Redacción El País
La sal, especialmente la sal marina, es un ingrediente natural con propiedades antisépticas que ayuda a eliminar impurezas y limpiar los poros de la piel. Su uso como exfoliante facial casero representa una alternativa económica y efectiva para el cuidado de la piel.
Existen muchos métodos para cuidar el rostro, desde tratamientos dermatológicos hasta productos cosméticos, pero no todos son accesibles. Sin embargo, herramientas simples como el agua con sal ofrecen grandes beneficios para la piel con ingredientes que solemos tener en casa.
Según portales especializados, esta mezcla actúa como un limpiador facial natural. Al combinar agua tibia con sal marina, se crea una solución isotónica que ayuda a equilibrar el PH de la piel, eliminando bacterias y manteniendo la hidratación.
Principales beneficios
1. Reposición de minerales: La sal contiene magnesio, calcio y potasio, minerales que se pierden durante la noche y que son esenciales para una piel sana.
2. Mejora de la circulación sanguínea: Sus propiedades activadoras ayudan a tensar la dermis, reduciendo la flacidez y aportando un aspecto más joven y terso.
3. Poder antiséptico: Elimina bacterias que pueden causar acné o granos, previniendo infecciones e impurezas en los poros.
Cómo preparar y usar el exfoliante de agua y sal
· Mezcle agua tibia con una pequeña cantidad de sal marina.
· Aplique con movimientos circulares suaves sobre el rostro húmedo, evitando el contorno de ojos.
· Enjuague con abundante agua.
· Precaución: No use en exceso o si tiene heridas o piel sensible. Consulte siempre a un dermatólogo antes de adoptar nuevas rutinas.
Este tratamiento natural es ideal para quienes buscan una limpieza facial profunda, económica y libre de químicos agresivos. Integrarlo en la rutina matutina puede transformar la salud y apariencia de tu piel.