EL PERSONAJE

Marcelo Acquistapace: "Ya no hago visualizaciones sobre política"

El vidente lleva más de 30 años colaborando con la Policía para resolver complicados casos. Más de 50.000 personas ya han pasado por su clínica para curarse de adicciones.

Marcelo Acquistapace
Marcelo Acquistapace es vidente, artista plástico y escritor. Desde hace años se dedica a curar adicciones.

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Si Mónica Rivero hubiera gastado unos pocos dólares en la clínica de Marcelo Acquistapace para curar adicciones (entre las que se encuentra la ludopatía), posiblemente la empresa para la que trabajaba, Julio César Lestido, se habría evitado el robo de unos US$ 7,5 millones. Y el mentalista, único que trabaja de forma estable con la Policía uruguaya desde hace más de 30 años, no habría tenido que involucrarse en su búsqueda. Pero las cosas fueron como fueron. Rivero está presa ahora por estafa y falsificación de documentos, luego de haber vivido bajo una identidad falsa durante dos años y ser localizada en la Barra del Chuy. Y Acquistapace ganó otra presea de oro: había dicho que la mujer se encontraba viva (varios videntes la habían dado por muerta e incluso habían aventurado el lugar de su enterramiento), escondiéndose bajo una identidad falsa en un pequeño poblado tras cambiar aspectos de su apariencia física, como, por ejemplo, su color de pelo. Todo resultó ser como él lo había señalado. 

Más recientemente, Acquistapace fue noticia por otro sonado caso policial: el homicidio de la joven Micaela Onrrubio, ocurrido en 2019. La actuación del psíquico fue fundamental para ubicar los restos descuartizados de la víctima y para llegar al lugar donde se había escondido el asesino, que fue detenido y se quitó la vida después en prisión.

También fue determinante en la investigación del crimen de una prostituta hallada muerta en su departamento, que para los policías se encontraba a foja cero. Él visualizó a un hombre que tenía un vínculo con ella y un anillo con determinadas características que dibujó para los investigadores. A través del Facebook de la víctima, llegaron a su expareja, un policía retirado, que tenía un anillo igual. Pero como esto no era suficiente como prueba, concurrió al lugar de los hechos, que ya había sido inspeccionado por la Policía Científica y visualizó que el matador se había lavado sus manos ensangrentadas en la pileta del baño. Al desarmarse uno de los grifos, se halló sangre con ADN del matador y también de la víctima.

Acquistapace asegura que prácticamente puede determinar en un 100% si una persona desaparecida se encuentra viva o muerta con solo tocar una prenda. Y que es capaz de ver acontecimientos futuros, aunque ya no lo haga más porque, incluso en el acierto, ha tenido malas experiencias. “La última visualización que hice fue para la revista Paula en 2013. En 2014 había elecciones nacionales y departamentales, además de un mundial de fútbol en Brasil. Fue muy acertada la visualización; vi a Tabaré Vázquez que salía presidente y a Raúl Sendic como vice, cuando en ese momento estaba en el puesto 18 de posibilidades, siendo que después ascendió en una elección interna del Frente Amplio. También hablé antes de un posible tumor o cáncer de Vázquez. Y de un ‘calvo socialista’ que llegaba a intendente. Pero ya no lo hago más. En temas de política y de fútbol es para lío, porque siempre hay gente que dice que uno está a favor de uno o de otro. Y que te echa la culpa cuando pasan determinadas cosas”, comenta Acquistapace a Revista Domingo.

En algunas de sus predicciones no le ha ido tan bien, como cuando dijo, hace muchos años, que en el vecino país iban a aparecer restos arqueológicos de una civilización que sorprendería por su grado de evolución. Pero no se arrepiente de haberlo señalado. “Sigo pensando que en Argentina hay una civilización perdida y que van a encontrar rastros”, sostiene.

Aunque podría hacer visualizaciones sobre sucesos que no tienen que ver con la política o el fútbol, como la actual pandemia del coronavirus, prefiere abstenerse. “Es como que me da miedo interiorizarme de eso, prefiero sorprenderme como todo el mundo”, dice como justificación.

Un niño diferente

De pequeño, viviendo en Mercedes, su ciudad natal, Acquistapace tenía percepciones que no sabía muy bien cómo manejar. Sentía el timbre de su casa, iba a atender y cuando llegaba a la puerta recién estaban por tocarlo. Lo mismo le pasaba con el teléfono. Y en la escuela con la campana de salida.

En 1985 llegó a Montevideo y estudió tres años de abogacía, junto con dibujo publicitario en la UTU. También tuvo un coqueteo con el periodismo al cursar Ciencias de la Comunicación desde 1997, carrera de la cual solamente le faltó hacer la tesis. Pero su futuro pasaba por otro lado. Y su esposa, y sus cuatro hijos, lo apoyaron en todo momento.

Desde 2013 se dedica al combate de adicciones como el consumo de alcohol, cocaína, marihuana, la ludopatía y los cambios de hábitos alimenticios. Ya han pasado más de 50.000 personas por su clínica Cicama (Centro de Investigación y Control de Adicciones Método Marcelo Acquistapace), ubicada desde hace algo más de un año en Carrasco, a dos cuadras de Avenida Italia.

Asegura que su método es único en el mundo y que su eficacia es del entorno del 80%, comprobable ya desde la primera sesión. Sobre lo que no caben dudas, es que su tratamiento es muy diferente a otros. Para la cura de la adicción a la cocaína dice Acquistapace, solo es necesaria una sesión, cuando en otras clínicas implica internación y un tratamiento farmacológico. Las reuniones para adelgazar, por ejemplo, son solamente tres. Tienen un costo de US$ 100 si son grupales y de US$ 200 haciéndolas de forma individual, para lo que se utiliza un sistema de realidad virtual.

La batalla interior

Su método para vencer las adicciones se basa en la inducción e implica un proceso de relajación de la mente consciente, que se ocupa de la razón y de la lógica, en el que la persona queda receptiva a la sugestión y habilita una “vía de acceso” a su subconsciente.

Acquistapace sostiene que la mente racional es como el sistema operativo y el subconsciente o “cerebro primitivo” como el disco duro de una computadora.

Pero el primero, mucho más desarrollado por las experiencias adquiridas durante la vida, domina al segundo, que es “como un niño de tres años” que -pese a su “ingenuidad”- se encarga nada menos que de mantener las principales funciones vitales, como respirar. Esto explicaría que cuando soñamos lo hagamos de forma desordenada o incoherente, porque al estar el cerebro racional “desconectado”, un niño guía nuestros pensamientos.

El director del Cicama dice que si el subconsciente percibiera el verdadero olor del cigarrillo (lo cual no hace por influencia del cerebro racional que le indica que es placentero y agradable), el ser humano jamás fumaría, porque se trata de un hedor pestilente. Por eso, explica, cuando la persona recién empieza a fumar no siente ningún tipo de placer, porque la nicotina (uno de los elementos más nocivos del planeta) incide primero en el subconsciente, hasta que a los pocos cigarrillos el cerebro racional toma el control de la situación y comienza la adicción.

Por este motivo, la base de su tratamiento es “bombardear” con mensajes auditivos y aromas (en general desagradables) el cerebro primitivo.

Acquistapace explicó a Revista Domingo que le llevó nueve horas y media grabar un mensaje que los pacientes escuchan a alta velocidad durante 10 minutos, mientras tienen los ojos tapados.

Se trata de una audición inentendible, que envía “imágenes” al cerebro que se complementan con los olores que el paciente percibe durante la experiencia. El objetivo es bajar la ansiedad y “bloquear” esas sensaciones de placer que no son tan reales como creemos.

Aunque a lo largo de sus 55 años de vida ha tenido aciertos y fallos, al parecer los primeros son muchos más que los segundos. Y de ello dan fe policías y fiscales, que lo siguen llamando para que ayude a resolver intrincados casos después de tres décadas. Así como familiares de personas desaparecidas que le hacen llegar (incluso desde el exterior) sus agradecimientos por el trabajo que hace de forma desinteresada y pacientes que se acercan a su clínica a cualquier hora, así sea para saludar después de haber concluido sus tratamientos. 

Artista plástico y escritor

Marcelo Acquistapace es artista plástico, cualidad que le ha servido para dibujar sus visiones de casos policiales. Sus cuadros han recibido diversos reconocimientos y premios. En ellos confluyen la caricatura y el surrealismo, así como el humor sarcástico y las críticas a la sociedad expresadas a través de símbolos.

Otra de sus pasiones es la escritura. En 2010 publicó El enigma del rosario, que después se editó en comic con una magnífica ilustración de Rolando Salvatore. Ahora está escribiendo una nueva novela histórica, inspirada en la epidemia de cólera que azotó Mercedes en 1867 y mató a más de la cuarta parte de la población.

Cuadro Marcelo Acquistapace
La pintura de Marcelo Acquistapace
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