Un cirujano advierte sobre el peligro del truco con aceite de oliva y limón para limpiar la vesícula

Cálculos biliares: qué tratamientos funcionan y por qué las limpiezas de la vesícula no sirven.

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Una combinación que ha ganado popularidad: aceite de oliva con limón en ayunas.
Foto: Pxhere.

Las mezclas de aceite de oliva, zumo de limón y sales de magnesio que se promocionan en Internet como una supuesta forma de expulsar las piedras de la vesícula no eliminan los cálculos biliares y, además, pueden provocar complicaciones de salud.

El doctor Ángel Cuadrado García, especialista en Cirugía General y del Aparato Digestivo y coordinador de la Unidad de Cirugía Hepatobiliopancreática del Hospital Universitario Infanta Sofía, de la Comunidad de Madrid, cuestionó la eficacia de las llamadas dietas depurativas o limpiezas hepáticas que circulan en redes sociales y distintas plataformas digitales.

Estas prácticas suelen proponer una combinación de aceite de oliva, limón y sales de magnesio con la promesa de favorecer la expulsión de los cálculos biliares.
Sin embargo, las formaciones verdosas que algunas personas encuentran después de realizar estas supuestas limpiezas no son piedras expulsadas de la vesícula. Según explicó el especialista, se trata de sustancias que se forman en el intestino.

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El aceite de oliva no tiene sustento científico como inhibidor de la resaca.
Foto: Commons.

"Circulan por Internet las llamadas dietas depurativas o limpiezas hepáticas. Consisten en una dieta que incluye aceite de oliva, zumo de limón, y sales de magnesio, con la promesa de expulsar las piedras. Al día siguiente el paciente ve unas bolas verdosas en el inodoro y cree que ha funcionado. No ha funcionado. Eso son jabones, saponificaciones que se forman en el propio intestino al mezclar la grasa con el limón", señaló Cuadrado García.

El cirujano indicó que un estudio analizó estas formaciones y determinó que no contenían colesterol ni bilirrubina, componentes que pueden encontrarse en los cálculos biliares. Por lo tanto, las piedras permanecen en la vesícula pese a haber realizado la denominada limpieza hepática.

Además, estas prácticas no están exentas de riesgos. "Las piedras siguen exactamente donde estaban. Y he tenido que ingresar a pacientes con una pancreatitis después de intentarlo", afirmó Cuadrado García.

¿Cuándo es necesario tratar las piedras en la vesícula?

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Imagen: Wikimedia.

La presencia de cálculos en la vesícula es frecuente y no significa necesariamente que exista una enfermedad grave. Cuando las piedras se detectan de manera accidental y la persona nunca ha presentado síntomas, lo habitual es que no provoquen problemas.

En estos casos, se puede mantener una vida normal. El especialista recomienda, no obstante, moderar el consumo de grasas, controlar el peso y evitar las dietas que provocan una pérdida de peso rápida y descontrolada, ya que este tipo de descenso brusco también puede favorecer la aparición de cálculos.

La situación es diferente cuando aparecen síntomas. Un dolor debajo de las costillas del lado derecho que dura varias horas debe llevar a realizar una consulta médica, especialmente si se acompaña de otros signos de alarma.

Cuando existe indicación de tratamiento, la cirugía laparoscópica de la vesícula es una de las principales alternativas para resolver el problema. "El buen momento para operarse es cuando uno está bien, no cuando llega a urgencias con fiebre a las cuatro de la mañana", advirtió Cuadrado García.

¿Existe un medicamento capaz de disolver los cálculos biliares?

En determinadas situaciones existe una alternativa farmacológica: el ácido ursodesoxicólico. Según explicó el especialista, este medicamento puede disolver los cálculos en un grupo reducido de pacientes. Se trata, principalmente, de personas que presentan cálculos pequeños de colesterol, sin calcio, y cuya vesícula todavía mantiene su capacidad de funcionamiento.

El tratamiento puede prolongarse durante uno o dos años, aunque no garantiza que las piedras no vuelvan a aparecer una vez suspendido el medicamento. "Hay que tomarlo uno o dos años y, cuando se retira, las piedras vuelven en más de la mitad de los casos", explicó el médico.

El ácido ursodesoxicólico también puede utilizarse para prevenir la formación de cálculos en determinados pacientes con obesidad mórbida que experimentan una pérdida de peso rápida después de una cirugía bariátrica, durante una dieta muy baja en calorías o mediante el uso de agonistas del receptor GLP-1.

Otras opciones cuando aparecen complicaciones

Cirugía en el Casmu
Cirugía.
Foto: prensa.

En pacientes muy frágiles o que atraviesan un cuadro grave pueden ser necesarios otros procedimientos. Uno de ellos consiste en colocar un drenaje en la vesícula, guiado mediante técnicas de radiología, para reducir la inflamación y permitir que la cirugía pueda realizarse posteriormente en mejores condiciones. También es posible extraer mediante endoscopia los cálculos que han pasado al conducto biliar. Estas intervenciones pueden ser útiles para controlar determinadas complicaciones, pero funcionan como herramientas de apoyo y no necesariamente sustituyen al tratamiento definitivo de los cálculos de la vesícula cuando este está indicado.

La cirugía laparoscópica de vesícula se realiza actualmente mediante tres o cuatro pequeñas incisiones de pocos milímetros. Según explicó el especialista a Europa Press Salud Infosalus, la mayoría de los pacientes puede regresar a su casa en menos de 24 horas y recuperar su actividad habitual en aproximadamente una o dos semanas. Además, es posible vivir sin vesícula. Tras la intervención, algunas personas pueden experimentar durante las primeras semanas una menor tolerancia a las comidas con alto contenido de grasa, aunque esto no impide llevar una vida normal.

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