La Liga de Fomento de Punta del Este fue el escenario de una exposición fotográfica concebida como un ejercicio de memoria colectiva. Dos Buenos Tipos reunió la obra de Sergio Rezzano y Ricardo “Chango” Figueredo, dos referentes ineludibles del periodismo gráfico de Maldonado, unidos por una extensa trayectoria profesional, una larga amistad y una misma pasión: retratar la esencia del principal balneario del país.
La propuesta invitó a recorrer distintos rincones, personajes y acontecimientos que forman parte de la historia reciente -y no tan reciente- de Punta del Este. Así, convivieron escenas cotidianas, postales de verano, momentos singulares y rostros conocidos que se transformaron en símbolos de una identidad compartida por residentes y visitantes.
“La Liga de Fomento le había ofrecido esta muestra a Sergio, y él me invitó a mí a compartirla”, comenta Figueredo a Domingo. A partir de ese ofrecimiento comenzó un proceso de selección que, según relató el fotógrafo, se dio “en medio de apuros”, revisando archivos y eligiendo imágenes que pudieran resultar “más o menos significativas”.
El “Chango” Figueredo es fotógrafo desde 1978. Su historia profesional es, en buena medida, también la historia de la fotografía periodística en el Este. Antes de dedicarse de lleno a la cámara, fue bancario. “Hacía 16 horas por día de tarea administrativa. Ganaba muy buen dinero, pero arrancaba a las 5:50 de la mañana y terminaba a las 20”, recuerda. El punto de inflexión llegó de la mano de un compañero de trabajo que vendía equipos fotográficos. “Me interesé, me gustó el tema, le compré una cámara y al poco tiempo terminé renunciando al banco”, explica.
Desde entonces, su camino quedó ligado a la imagen. Pasó por un negocio de fotografía en la galería City Hall, instaló su propio emprendimiento en San Carlos y comenzó a trabajar intensamente durante las temporadas de verano. Con el tiempo, su dominio de las técnicas de escaneo y transmisión de imágenes -cuando todavía no existía Internet- lo acercó al periodismo. “El diario precisaba un fotógrafo en Maldonado… y acá estoy”, relata sobre su llegada a El País, medio del que es corresponsal desde el año 2000.
En estas décadas también colaboró con medios argentinos y de otros países, especialmente en la cobertura de los veranos en la península.
La sensibilidad tras el lente
La inauguración de la muestra contó con la presencia de autoridades departamentales y de varias figuras conocidas, entre las que se encontraba el empresario Pancho Dotto (al centro en la foto superior), lo que subrayó el interés que despertó la propuesta.
Dos Buenos Tipos permaneció abierta hasta el 9 de enero y ofreció a quienes la visitaron la posibilidad de redescubrir al balneario más importante del Uruguay desde una mirada íntima, sensible y profundamente arraigada a su historia.
El “Chango” Figueredo, que resume su vocación con una frase tan simple como contundente -“mientras camine, vea y pueda, voy a seguir trabajando”-, y Rezzano, referente ineludible del oficio en Maldonado, lograron convertir una invitación casual en un testimonio de que, detrás de cada imagen, hay una vida entera dedicada a contar historias con luz.
“Sergio es un tipo muy respetuoso para trabajar… yo nunca tuve problema con ningún colega, y con él menos que menos”, asegura al reflexionar sobre el vínculo que mantiene con su colega desde “hace añares” y sobre la exposición fotográfica que fue visitada por un buen marco de público.
La experiencia de ambos profesionales se reflejó en el trabajo exhibido en la Liga de Fomento, donde convivieron fotografías de alto valor estético con otras de fuerte contenido testimonial.
Entre ellas aparecen escenas que hoy resultan casi impensables, como un hombre esquiando en la Laguna del Diario en 1986, y postales que remiten a una Punta del Este menos vertiginosa, pero igual de viva.