El crecimiento de Paraguay: causas y sostenibilidad

La economía guaraní ha mostrado dinamismo, en base a buenas políticas macro y alta inversión

Reunión de Santiago Peña con Guillermo Scheck
Santiago Peña, presidente de Paraguay.
Foto: Estefanía Leal/archivo El País

En los últimos años, la economía de Paraguay ha mostrado el mayor dinamismo de la región, siendo uno de los países con mayor crecimiento de América latina. En esta nota nos proponemos caracterizar brevemente este proceso de expansión, identificando sus causas más evidentes y las perspectivas. A continuación se realizarán comparaciones de indicadores entre los países de la región, que se presentan a modo de referencia pero que no constituyen un análisis detallado de las diferencias y sus causas últimas, que exceden el propósito de esta nota.

Actividad

Paraguay mostró tasas de incremento del PIB elevadas para la región en los últimos años. El mayor crecimiento de la actividad económica se comenzó a observar en 2023, cuando el PIB aumentó 5,3%, seguido por un 4,7% en 2024. Para 2025 la economía guaraní habría mostrado un crecimiento en torno de 5% y, para este año y el próximo, se esperan incrementos cercanos a 4%. Así, Paraguay acumularía una expansión en torno de 25% en el quinquenio. Este resultado contrasta con el resto de los países de la zona. Brasil mostraría un incremento de su PIB de 13% en el mismo período, al tiempo que los demás países evidenciarían crecimientos aún menores: Chile 10,5%, Uruguay 10% y Argentina 7,5%.

.

Macro

Paraguay está recogiendo las ventajas de contar con estabilidad macroeconómica, bajas tasas impositivas y costos de producción reducidos, que han propiciado altas tasas de inversión. La estabilidad macroeconómica se explica a partir de una política fiscal conservadora, con deuda pública en torno al 40% del PIB, de las menores de la región. El déficit fiscal se ubica en torno de 2% y con tendencia decreciente, apuntalado por la nueva regla fiscal, un registro bastante favorable en el contexto regional.

.

La inflación se ha mantenido controlada, entre 3%-4% anual, y el Banco Central ha ganado credibilidad en el manejo de la política monetaria. Estas condiciones macroeconómicas favorables han mejorado la confianza de los mercados en Paraguay; de hecho, las calificadoras de riesgo le hayan otorgado el grado de inversión durante 2024-2025, por primera vez en su historia.

Inversión

Las referidas condiciones macroeconómicas favorables, sumadas al buen dinamismo de la actividad, han propiciado que la economía paraguaya haya tenido mayores tasas de inversión que los demás países, lo que explica parte del mayor crecimiento observado. En efecto, el ratio inversión sobre PIB, ha promediado 23% en los últimos cinco años, llegando a casi 28% en 2022. Las inversiones han tenido como destino diversos sectores, como agroindustria, construcción, telecomunicaciones, infraestructura y energía. Mientras tanto, este indicador ha sido de 17% en promedio para Argentina, Brasil y Uruguay en el mismo período.

.

Chile mostró registros similares a los de Paraguay, con un promedio de 23,5%, aunque con menor impacto en el crecimiento. Este resultado posiblemente se explique por ser Chile una economía que muestra niveles de capital per cápita dos o tres veces mayores a los de Paraguay, por lo que la productividad marginal del capital es menor (las nuevas inversiones son más “rendidoras” en Paraguay). A este mayor rendimiento se le suma un bajo nivel de impuesto a la renta empresarial (a grosso modo, 10% en lugar de 25%-35% para los demás países).

Ciclo - Tendencia

El punto es si el mayor crecimiento se explica a partir de factores coyunturales o si refleja una mayor tasa de crecimiento potencial de la economía. La respuesta probablemente esté en el medio, es decir, Paraguay ha aprovechado un momento favorable del ciclo y es probable que, vía las inversiones referidas, también haya aumentado su tasa de crecimiento tendencial. Sin embargo, será difícil que las tasas de crecimiento de 5% anual se mantengan. En primer lugar, porque parte del crecimiento de 2023 se explica a partir de un punto de comparación reducido, dado que, por ejemplo, en la zafra 2022 la sequía impactó fuerte en la producción agrícola (la producción de soja fue menos de la mitad que en la zafra 2023). En segundo lugar, a medida que continúen fluyendo las inversiones, los rendimientos marginales decrecerán, haciendo que la economía Paraguaya pierda algo de su atractivo. Tercero, los ingresos reales de los hogares habrán aumentado, reduciendo la brecha respecto a otros países de la región. Esto será beneficioso para los consumidores pero, de no mediar aumentos apreciables de la productividad, moderará la rentabilidad de las empresas. Por tanto, es posible que estemos presenciando la etapa de crecimiento fuerte más “fácil”, y que debamos esperar tasas de expansión más moderadas para los próximos años. De hecho, la tasa de crecimiento potencial se ubicaría en 3,5%-4%, menor a la de los últimos años pero bastante mayor a la de los demás países analizados.

.

Mantener esta tasa de crecimiento tendencial en el tiempo es vital para que Paraguay reduzca la brecha de ingresos que tiene con los demás países de la región. En efecto, a modo de ejemplo, si se asume un crecimiento tendencial de 4% para Paraguay y de 2% para los demás países, en una proyección lineal pasiva, le llevaría al primero una década para alcanzar a Brasil en ingreso per cápita a paridad de poderes de compra.

Desafíos

Una primera debilidad del proceso de crecimiento de Paraguay es que todavía sigue estando concentrado en la actividad agroexportadora. Esto lo hace vulnerable a los vaivenes en los precios de los commodities y a los efectos de las condiciones climáticas, entre otros. En segundo lugar, los logros relativos a la estabilidad macroeconómica son condición necesaria pero no suficiente para la radicación de inversiones de medio y largo plazo. Paraguay debe mejorar sustancialmente aspectos institucionales como respeto a las reglas de juego, reducción de la corrupción, independencia de la justicia y transparencia en la gestión, entre otros, donde es el peor evaluado entre los países de la región según el Rule of Law Index.

.

En tercer lugar, el peso de la economía informal es todavía muy elevado, lo cual implica menor recaudación, precariedad laboral y acceso limitado a prestaciones sociales, entre otros, lo que afecta la productividad del trabajo.

.

Suma

La economía paraguaya ha mostrado tasas de crecimiento del PIB claramente mayores a los países de la región, a partir de factores coyunturales y estructurales. Sin embargo, la economía guaraní todavía muestra una alta concentración en la actividad agropecuaria, una institucionalidad relativamente débil y elevada informalidad. Obtener mejoras en estos aspectos, entre otros, será clave para que mantenga tasas de crecimiento potencial elevadas, lo que le permitirá reducir la brecha de ingresos respecto a los demás países de la región.

- Alejandro Cavallo, Director Consultoría Económica

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar