Los pastilleros semanales pueden ser una herramienta útil para organizar la medicación y evitar olvidos, pero no todos los medicamentos pueden guardarse allí de forma segura. Según explicó la farmacéutica Verónica Olmos, algunos comprimidos deben permanecer en su envase original porque este los protege de factores como la luz, la humedad y la temperatura.
A través de una publicación en la red social X, la especialista recordó que el blíster no cumple solo una función de presentación. Su color y su material ofrecen pistas sobre las condiciones que necesita cada medicamento para conservar su estabilidad y eficacia.
De acuerdo con Olmos, el aspecto del envase permite identificar, en muchos casos, el nivel de protección que requiere el medicamento.
Si el blíster es transparente o blanco y permite ver el comprimido, generalmente indica que el producto no es especialmente sensible a la luz. En esos casos, puede colocarse en un pastillero, siempre que se respeten las condiciones de conservación indicadas por el fabricante.
En cambio, los blísteres amarillos u opacos suelen utilizarse para medicamentos fotosensibles. Retirar esas pastillas del envase original puede exponerlas a la luz y afectar sus propiedades.
La especialista hizo un llamado especial respecto a los medicamentos que vienen completamente sellados en aluminio. Según explicó, este tipo de envase protege no solo de la luz, sino también de la humedad y de los cambios de temperatura.
"Mucho cuidado con los blísteres que vienen totalmente sellados, que son de aluminio. Además de ser sensibles a la luz, son sensibles a la humedad y a la temperatura. Por lo tanto, los medicamentos que vienen en este tipo de blíster no se pueden colocar en el pastillero", advirtió.
Olmos también recordó que existen medicamentos formulados para liberar el principio activo de forma gradual. Suelen identificarse con siglas como:
- XR: liberación extendida.
- LP: liberación prolongada.
- AP: acción prolongada.
Estos comprimidos no deben partirse, triturarse ni abrirse, ya que hacerlo puede modificar la velocidad con la que el organismo absorbe el medicamento y alterar el efecto previsto del tratamiento.
Por ese motivo, antes de organizar la medicación en un pastillero conviene revisar el tipo de envase y leer las indicaciones del prospecto. Ante cualquier duda, la recomendación es consultar con un médico o farmacéutico antes de retirar un medicamento de su blíster original.
Con base en El Tiempo/GDA