Crear lo imposible: Vineet Nayar

Nayar cuenta su historia de éxito en el libro Employees first, customers second. Foto: Google Images.

Tomó las riendas de HCL, una antigua empresa de tecnología india que había hecho historia en su época, y la convirtió en un gigante global en base al talento de sus empleados; ahora está embarcado en un nuevo y ambicioso desafío.

Las grandes compañías globales suelen tener dos líderes determinantes: el fundador y visionario, cuyo espíritu emprendedor la pone en pie y logra que se diferencie y se imponga, y el líder ejecutivo que en algún momento la convierte en una empresa definitivamente victoriosa.

En el caso de HCL, el visionario se llamó Shiv Nadar. Apasionado especialista en tecnología de la información (IT), lanzó en 1976 su startup. En 1978, por la misma época que Apple y tres años antes de que IBM sacara su PC, desarrolló la primera microcomputadora (microprocesador, memoria y capacidad de input/output) nativa, lo que dio nacimiento a la industria india de la computación. En 1988, con tres años de adelanto respecto de Sun y HP, desarrolló un preciso multiprocesador UNIX.

Para devolverle a la sociedad lo que ésta le había posibilitado, Nadar contribuyó silenciosamente a numerosas causas sociales a través de la fundación que lleva su nombre. La fundación creó, entre otras cosas, la prestigiosa Escuela de Ingeniería de Chennai.

Por su contribución al crecimiento del comercio y la industria de la India y su profundo compromiso con el bien público, Shiv Nadar recibió en 2008 el Padma Bhushan Award, el tercer honor civil más alto concedido por el presidente de su país. Al año siguiente, Forbes lo incluyó entre los «héroes de la filantropía» de la región de Asia Pacífico.

Su organización ofrece hoy productos de ingeniería, aplicaciones en paquetes y a medida, BPO, servicios de infraestructura de IT, hardware, integración de sistemas, y distribución de productos de tecnología de la información y las comunicaciones para múltiples industrias. Si bien entró hace poco en el espacio de los servicios de software, HCL Technologies ya está entre las mayores de la India.

Sin embargo, gran parte del éxito actual de la corporación se debe al papel desempeñado entre 2007 y comienzos de 2013 por un gran líder ejecutivo e inspirador: Vineet Nayar.

De buena a grandiosa.

Presidente de la compañía desde 2005, y CEO entre 2007 y enero de 2013, Nayar le imprimió a la organización un crecimiento explosivo. Los ingresos y la capitalización de mercado se sextuplicaron, y la empresa fue distinguida como el lugar de trabajo más democrático del mundo, el más innovador en recursos humanos y el mejor empleador (en Asia e Inglaterra).

«Si piensas dentro de los límites de la razón, no puedes crear lo imposible», advierte Vineet Nayar, quien estableció en HCL Technologies un sistema de valores de avanzada y una original estrategia, expresada como «los empleados primero, los clientes después».

Este traslado de poder y de responsabilidad a los empleados se traduce en lo que Nayar denominó «ideapreneurship». Se trata de «una cultura innovadora única, en la que la gente tiene la oportunidad de idear, y las ideas de cada día establecen un nuevo paradigma de negocios», explica. «Es una usina de innovación sostenida y autoinspirada, que hace que HCL avance».

Cuando accedió a la presidencia, HCL atravesaba una crisis generalizada: en ganancias, en productividad y en la motivación de su gente. La raíz del problema, recuerda hoy, era un estancamiento en las glorias del pasado, que les impedía obtener una imagen clara del presente y una proyección adecuada del futuro. Entonces decidió aplicar una teoría surgida del proceso de ensayo y error aprendido durante su primera experiencia como CEO de una empresa de comunicación y redes, ComNet, fundada por él en 1993 y en la cual se incubó el sistema moderno de gestión remota de la infraestructura. «Allí pude experimentar un montón de ideas, porque un emprendimiento es el mejor lugar para cometer errores», dice.

Fue el origen de su célebre estrategia, que describió en el libro Employees First, Customers Second: Turning Conventional Management Upside Down (Harvard Business Review Press, 2010), publicado al año siguiente en español. Allí parte de la premisa de delegar poder en los empleados y darles la propiedad del conocimiento: convertirlos en el valor agregado de la empresa.

Lo primero que hizo Nayar como líder de HCL fue ganarse la confianza del numeroso y desmotivado personal. Para ello aplicó una transparencia absoluta. «Si estás de un lado del vidrio y yo del otro, no hay ninguna razón para desconfiar, porque ves todo lo que estoy haciendo».

Desde entonces jugó el papel de líder inspirador, como sus admirados Mahatma Gandhi y Martin Luther King. «Cuando no se sabe adónde ir, solo hace falta que alguien dé un paso al frente y diga: confíen en mí».

Bajo el liderazgo de Nayar, la empresa retomó el camino del éxito. Si en 2005 facturaba US$ 700 millones, en 2013 había alcanzado los US$ 4.700 millones y era una de las más importantes compañías globales de tecnología. Este cambio radical le confirió a HCL el honor de ser reconocida por los especialistas como la organización con el modelo de gerencia más avanzado.

Nayar ya no ocupa una posición ejecutiva en HCL Technologies, pues decidió volcar sus esfuerzos a la Fundación Sampark, que estableció pensando en los niños y en el futuro de su país.

Un cambio a gran escala.

Pese a «haber sido bendecido con mucho dinero», Nayar nunca tuvo la intención de ser meramente un filántropo. Para él, lo que importaba era transformar la realidad. «Un cortador de diamantes no se emociona por la pieza terminada, sino por el diamante en bruto. A mí me emocionan las imperfecciones porque puedo mejorarlas, y la India es el lugar ideal para hacer que esto suceda», asegura.

Nayar quería impulsar un cambio a gran escala y pensó en los más de 100 millones de niños que cursan la escuela en India. «Generando una transformación en su educación, podíamos causar un impacto mucho mayor que el de HCL», indica. Guiado por esa convicción fue que comenzó con Anupama, su esposa, el proyecto al que le dedicará la próxima década: la Fundación Sampark, que destina US$ 25 millones a la innovación frugal, que es la que se enfoca en el desarrollo de productos o servicios sólidos, de bajo costo y sencillos de aplicar.

Nayar trabaja con gobiernos regionales, poblados y escuelas para generar y desarrollar ideas frugales que se traduzcan en proyectos. «Indios primero» es la traducción a gran escala de la filosofía «empleados primero». El interés primordial es que los niños en edad escolar se sientan motivados para aprender. «Se emocionan al ir a clase, y esto resulta contagioso», afirma. «Ellos toman las riendas del proceso educativo, son responsables del cambio que se produce en sus vidas».

Cree que este proceso puede ser el método adecuado para impulsar un cambio sustentable de largo aliento en los países con grandes necesidades. «Las nuevas generaciones aspiran a que sus países sean productores y exportadores de bienes, servicios e ideas. Esto genera competitividad en áreas como el comercio electrónico y la salud, por ejemplo, y redefine el escenario de las economías emergentes». Agrega que todo esto depende más de los ciudadanos que de los dirigentes, pues «cuando las personas sean conscientes de su frustración y deseo de cambio, empezarán a priorizar y demandar este cambio, y en ese momento surgirán los líderes», concluye.

El poder de un líder.

Vineet Nayar nació en 1962 en Pantnagar, en el estado indio de Uttarakhand. Se formó como ingeniero mecánico y más tarde obtuvo un MBA. Ingresó en HCL en 1985. Ocho años después fundó Comnet, una empresa llamada a liderar el negocio de la gestión tecnológica. Sus brillantes antecedentes, dentro y fuera de HCL, hicieron que en 2005 se lo designara presidente del directorio y, a partir de 2007, CEO de la organización. Durante su gestión, la compañía sextuplicó los ingresos y la capitalización de mercado, y fue distinguida por su relación con los empleados. Nayar cuenta esta historia de éxito en el libro Employees first, customers second.

Con su esposa Anupama estableció en 2004 la organización sin fines de lucro Sampark, que intenta transformar las vidas de niños, jóvenes y adultos a través de la educación, el emprendimiento social y el apoyo financiero. En 2013 dejó su rol activo en HCL para quedar como consejero senior, y dedicar la mayor parte de su tiempo a la fundación. (WOBI)

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