El suavizante de ropa es un producto habitual en muchos ciclos de lavado.
Se utiliza principalmente para aportar aroma y suavidad a las prendas, pero también puede ayudar a reducir las arrugas, facilitar el planchado y disminuir la electricidad estática, especialmente en telas sintéticas.
Al reducir la fricción entre las fibras, además, puede contribuir a evitar un desgaste excesivo de los tejidos.
¿Por qué algunas personas dejaron de usarlo?
El ingeniero químico Diego Fernández, conocido en redes sociales como Renovando con Ideas y Químicos para el Hogar, señala que el suavizante puede dejar una sensación grasosa sobre la tela cuando se acumula.
Esa acumulación puede afectar la transpirabilidad y la impermeabilidad de algunas prendas deportivas y de otros tejidos, como la microfibra.
Fernández también advierte que el suavizante puede interferir con los efectos de abrillantado de los detergentes, lo que podría hacer que la ropa tenga una apariencia menos brillante.
En cuanto a las fragancias utilizadas en estos productos, el especialista señala que no se conocen con exactitud sus posibles efectos sobre la salud.
¿Qué se puede usar en su lugar?
Para quienes prefieren prescindir del suavizante, Fernández recomienda como alternativa una mezcla de ácido cítrico y agua.
Según explica, este compuesto ayuda a disolver los residuos alcalinos que pueden dejar los detergentes y también puede contribuir a reducir la electricidad estática en las telas.
A diferencia del vinagre, el especialista señala que el ácido cítrico no presenta el mismo riesgo de afectar algunos componentes de las lavadoras. La recomendación que brinda es utilizar 150 gramos de ácido cítrico por cada litro de agua del lavado.
También existen lavadoras que cuentan con programas diseñados para funcionar sin suavizante. En cualquier caso, es importante seguir las indicaciones de las etiquetas de las prendas para determinar la forma adecuada de lavado.
En base a El Tiempo/GDA