Qué descubrió la ciencia sobre el uso diario de marihuana y la respuesta del cuerpo al estrés

Usuarios habituales de marihuana presentan niveles más altos de cortisol al despertar, un hallazgo que podría ayudar a comprender mejor la relación entre el estrés y el consumo de la sustancia.

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Pipa de marihuana.
Foto: Unsplash.

El estrés es una de las principales razones por las que muchas personas recurren al consumo de marihuana. Sin embargo, un nuevo estudio científico, publicado en la revista Cannabis, advierte que, si bien el cannabis puede ofrecer un alivio temporal frente al estrés, su uso crónico podría alterar con el tiempo los mecanismos que regulan la respuesta al estrés del organismo.

La investigación, liderada por científicos de la Universidad Estatal de Oregón (OSU), en Estados Unidos, es una de las pocas que analiza la relación entre el consumo frecuente de cannabis y el eje hipotálamo-hipófisis-adrenal, el principal sistema neuroendocrino encargado de coordinar la respuesta del cuerpo frente a situaciones de estrés.

Uno de los focos del trabajo fue el cortisol, conocido como la hormona del estrés. Esta hormona, producida por las glándulas suprarrenales, desempeña un papel fundamental en la regulación de funciones como la presión arterial, el azúcar en sangre, el metabolismo y la respuesta inmunológica.

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El THC es una sustancia psicoactiva.
Foto: Pxhere.

Aunque el cortisol resulta beneficioso para afrontar episodios de estrés de corta duración, mantener niveles elevados durante períodos prolongados puede aumentar el riesgo de desarrollar ansiedad, depresión y enfermedades cardíacas, además de otros problemas de salud.

Para llevar adelante el estudio, los investigadores analizaron la llamada respuesta del cortisol al despertar (CAR, por sus siglas en inglés). Este indicador refleja el aumento natural del cortisol que ocurre durante los primeros 30 minutos después de despertarse y permite evaluar cómo el organismo se prepara para afrontar las exigencias del día.

El cálculo de la CAR consiste en medir los niveles de cortisol inmediatamente después del despertar y repetir la medición media hora más tarde. La diferencia entre ambos valores funciona como un indicador de la capacidad del organismo para responder a los factores estresantes.

Frasco con marihuana durante el desfile anual de cannabis en Nueva York, el 1 de mayo de 2021.
Frasco con marihuana durante el desfile anual de cannabis en Nueva York, el 1 de mayo de 2021.
Foto: ANGELA WEISS/AFP

Los resultados mostraron que la respuesta del cortisol al despertar fue similar entre quienes consumían cannabis y quienes no lo hacían. Sin embargo, los usuarios frecuentes presentaban niveles de cortisol más elevados desde el momento en que se despertaban.

"Nuestra investigación sugiere que los niveles de cortisol al despertar podrían convertirse en un marcador neurobiológico del uso problemático de cannabis, y que esta relación merece seguir siendo investigada", afirmó Anita Cservenka, investigadora de la Facultad de Artes Liberales de la OSU y autora principal del estudio. La especialista señaló además que investigaciones anteriores habían encontrado una respuesta del cortisol al despertar disminuida en consumidores frecuentes de cannabis, aunque esos resultados no pudieron reproducirse en este trabajo, lo que sugiere que existen diferencias relacionadas con las características de las muestras y los métodos de análisis.

Los investigadores aclaran que el estudio no demuestra una relación de causa y efecto. Es decir, no puede concluirse que el consumo frecuente de cannabis provoque niveles más altos de cortisol, ni que niveles elevados de esta hormona lleven a consumir más marihuana.

Para responder a esa pregunta, explican, será necesario realizar estudios de seguimiento durante períodos más prolongados que permitan comprender cómo evolucionan conjuntamente el consumo de cannabis y la respuesta al estrés.

Aun así, los científicos consideran plausible que las personas con uso frecuente de cannabis presenten alteraciones en sus ritmos normales de respuesta al estrés. A su vez, un sistema de estrés desregulado podría favorecer un mayor consumo de marihuana, generando un círculo difícil de romper.

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Foto: Commons.

Los hallazgos adquieren relevancia debido al creciente consumo de cannabis en Estados Unidos. Según los investigadores, el 29% de los adultos de entre 19 y 30 años declaró haber consumido cannabis durante el último mes, una cifra que casi se duplicó en los últimos 15 años. Además, más del 10% de los adultos jóvenes de ese grupo etario informó consumir cannabis al menos 20 veces en un período de 30 días, más del doble del porcentaje registrado hace una década y media.

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