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El teletrabajo que heredamos de la pandemia está cada vez más presente en los llamados laborales

El 63% de los llamados vinculados a TI mencionan la posibilidad del trabajo a distancia, según un informe de la Cámara Uruguaya de Tecnologías de la Información.

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Teletrabajo.

El último informe Monitor laboral TI: Demanda de Talento e Industria TIC en los Portales de Búsqueda de Empleo revela que el 63% de los llamados laborales del último año mencionan la posibilidad del teletrabajo, ya sea en modalidad parcial o total. Luego de la pandemia, el trabajo remoto llegó para quedarse. E incluso muchos de quienes buscan empleo valoran esta posibilidad como primordial a la hora de aceptar una propuesta.

El gato pasando frente a la cámara, perros ladrando afuera, niños peleándose o llorando y diciéndole a su madre, mientras intenta concentrarse, que tienen hambre. La pandemia y el teletrabajo hicieron de comedores, livings y dormitorios improvisadas oficinas, que permitieron a los uruguayos salir adelante en medio de una crisis global. Y aunque el covid ya no enciende luces de alerta, el trabajo a distancia perdura, con pros y contras tanto para empleados como para empleadores.

El teletrabajo ha permitido ahorros a las empresas (por ejemplo achicando costos fijos e infraestructuras) y en algunos casos mejorar la calidad de vida de los empleados (que pueden administrar mejor su tiempo, ir al gimnasio, etcétera). Aunque las dudas del empleador aún son comprensibles (¿el empleado se tomará el día libre si se queda en su casa?), se antepone al fenómeno un concepto mucho más moderno de vínculo laboral: el de trabajar por objetivos y metas y no tanto por “marcar tarjeta”. Porque hay un hecho inobjetable: quien no tiene compromiso o interés al trabajar desde su casa, tampoco lo tendrá cumpliendo un horario de oficina.

“Hay múltiples empresas que se encuentran en Montevideo pero contratan personal distribuido en distintos puntos del país. El teletrabajo conlleva un beneficio doble. Las empresas de tecnología no tienen que restringirse a buscar trabajadores dentro de la capital y las personas del interior pueden evitar el desarraigo de sus lugares de procedencia”, explica a Domingo Victoria Cancela, responsable del Observatorio TI de la Cámara Uruguaya de Tecnologías de la Información (Cuti)

Se mantiene la demanda

El informe indicó además que el 24% de la demanda laboral está vinculada a las tecnologías de la información. Es una cifra importante, pero que curiosamente, con el aumento de la conectividad y la digitalización de los procesos, no ha variado en los últimos años.

“El porcentaje se viene manteniendo a lo largo de los años. La demanda sigue siendo muy importante. Sin embargo, en términos absolutos, de cantidad de llamados, hay una leve caída del 8%. Pero es una caída que se nota en todos los sectores, no solo en el de las tecnologías”, explica Cancela.

“Las empresas de tecnología requieren de personal tecnológico, pero también de personal no tecnológico, como por ejemplo contadores o administrativos. Por otro lado, en los demás sectores se requieren también cada vez más perfiles tecnológicos, porque sabemos que la digitalización se encuentra presente en toda la actividad económica”, agrega.

De acuerdo al informe, de un total de 67.215 oportunidades laborales publicadas entre noviembre de 2022 y octubre de 2023, 12.001 corresponden a perfiles puramente tecnológicos (tanto de empresas del sector como de otros rubros), y 4.368 a puestos de formaciones diversas solicitados por parte de las empresas, lo que da un total de 16.369 oportunidades vinculadas a las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TIC) en Uruguay.

Pero además se observa un dato curioso: muchas de las demandas laborales (40%) son de personal tecnológico de nivel “junior”, lo cual podría inferir dos lecturas: la búsqueda de un ahorro en el pago de salarios y la intención de que el empleado crezca y se capacite dentro de la empresa.

“Hay una polarización de la experiencia. Hay un porcentaje bastante importante de perfiles más bien junior. El 37% son senior y hay una menor proporción (23%) que son semi senior. O sea que la gran mayoría de la demanda se divide entre junior y senior: entre los que menos y más experiencia tienen”, explica Cancela. Y agrega: “También pudimos ver que al discriminar la información por empresas tecnológicas y no tecnológicas, las primeras son más exigentes respecto a la experiencia de sus colaboradores. Las que no son de tecnología requirieron perfiles senior en el 25% de sus llamados, mientras que las otras lo hicieron en el 40%”.

El informe analizó además la distribución de los tipos de cargos tecnológicos requeridos y halló que la mayor cantidad de solicitudes tienen que ver con roles de desarrollo y programación. “En empresas no tecnológicas también se observa una predominancia de estos roles, pero también de otros como técnico o auxiliar de soporte informático”, concluyó.

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Teletrabajo.

Idiomas y otras habilidades

Desde hace muchos años se dice que para no caerse del mundo que está girando es importante tener conocimientos de inglés. Y en el mundo digital y globalizado, esto es ley. Según el informe de la Cuti, se registraron un total de 10.927 requerimientos de idiomas en las ofertas de empleo. Estos incluyeron inglés, portugués, alemán, italiano, chino, japonés y ruso. La gran mayoría de las menciones (10.480 llamados, equivalente al 96%) exigían dominio de la lengua de Shakespeare, mientras que el resto de los idiomas se solicitaban en cantidades significativamente menores. El segundo más pedido fue el portugués, con 328 menciones (el 3% del total), mientras que los otros fueron pedidos en proporciones residuales.

A su vez, el estudio analiza las llamadas “habilidades blandas” que requieren las empresas, las cuales son muy valoradas en el mercado laboral. “Se ha identificado un cúmulo de 95.390 menciones a 57 habilidades diferentes. La quinta parte alude a la comunicación efectiva, 15% al trabajo en equipo y 9% a la capacidad de innovación. En un 6% se requiere responsabilidad, y en un 5% tanto compromiso como planificación y liderazgo”, detalla el monitor de la Cuti.

La modalidad híbrida y la adaptación al cambio

Matías Boix, directivo de Cuti, asegura que las empresas ven un “gran valor” en los “espacios colaborativos” que generó el teletrabajo. “La mayoría promueve un esquema híbrido (parte de trabajo remoto, parte presencial) en el que la gente tenga flexibilidad y aproveche los espacios de oficina como de colaboración e integración, ya que ese vínculo también es muy importante para generar equipos de alta performance. Antes la oficina estaba vista como un espacio en el que las personas estaban obligadas a realizar su trabajo. Hoy cambió el concepto de mirada de oficina”, señala Boix a Domingo.

En muchos casos, los soportes técnicos de las empresas fueron los que más sufrieron la adaptación al cambio. Y evidenciaron flaquezas en cuanto a la infraestructura necesaria para adaptarse, en su momento, a lo que se llamó “la nueva normalidad”. Hoy las firmas tecnológicas tienen mayor respaldo y expertís en el tema, pero la realidad puede ser diferente en empresas de otros rubros. E incluso en el sector público, donde existe un abismo tecnológico entre un ente como Antel y una pequeña oficina para hacer trámites.

“El sector de TI estaba bastante preparado para esto; incluso muchas empresas ya operaban con equipos distribuidos, haciendo trabajo remoto o con colaboradores en otros países. En los sectores del conocimiento hay ciertos trabajos que se desempeñan con una realidad física (un agrimensor tiene que medir). Pero hay industrias que trabajan con el conocimiento que ya han superado muchos obstáculos y barreras. Hoy en día la tecnología para lo que es la colaboración está. Otras industrias, por el tipo de valor que crean, claramente tienen limitantes. Pero no siempre las realidades están en los extremos, hay que encontrar los balances”, dice Boix. Y concluye: “En nuestro sector la expectativa realmente está en los resultados que genera la persona, no en un horario rígido o una presencialidad al 100%. Y claramente la posibilidad del teletrabajo es un factor que las personas hoy consideran en las oportunidades laborales”.

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