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Entre astros y arcanos: la expansión del tarot y la astrología

La búsqueda de la espiritualidad es cada vez más masiva. En ella, estas disciplinas alcanzan cada vez a más público, potenciadas por las redes sociales. 

Guillermo Groba, tarotista
Guillermo Groba, tarotista. Foto: Marcelo Bonjour

Entenderse. O intentarlo. Buscar respuestas, las eternas, las de siempre, las nuevas. Encontrarle un sentido a la existencia. O acercarse a algo similar. Creer. Frenar la cabeza en el medio de un tiempo que gira y no se detiene. Y marea. Pensar. Tener un momento para pensarse y elegir cómo seguir y hacia dónde ir. Parar. Mirar hacia adentro. Conectar. Y una vez más, mirarse para entenderse.

La astrología y el tarot, dicen, son herramientas para el autoconocimiento, una guía para comprenderse a uno mismo, para entender dónde estamos parados ahora y ver con más claridad hacia dónde queremos ir. No se trata de soluciones mágicas sino de poder visualizar el mejor camino posible. Seguirlo o no depende siempre de cada uno.

“La astrología es una herramienta muy poderosa de autoconocimiento y es infinita”, dice Valeria Fernández —conocida en Instagram como Vale Valuchi—, que es diseñadora de moda, profesora de yoga, docente y astróloga pero prefiere reconocerse como astro lover y bruja fashion. “Nos ayuda a encontrar cuáles pueden ser nuestros mejores talentos, cuál es nuestro talón de Aquiles, cuáles son nuestros desafíos, nos ayuda a explotar determinados talentos que no sabíamos que teníamos y a entender por qué nos están pasando determinados procesos para poder desarrollarlos con más claridad. Creo que la astrología no es predictiva, es una guía. Los astros inclinan pero no obligan”.

Para Susana Garbuyo, astróloga desde hace más de 30 años, es una ciencia. “Es un cálculo matemático”, dice.

Susana Garbuyo, astróloga
Susana Garbuyo, astróloga. Foto: M. Bonjour

Juan Pino, argentino que viene de tanto en tanto a dar clases y talleres a Corazón Del Sur (un espacio donde hay diferentes actividades, desde lecturas de aura y astrología hasta tejido y yoga) en Uruguay, sostiene que la astrología es “la ciencia-arte que procura dar cuenta de los movimientos celestes, interpretarlos y entender cómo se manifiestan en lo humano, en lo terrestre, al mismo tiempo que nos concebimos como parte de estos”. Y concluye lo mismo: es una herramienta de autoconocimiento, de crecimiento, de amplitud de conciencia, “algo así”. 

En la misma línea define al tarot Guillermo Groba: “Es una herramienta de traducción simbólica de contenido que viene del inconsciente, una herramienta de sabiduría y conocimiento. Yo creo que es una forma de ordenar el mapa mental, de llevar lo que está ahí a la expresión gráfica. Y eso lo que hace es guiarte, ver dónde pones tu energía”.

Más allá de las definiciones, la astrología y el tarot ya no son un mundo hermético, distante y desconocido, reservado para algunos pocos entendidos. Las y los tarotistas y astrólogos no son personas extrañas que se dedican a un saber al que nadie más tiene acceso. Las brujas se desmitificaron y para acceder a una carta natal alcanza con poner un par de datos en Internet (interpretarla, explica Susana Garbuyo, lleva años de estudio y práctica). “Hoy las brujas nos vestimos de rosado, salimos a la calle y somos bastante pop”, dice Valeria.

Juan Pino lee cartas natales
Juan Pino lee cartas natales

En un momento en el que vivimos expuestos y consumiendo información de forma constante, en el que estamos cada vez más cerca del mundo pero más aislados que nunca, en un tiempo en el que todo va rápido y nada se detiene, en el que parar se hace cada vez más difícil y la ansiedad y la depresión son cada vez más comunes, la espiritualidad resurge como un paradigma al que aspira cada vez más gente. Y con él, la astrología, el tarot y todas las herramientas que sirvan como mecanismo para conectarse con uno mismo viven una expansión que se potencia con el alcance de las redes sociales y el acceso a la información.

Necesidad 

“Creo que la humanidad está en un salto. La búsqueda de lo espiritual se ha hecho cada vez más masiva. En eso no hay discusión”, dice Lourdes Ferro, astróloga, tarotista y escritora.

Ella, que se acercó al tarot por primera vez cuando tenía 14 años, cree que el tarot y la astrología siempre han estado presentes, solo que “ahora a través de las redes se ha hecho mucho más masivo”.

Astrologa Lourdes Ferro. Foto: Francisco Flores
Astrologa Lourdes Ferro. Foto: Francisco Flores

No es casualidad ni mucho menos que este año Lourdes haya publicado dos libros, 22 escalones y Guía astrológica 2020 (ver recuadro aparte), tenga un programa con tres emisiones diarias (Bien con Lourdes se puede ver en Canal 4 a las 6:30 a las 10.00 y a las 17:15) y más de 80.000 seguidores en Instagram. “Yo hace muchos años que hago lo mismo y siempre hubo interés. De repente ahora tengo más exposición y por ende más trabajo, pero la astrología siempre estuvo ahí”.

La expansión, cree, tiene que ver con la ruptura de los prejuicios con los que “lamentablemente cargaban”: “Fue necesario que hubiera referentes que hicieran de la astrología algo más cercano. Porque los mismos astrólogos se encargaron de mostrar que ellos sabían algo que los demás no sabían y lo querían alejar. Yo creo que las personas que hay ahora hablando de astrología son responsables, serias”, sostiene Lourdes.

Al mismo tiempo hay otros factores que entran en juego para que la astrología, el tarot y la espiritualidad experimenten, por estas épocas, un mayor interés por parte de un público cada vez más diverso (especialmente entre los más jóvenes).

“Lo que está pasando es que la gente cada vez busca más respuestas”, sostiene Guillermo. “Antes había un cierre a acceder a la herramienta por barreras culturales. Ahora la gente se anima más. Estamos en el momento de la experiencia, las personas necesitan vivir la experiencia y se animan a hacerlo. Porque por más que yo te hable dos horas sobre el tarot, hasta que no vivís la experiencia no sabés lo que es. Estos saberes se están desmitificando”.

Guillermo llegó al tarot a través de una consulta a Lauro Alonso, que terminó por ser su maestro. En 2014 hizo un curso con él y desde entonces nunca más dejó de estudiar y profundizar en la herramienta. Cree que cada vez más las personas quieren encontrar su verdad particular, saber quiénes son realmente y que el tarot es una forma para encontrarla.

Mediante la lectura de las cartas, dice Guillermo, busca “llevar lo que está pasando en el mapa mental de la persona a la expresión gráfica”: “Con la ayuda del lector vos vas interpretando lo que está pasando. Yo trato de dar información cabal que asista a la persona en su propósito”. Para eso utiliza el mazo Rider Waite: editado en Londres en 1910 por Arthur Waite e ilustrado por Pamela Colman Smith, es uno de los más utilizados. Aunque, dice, hoy hay mazos de todos los motivos y diseños.

“Yo creo que hoy estamos todos buscando ir hacia adentro y estar más conectados. Yo recomiendo mucho conectar con la intuición. Todos tenemos intuición, solo hay que saber desarrollarla”, dice Valeria, que cuando tenía 30 años la astrología fue una herramienta de sanación a una crisis que la desencontró de todo lo que era.

Desde Buenos Aires, Juan (que es parte de Somos amuleto, un espacio donde hay tarot, astrología y una tienda esotérica) coincide en que hay una mayor apertura hacia la espiritualidad. “Me parece importante percibir cómo crece la apertura a múltiples prácticas que tienen como denominador común la toma de conciencia de una totalidad, de que algo más grande de lo que comúnmente percibimos nos habita tanto interna como externamente, la de percibirnos como partícipes activos de nuestra realidad, de tener acceso a herramientas de autoconocimiento”.

Para él ser astrólogo es “comprenderse como eterno aprendiz. Implica trabajar con el lenguaje simbólico de un saber ancestral, poder interpretarlo, generar ciertos niveles de síntesis y al mismo tiempo reconocer y generar una sensibilidad que permita apertura hacia su transformación, resignificación y retroalimentación ya que, como todo lenguaje, está vivo, muta, evoluciona y por ende genera nuevos niveles de sentido”.

El tarot es una herramienta de autoconocimiento, dicen
El tarot es una herramienta de autoconocimiento, dicen. Foto: M. Bonjour

Como el tarot, también existen otras herramientas. Las cartas natales son una de ellas. “A mí me gusta decir que sirven para descubrir lo que uno es y no sabe que es”, dice Juan.

Susana, que empezó a hacer cartas natales a mano cuando empezó a estudiar astrología, explica que “una carta natal indica cómo estaba el cielo a la hora en la que vos naciste, lo que después incide sobre tu vida (ver recuadro aparte)”.

Todo, sin embargo, forma parte de lo mismo. Se trata de un saber milenario que se traslada, se reinterpreta, se resignifica y se abre.

En este sentido, para Lourdes los puntos de coincidencia entre el tarot y la astrología son infinitos: “Muchos astrólogos dicen que no tienen nada que ver. Sin embargo, cada sector de la carta astrológica o del mapa natal está relacionado con un arcano (carta) del tarot. Los planetas están todos presentes en el tarot. De hecho hay arcanos que tienen significado también en la astrología. Son absolutamente complementarios y creo que es imposible separar a uno de la otra, a pesar de que den informaciones diferentes: el tarot da una respuesta pero nunca va a dar un tiempo, te muestra un camino, por dónde ir”. La astrología, en tanto, sí supone tiempo, es decir, fechas.

Creer o no creer, ser más receptivos o más escépticos, estar abiertos a recibir la información que se revela en una lectura de tarot o con la carta natal, depende siempre de cada uno. Lo mismo que el destino, lo mismo que el futuro. Los astros inclinan, pero no obligan.

¿Qué es ser bruja? 
Vale Valuchi se define como astro lover y bruja fashion

En Instagram Valeria (@valevaluchi) es Bruja Fashion. Pero, ¿qué significa ser una bruja en el siglo XXI?

“Tiene mucho que ver con confiar en tu intuición, en el poder femenino y además desarrollarlo (...) Las brujas siempre existieron y antes eran condenadas. Hoy hay como una revolución en la que las mujeres nos sentimos un poco más empoderadas y empezamos a creer más en nosotras mismas y nos animamos a sacar para afuera todo lo que tenemos para dar. Además ser bruja es poder canalizar información, canalizar la intuición y entregarla con las herramientas que mejor te salgan. Yo, por ejemplo, hago tarot, astrología, reiki pero también me expreso un montón. También creo que poder transmitir emociones y generar algo en alguien puede ser un poco de bruja. Es ayudar, dar herramientas a las personas. Finalmente creo que una bruja hoy es una mujer empoderada, una mujer que confía en sí misma, en su intuición y en los mensajes”, explica.

mercado editorial 

Los astros en los libros 

Parte del auge de la espiritualidad se ve en el mercado editorial. En las librerías hay cada vez más títulos referidos al tema: desde predicciones hasta guías, desde manuales hasta ilustrados.

Uno de los más populares y buscados cada vez que se termina el año es el Horóscopo chino de Ludovica Squirru Dari, astróloga argentina. Cada año, Squirru realiza las predicciones de cada signo. El 2020 será el año de la rata de metal. “Las ratas son las llamadas brain pickings en inglés, porque se te meten en la cabeza como ningún otro signo; tienen un poder psicológico de influir en la psiquis humana”, dijo la astróloga en entrevista con Clarín. También desde Argentina llegó a las librerías Bruja moderna, el primer libro de Dalia F. Walker, “una introducción perfecta al mundo mágico: desde cristales hasta tarot, pasando por dioses, santas y por supuesto, rituales”. Además, hace poco Dalia editó El tarot como llave, un curso completo de tarot que aún no llegó a Uruguay pero que se puede conseguir como audiolibro en distintas tiendas online (Google Play, Audible, Audiobooks, entre otras).

Por otro lado está Mía Astral con sus libros y agendas astrológicas. En Uruguay están disponibles ADN cósmico, una guía para conectar con otros y encontrar tu misión de vida en el camino y El libro de las relaciones, una mezcla de humor, coaching, astrología y espiritualidad.

Además Lourdes Ferro tiene dos libros editados este año. Uno de ellos es Guía astrológica 2020. “Este 2020 nos traerá otros desafíos, nos fuimos conociendo un poco más y seguramente aprendiste a entender mi propuesta: la astrología como herramienta para crear nuestra realidad”, escribe la astróloga y tarotista en su presentación.

El otro se trata de 22 escalones. El camino hacia la prosperidad, un libro inspirado en los 22 arcanos mayores del tarot que además cuenta con ilustraciones de la propia autora. “Tiene que ver con el tarot pero no es un libro de predicciones o para el público que quiera aprender a leer las cartas”, había dicho en entrevista con El País. “La prosperidad tiene que ver con completar un camino (...) Los 22 escalones son todos esos pasitos que uno va teniendo frente a cualquier situación”.

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