruté fue cuando tuve la oportunidad de empezar algo de cero

La startup, que suma mucha tecnología, ayuda a grandes compañías a descarbonizarse con paneles solares, pero también a usuarios finales a través de empresas como Santander. Entre sus clientes más importantes figuran ABB, Michelin, Santander, MABE (electrodomésticos), Grupo México, el Gobierno del Estado de Querétaro y el del Estado de Puebla.

«Me siento muy a gusto emprendiendo. Siento que los roles que más disfruté fue cuando tuve la oportunidad de empezar algo de cero», cerró.

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