Mariana Sequeira: "La propuesta de ESPN primero me pareció súper arriesgada, pero era algo que no podía dejar pasar"

De bajo perfil, pisó fuerte en el periodismo deportivo y llegó a ESPN y Star+. Siempre jugó al fútbol y hoy es la preparadora física de la selección de fútbol sala femenina.

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Mariana Sequeira en el Gran Parque Central.
Foto: Juan Manuel Ramos.

Por Analía Filosi

"Sería un buen sueño, ya cumplí varios”, es la respuesta de Mariana Sequeira (36 años) cuando Revista Domingo le pregunta si le gustaría hacer un programa deportivo que abarcara varias disciplinas. Entonces se pone a enumerar los sueños cumplidos y lo primero que menciona es estar integrando la selección uruguaya de fútbol sala femenino.

No es una jugadora del plantel, aunque practica este deporte y durante mucho tiempo también jugó fútbol 11. En esta oportunidad Mariana es la preparadora física de la celeste, cargo que se ganó gracias a la primera profesión que abrazó en su vida: el profesorado de educación física.

Fue lo primero que estudió ni bien terminó Secundaria en el Liceo Zorrilla; antes había ido al Liceo N° 5 y al Suárez. “Todo por el entorno del Cordón y el Parque Rodó”, cuenta quien concurrió a la Escuela Artigas y para hacer deporte, que siempre le encantó, elegía el Defensor Sporting.

También estaba cerca el Instituto Superior de Educación Física (ISEF), donde obtuvo su título y de inmediato comenzó a trabajar como “profe”. Ya estaba jugando al fútbol 11 y como integrante del equipo de la Universidad de la Republica recibió la invitación de sus amigas para ser parte de un programa en UNI Radio (Udelar), que funcionaba en la vieja Facultad de Información y Comunicación (FIC).

“Ahí me encantó el mundo de la radio”, recuerda quien estuvo muchos años allí haciendo de todo un poco por tratarse de una radio universitaria. “Operábamos, producíamos, salíamos al aire… porque no había muchos recursos”, apunta.

El tema es que el bichito de la comunicación la había picado y desde entonces intercaló ser profe con ser periodista. Para esto último decidió prepararse en la UTU, lugar en el que tuvo como docente a Darío Valettute. Este la recomendó para un informativo en la 1410 con Rosario Castillo en el que se desempeñó como productora. Fue el trampolín para llegar a Sarandí 690, radio en la que vivió dos etapas. Entremedio tuvo su debut televisivo como periodista de Teledía y Telenoche (Canal 4).

Por lo general se dedicaba a las coberturas de información general, salvo eventos deportivos particulares, como algunos trabajos para los canales cables o para el equipo del “Profe” Piñeyrúa.

El fútbol siempre estuvo, ya fuera como jugadora o como periodista. Lo primero se lo debe a Alicia López, la compañera del ISEF que la invitó a jugar cuando tenía 17 años; nunca más paró.

En fútbol 11 —que ya no juega— pasó por Udelar, Huracán Buceo, Juventud, Salus, Cerro y unos partidos en Plaza Colonia, por lo general en el puesto de lateral, en cualquiera de las dos bandas. En paralelo practicó fútbol sala, integrando el plantel de Salus, Basañez y ahora Banco República. “Estos son mis últimos años de competencia en Primera División”, comenta.

Confiesa que fue un deporte en el que se inició tarde; antes hizo otras disciplinas, como gimnasia rítmica o voleibol, pero sin llegar a competir.

¿Y el fútbol como periodista? Se dio gracias al Mundial y a la Copa Libertadores femeninos, cuando la convocaron para las transmisiones en carácter de comentarista.

Pero la cosa quedó por allí y Mariana siguió con su trabajo en Sarandí y como integrante del cuerpo técnico de la selección uruguaya. Esto último la llevó a al Sudamericano Sub 20 de Gramado (Brasil) y a los Juegos Odesur.

Fue a la vuelta de un viaje que recibió el llamado de ESPN para trabajar para el Mundial de Qatar. “Me llegó la propuesta y la evalué. Primero me pareció súper arriesgado porque no era lo que hacía todos los días, pero no podía dejarlo pasar”, recuerda.

Marchó rumbo a Argentina, desde donde salía para dos programas: Equipo F Uruguay, donde era la única mujer en un equipo conformado por Leonardo Rodríguez, Emiliano Salomón, Eduardo Acevedo y Jorge Goncalvez, y SportsCenter Uruguay, que conducía junto a un colega argentino o de algún otro país de América.

“El contrato era hasta que Uruguay quedara fuera del Mundial, pero cuando eso pasó me propusieron seguir con SportsCenter Uruguay hasta el final, así que estuve viviendo en Argentina 40 días más o menos porque las salidas eran diarias y por momentos tenía los dos programas”, explica.

Eso derivó en que a la vuelta le dijeran de integrarse a las transmisiones del Campeonato Uruguayo de Fútbol en Star+, como periodista en campo de juego. Cuando juegan Nacional o Peñarol la cobertura es con equipo completo: mientras Ana Inés Martínez cubre al equipo grande, Mariana debe ocuparse de la información del rival de turno.

“Me gusta que vaya cambiando el equipo que me toca porque me parece interesante poder ir variando la información previa. Como factor común de los equipos chicos lo que noto son cosas que creo que son normales para mí de ver jugar fútbol toda la vida, de alguien que se enfrenta a otro que es más poderoso, sea porque tiene más dinero, mejores jugadores o mejores condiciones. Si te parás de igual a igual nunca te va a ir bien, entonces es natural lo que hacen”, advierte sobre su experiencia en cancha.

Mariana Sequeira
Nota a Mariana Sequeira, periodista deportiva uruguaya, en el Estadio Parque Ubilla de Melo, ND 20230409, foto Estefania Leal - Archivo El Pais
Estefania Leal/Archivo El Pais

En Argentina

Precisamente haber trabajado en ESPN es el segundo de los sueños cumplidos que menciona Mariana.

Cuenta que cuando llegó a la señal deportiva no le pidieron nada en particular, pero de todas formas ella notó diferencias con respecto a lo que pasa en Uruguay.

“Tienen un modo diferente de hacer las cosas, son mucho más dinámicos, mucho más veloces”, indica.

Una de las cosas que más le costó fue pararse frente a las cámaras sin nada en las manos. Dice que los uruguayos están acostumbrados a sostener una carpeta por lo menos, aunque capaz no dice nada, pero sirve para acompañar. Tampoco hay micrófono que portar porque tienen la vincha o un solapero.

“Los primeros días le decía a mis compañeros ‘no sé qué hacer’ y me respondían ‘probá con el celular’. Lo hice, pero no me sentí cómoda porque los uruguayos no somos tan de estar con el ‘celu’ como los argentinos. Entonces Jorge Barril, que es un genio, me recomendó que probara con una lapicera. Probé, pero me faltaba algo, así que lo fui resolviendo con el tiempo. Todo fue un desafío divino”, destaca.

Además tuvo muy buenas devoluciones, tanto de la gente de Argentina como de anónimos de Uruguay.

“Después están los comentarios subjetivos que vienen de tus amigos, de tu familia o de colegas que están acostumbrados a verme mucho en otras temáticas y me dicen: ‘Ay, Mariana, te veo tan bien, tan contenta’. Ya todos saben que soy refanática del fútbol desde siempre y que está bueno este crecimiento”, afirma quien tiene dos hermanas más grandes, hijas de su madre con una pareja anterior a su padre, y dos hermanas más chicas, hijas de su padre con su segunda pareja. En cuanto a la familia propia, hace 8 años que está en pareja con Matías, que tiene un hijo de 12 años. Confiesa que quiere ser madre, pero no todavía.

Volviendo al trabajo, Mariana aclara que haber dejado hace pocas semanas radio Sarandí no significa que le cierre las puertas a un regreso al periodismo general. Hoy no puede encararlo porque los tiempos no le dan, no porque no lo desee. “Fue una cuestión de una reorganización. Extraño la radio y estar en la calle todos los días porque por lo general cubría Parlamento”, acota.

También cumplió su sueño de conducir un informativo y algunas otras cosas que dice la han sorprendido para bien.

¿Qué le queda en el tintero? El mencionado programa deportivo más amplio y, por supuesto, ir a unos Juegos Olímpicos, algo que ansía desde su época de niña, cuando hacía gimnasia artística.

-¿Qué pasa si de Argentina te dicen ‘venite a trabajar acá’?

-Ay, lo tendría que pensar. Había muchos colegas de otros países que ya estaban haciendo los SportsCenter desde allá y me decían ‘bueno, ahora te quedás’. Y yo les contestaba ‘no, yo me vuelvo a mi casa; vengo cuando quieran cada tanto’ (risas). Al principio hubiera dicho ‘no, ni loca me alejo de mi gente’, pero la verdad que fue tan lindo que hoy lo llegaría a pensar. Fue una experiencia increíble, de mucho crecimiento; un desafío que me dio mucho miedo y salió bien.

Confesiones

¿Nacional o Peñarol?

“No tengo problema en que me pregunten de qué cuadro soy porque no soy de ninguno”, alega entre risas.

Supo ser de Defensor Sporting porque de niña su padre la llevaba al Franzini. “De adolescente medio que me desencanté un poco con el equipo porque fue la época en que perdimos cinco veces con Nacional y había que ganar una sola para ser campeón”, recuerda. Hoy lamenta no ser hincha de ningún equipo porque cree que es algo lindo de vivir. “Es divertido, pero ya no pude”, señala quien tuvo épocas de hincha de Rampla, Liverpool y Villa Española.

Sí es “rehincha” de los equipos en los que juega, como ahora Banco República. Le parece que como periodista deportiva no debería ser un problema confesar el amor por un cuadro, “pero es parte de la intolerancia y la violencia que hay en el deporte en general; no debería ser así”, enfatiza.

En cuanto al rol de la mujer en el periodismo deportivo uruguayo, considera que si bien ha crecido bastante y hay varias y muy buenas exponentes en la materia, todavía falta mucho camino por recorrer. “Me parece rebueno que se vayan generando espacios y que las periodistas los cuiden. Hay que intentar hacer lo mejor posible para dejarle el lugar a otras y que las futuras periodistas o niñas o adolescentes vean una referente, una posibilidad de llegar a hacer esto”, sentencia.

Sus cosas

Los deportes

El fútbol es el deporte que más le gusta practicar, fundamentalmente el fútbol sala. Hoy juega en Banco República, además de ser la preparadora física de la selección uruguaya femenina. Para ver le gustan muchos, como la natación o la gimnasia artística. Sueña con ir a los Juegos Olímpicos.

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Tiempo libre

Si dispone de varios días le gusta irse para Punta Negra o Punta del Diablo, donde su padre y su madre, respectivamente, tienen casas. En Montevideo le gusta hacer actividades al aire libre, pero si toca encierro mira series o películas de investigación periodística. Sale con amigos porque a su pareja le gusta más quedarse en casa.

Punta del Diablo
Punta del Diablo, balneario de la costa de Rocha, 20080122, foto Figueredo, corresponsal, Archivo El Pais, playa de los pescadores
Ricardo Figueredo/Archivo El Pais

Medios y redes

Le gusta mucho la radio, pero confiesa que la TV la fue enamorando y hoy se queda con ambos medios. Las redes sociales las utiliza para difundir cosas que le resultan interesantes y que no se conocen mucho. Para temas personales elige Instagram; Twitter queda para lo informativo.

Twitter - redes sociales
Un hombre navega por Twitter con su teléfono móvil. EFE/Lex Van Lieshout/Archivo
LEX VAN LIESHOUT

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