Rekithara, la empresa uruguaya dedicada al diseño y fabricación de instrumentos musicales y accesorios a partir de materiales reciclados con base en Punta del Este, acaba de dar un paso clave en su crecimiento: se postuló en la plataforma Kickstarter para obtener fondos que le permitieran aumentar su producción y logró cumplir la meta. Ese respaldo, aunque “bastante bajo para lo que es Kickstarter”, como aclara su fundador, el luthier Alejandro Montossi, habilitará en una primera etapa la venta de pequeñas partes y accesorios de guitarra en el exterior.
“Sí, alcancé la meta. Eso ya terminó, ahora se están procesando las regalías”, explica Montossi a Domingo. El financiamiento estará destinado a la compra de una máquina y moldes para fabricar piezas pequeñas. “El financiamiento fue más que nada para hacer accesorios. Con eso se va a comprar la máquina inyectora”, detalla.
La estrategia apunta a consolidar una línea de productos de alto flujo comercial. “Vender cosas de 2 o 3 dólares es lo que tiene mucho más salida”, asegura. Para eso, Rekithara abrió una empresa en Estados Unidos, lo que le permite comercializar en plataformas como Amazon o eBay. “Se exporta para allá, y allá en depósitos se distribuye”, resume.
Rekithara nació como un proyecto experimental enfocado en explorar los límites de los materiales reciclados aplicados a instrumentos musicales. En sus inicios, Montossi trabajó con colillas de cigarro, tapas de botella y madera recuperada. Uno de sus hitos fue el desarrollo de pickguards a partir de acetato de celulosa derivado de colillas recicladas. “Se logró, se hicieron protectores… pero el tema es que todavía sigue siendo muy costoso”, reconoce. El tratamiento, el prensado y el uso de prensas hidráulicas encarecen el proceso. “Hacer placas prensadas es carísimo”, aclara.
A diferencia de los primeros prototipos, cuyos cuerpos eran íntegramente de plástico reciclado, los modelos actuales combinan madera maciza -siempre que es posible, recuperada de puertas o ventanas- con tapas de plástico reciclado. “La idea es esa de la filosofía, que sea cuerpo de madera y la parte de arriba sea plástico”, explica. Esa combinación no solo aporta estabilidad estructural, sino también una identidad estética única: el marmolado del plástico reciclado hace que cada instrumento sea irrepetible.
La búsqueda de las proporciones
Todos los modelos de Rekithara fueron diseñados desde cero, bajo el influjo de las más grandes marcas, como Fender, Gibson y PRS. La base conceptual parte de formas presentes en la naturaleza: el círculo y la curva orgánica. Las proporciones responden a principios de proporción áurea y proporciones clásicas griegas. Montossi trabaja con un enfoque detallista: ubicación de micrófonos, grosor del cuerpo, radio del diapasón y escala del mástil están definidos según el público objetivo.
Entre sus modelos se destacan el LUNINA Bass (34”), la EBO Guitar (25.5”) y la AMONER de segunda generación (24”), pensada para quienes buscan menor tensión de cuerdas y mayor comodidad. “Cada nuevo modelo representa una evolución, no un reinicio”, dice el luthier.
La validación llegó también desde el escenario. Algunas guitarras de Rekithara han sido utilizadas por músicos uruguayos como Chirola Martino, del grupo Hereford. “Fue el primer modelo de madera. Fue la aprobación más grande”, recuerda Montossi sobre aquella presentación en el Teatro de Verano.
Más allá del diseño, Rekithara sostiene un modelo de economía circular aplicado con rigor técnico. El proceso comienza con la clasificación de los plásticos recuperados, que luego son limpiados, triturados, granulados y transformados mediante prensado térmico en placas sólidas. El objetivo es garantizar compatibilidad química, estabilidad térmica y consistencia estructural.
“El problema más grande del mundo es que muchas empresas reciclan, pero no hay destino final”, reflexiona Montossi mientras recorre escuelas y liceos mostrando sus instrumentos y dejando un mensaje ambiental.