TENDENCIAS
El confinamiento trajo más actividades en línea y eso se vio reflejado en el modo de reclutar personal de las empresas; los videos de los candidatos ganan terreno frente a las evaluaciones cara a cara

Gran parte de nuestra vida laboral ha sido online durante la pandemia: reuniones de grupo, charlas con los jefes y entrevistas para un nuevo trabajo. Esta coyuntura también ha llevado a las empresas a realizar «entrevistas» sin un entrevistador: se pide a quienes solicitan empleo que graben respuestas en un video para esclarecer preguntas sobre su experiencia, habilidades y cualidades personales, en vez de hablar por teléfono con un reclutador.
Las preguntas de casos que plantean un problema comercial e implicaban una conversación de 30 minutos con un gerente de contratación, ahora pueden requerir únicamente respuestas escritas. Las pruebas online bajo forma de juegos tienen como objetivo medir los rasgos cognitivos y personales de los candidatos.
Las entrevistas virtuales evitan los sesgos y prejuicios de quien lleva el proceso de selección, dicen los promotores de este tipo de herramientas
Los nuevos sistemas se usan con más frecuencia para empleos por horas de alta rotación, como personal de comida rápida o de almacén, o representante telefónico, dijo Madeline Laurano, fundadora de Aptitude Research, firma que estudia las prácticas de contratación empresarial. Aunque esta modalidad está empezando a implementarse con más asiduidad en trabajos profesionales, sobre todo en finanzas, consultoría, tecnología y salud.
Nueva normalidad
Los reclutadores que usan estos sistemas ya no tienen que dedicar gran parte de sus días a programar entrevistas porque el software se encarga de hacerlo. La compañía puede evaluar a más solicitantes revisando mayor número de videos, respuestas escritas y resultados de juegos, menos obstaculizados por las restricciones de horario de los entrevistadores.
El sesgo de contratación también se puede reducir con esta moderna tecnología, ya que a cada solicitante se le hacen las mismas preguntas de igual manera, hecho que facilita la comparación objetiva de resultados. Nicky Hancock, director de Alexander Mann Solutions, que ayuda a instituciones financieras del mundo a hacer contrataciones, opinó que grabar las respuestas de los candidatos a una serie de preguntas estándar era más justo.
«Las entrevistas cara a cara realmente no funcionan tan bien porque hay prejuicios inconscientes y algunas personas pueden no saber cómo hacer bien una entrevista», agregó.
Algunos de los nuevos sistemas pueden contactar referencias laborales, responder preguntas sobre beneficios usando chatbots y enviar módulos de capacitación a empleados recién contratados. Algunos ofrecen consejos sobre entrevistas a los candidatos antes de que inicien el proceso, señaló Laurano.
A su vez, los candidatos pueden completar las entrevistas cuando deseen y no depender del horario del reclutador.
La firma HireVue fabrica herramientas de entrevistas online y el 60% de las casi 5 millones que se llevaron a cabo durante 2020 con su software de grabación de video se hicieron luego del horario laboral, según Kevin Parker, presidente de HireVue. El otro 40% se grabaron los domingos. Esta alternativa, además, da la oportunidad de un nuevo intento si la persona no queda conforme con la respuesta; basta con filmar otro video.
El equipo de Hancock utiliza entrevistas y evaluaciones grabadas para candidatos profesionales de carrera temprana y por horas pero planea expandirlo y aplicarlo para puestos de especialidad y mayor nivel.
Carrera de obstáculos

También hay desafíos. Es posible que el reclutador no vea todo el video de un candidato que comienza de manera inestable pero se recupera y termina bien. A su vez, todavía ocurren problemas técnicos. También puede ser más difícil para el aspirante saber a quién contactar para verificar el estado de su solicitud.
Sofía Tobón, una estudiante de tercer año universitario, solicitó 15 pasantías bancarias este año y en la mayoría le pidieron que hiciera una entrevista grabada, que se evaluó luego para determinar si pasaría a la siguiente ronda de encuentros en persona. «Se siente extraño», dijo sobre la falta de retroalimentación.
El mano a mano, agregó, permite recibir pistas sobre cómo van las cosas. Aun así, mientras más grabaciones hacía, más cómoda se sentía.
A la naturaleza impersonal se sumó el estrés. En algunos casos, al enviar una solicitud se obtenía una invitación automática para grabar una entrevista.
«Con tantas personas calificadas que se postulan a veces me pregunto, ¿se verá esto? ¿O me eliminarán antes de que lo vean?», expresó Tobón.
Según Laurano, de Aptitude Research, es importante que las empresas reduzcan el estrés de los postulantes mediante una comunicación clara de lo que se espera de ellos, así como un trato personalizado. Y, en lo posible, se debe transmitir algo sobre la cultura de la compañía.
La pandemia aceleró el uso de esta tecnología. En febrero, Laurano descubrió que el 58% de las empresas que encuestó estaban utilizando o considerando aplicar sistemas de contratación digital. Ahora, el 77% están usando o evalúan implementar el software de entrevistas. Muchos de los otros «es probable que simplemente no estén contratando», cerró.
Otras formas de evaluar online
La empresa Pymetrics ofrece juegos online cuyo objetivo es medir aptitudes cognitivas, sociales y emocionales del candidato. Los resultados se comparan con los de los mejores empleados de la compañía en el rol que solicita el postulante. Los ejercicios reducen el sesgo en la contratación porque evalúan cualidades personales que los solicitantes poseen aun sin asistir a universidades de élite o sin encajar en una imagen preconcebida de un «buen» candidato, explicó Frida Polli, cofundadora de Pymetrics.
En un juego se pide a los candidatos que inflen globos, son recompensados con dinero ficticio y acumulan recompensas a medida que avanzan. Pueden detenerse cuando deseen y quedarse con el dinero, pero si explota el globo, pierden todo. El ejercicio da información sobre cómo aprenden los candidatos, sus apetitos de riesgo y recompensa.